
Si buscás un lugar chido para comer en pleno corazón de La Cerdanya, tenés que hacerte una visita a La Formatgeria de Llívia. Este sitio fue una antigua fábrica de quesos y ahora es un restaurante que ofrece lo mejor de la gastronomía de montaña con un toque modernito. Imaginá disfrutar de una raclette espectacular después de un día de excursión, eso es exactamente lo que hicimos un lunes de agosto y, la verdad, nos dejó un sabor de boca increíble. El servicio es un 10: el personal es súper amable y no te hacen esperar mucho.
La carta está llena de delicias que fusionan lo mejor de las cocinas francesa y española. Si vas, no te podés perder su famosa fondue de queso o el tartar de atún que está para chuparse los dedos. Además, todo se sirve con un pan de ségol del forn Moya de Puigcerdà que complementa perfecto la experiencia. Y lo mejor: podés hacer tu reserva online al toque. Así que no hay excusas, ¡prepárate para una experiencia gastronómica única!
La Formatgeria de Llívia
Horarios La Formatgeria de Llívia
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–15:30, 20:00–22:30 |
| martes | 13:00–15:30, 20:00–22:30 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:00–15:00, 20:15–22:00 |
| viernes | 13:00–15:00, 20:15–22:30 |
| sábado | 13:00–15:30, 20:00–22:30 |
| domingo | 13:00–15:30, 20:00–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Formatgeria de Llívia
Dónde se encuentra La Formatgeria de Llívia
Tío, si no has estado en La Formatgeria de Llívia, te estás perdiendo algo brutal. Este restaurante 5 estrellas está a las afueras de Llívia y es imposible no disfrutar de la comida. Lo que se cocina ahí es de otro nivel. Tienes que probar el Micuit de pato y el solomillo, pero el lomo bajo con sus patatas fritas y salsa a elegir, ¡madre mía! Y no olvides dejar espacio para los postres. La tarta de queso y el yogur casero son una delicia, ¡te van a flipar!
El ambiente es genial. Hay varios salones bien currados y una terraza preciosa donde te sientes en la gloria. Y el servicio es de 10, eh. Nosotros tuvimos la suerte de que nos atendiera Lluis, un crack, siempre pendiente y sirviendo el vino como un profesional. Si buscas un lugar donde cenar rico y que te traten como a un rey, este es el sitio. Desde luego, vamos a repetir en breve, ¡sin duda!
No todo siempre es perfecto, ¿no? En una visita, el ambiente era cómodo y las vistas al jardín y las montañas eran chulas, pero a veces se siente que la carne no llega a ser tan tierna como debería. El pastel de queso, eso sí, a pesar de ser exquisito, nos dejó con una sensación de que a veces los precios pueden ser un pelín exagerados para lo que llega a la mesa. Pero en general, tampoco es que haya quejarse tanto, siempre hay un par de cosas ricas y el servicio del camarero fue bastante amable.
Y si te estás preguntando, ¿dónde se encuentra La Formatgeria de Llívia? Pues está en Pla de Ro, s/n, 17527 Llívia, Girona. Así que ya sabes, si andas por ahí, no dudes en hacer una reserva, porque el lugar se llena rápido y merece totalmente la pena. ¡No te lo pienses!
Qué tipo de comida se ofrece en La Formatgeria de Llívia
Así que ya te conté sobre La Formatgeria de Llívia, y la verdad, no hay palabras para describir lo genial que es este sitio. 5 estrellas bien ganadas. Te vas a encontrar con un ambiente lleno de encanto, el tipo de lugar que te hace sentir a gusto nada más pisar el suelo. El servicio es bastante bueno, siempre atentos pero sin agobiarte. Eso sí, una pequeña pega: pedimos dos primeros para compartir y nos dijeron que no se podían servir en diferente orden. Eso no debería pasar por el precio que pagas, que ronda entre 60-70 € por persona, pero bueno, al final compensa por la comida.
Hablando de la comida, es toda una experiencia. Para los amantes del queso, este es un paraíso. Tienes que probar el magret, la raclette morbelle y, por supuesto, la famosa tarta de queso que dicen que es la mejor de todas. Te lo juro, es obligatoria si estás por aquí. Esta cena te deja satisfecho, ya que la calidad es top, no se queda atrás con los platos recomendados como el chuletón y las fondues, que son simplemente de otro nivel.
Las vistas son otro punto a favor, así que si quieres disfrutar de una buena comida mientras miras el paisaje, este es el lugar. Las opciones de aparcamiento son bastante buenas, así que no te preocupes por eso. Además, es pet friendly, ¡así que puedes llevar a tu mascota sin problemas! Ideal si vas en grupo, 3-4 personas está perfecto para disfrutar de una fondues o una tabla de quesos.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en La Formatgeria de Llívia? Aquí vas a encontrar desde fondues de todo tipo, hasta platos irresistibles como sopas y confits, además de una selección de quesos que te hará querer volver una y otra vez. Es un sitio ideal para cenar, así que no dudes en hacerle una visita. ¡Te va a encantar!
Qué era La Formatgeria de Llívia antes de convertirse en restaurante
La Formatgeria de Llívia se ha convertido en una de mis joyas escondidas en la Cerdanya. Cinco estrellas por los cuatro costados. Entra y te envuelve un ambiente super acogedor, ideal para disfrutar de una buena comida en buena compañía. Te cuento que empezamos la noche con unos huevos cocidos a baja temperatura con permentier trufado, que son una explosión de sabores. Si aún no lo has probado, debes hacerlo. Luego, nos lanzamos a la fondue de queso de oveja con aceitunas negras y un chuleton a la piedra, ambos a otro nivel. Si quieres que tu experiencia sea más completa, no dudes en pedir ambos platos.
La carta de fondue está repleta de opciones para todos, así que no importa si eres de quesos suaves o de sabores más intensos, aquí hay algo para ti. Aunque no llegamos a probar los postres, porque la verdad ya estábamos que reventábamos, me han asegurado que son una delicia. Todo lo que pedimos nos salió por 106€, lo cual, considerando la calidad de los platos, me parece un chollo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. Es un sitio al que definitivamente quiero volver.
Literalmente, fue maravilloso. El queso es su fuerte, ¿sabes? Pedimos un surtido de primer plato y después la fondue. Con eso quedamos más que satisfechos. Los postres eran de otro mundo, pero el brownie con helado se ganó mis manos hacia arriba, ¡ligero y delicioso! Y aquí entre nos, el servicio es impecable, el personal hace todo lo posible para que tu experiencia sea memorable. Hasta nos ayudaron a celebrar un cumpleaños con velitas y todo. Para cenar, calcula entre 40 y 50€ por persona, y créeme, vale la pena.
Si lo que buscas es una experiencia auténtica, este es el sitio. La comida es deliciosa, los ingredientes son de primera y el sabor tradicional lo disfrutas en cada bocado. El servicio es rapidísimo, lo que mejora aún más la visita. El ambiente, más que agradable, es ideal para disfrutar de una buena fondue, aunque es cierto que el humo de la raclette a veces se siente un poco. Pero en fin, es un detallito que no empaña lo espectacular que es todo.
Y para acabar, antes de ser un restaurante, La Formatgeria de Llívia era una quesería. La tradición del queso está en sus raíces y se nota en cada plato que sale de su cocina. Así que ya sabes, si estás en Llívia, no te lo pierdas.
Cuál es una de las especialidades más recomendadas del restaurante
Si te encuentras por Llívia, La Formatgeria es un sitio que tienes que probar. Este restaurante tiene 5 estrellas y la verdad es que, te lo digo de corazón, no es por casualidad. La calidad de los productos es espectacular, lo que lo convierte en un lugar inmejorable para comer. Además, el trato personal es de diez, siempre atentos a lo que necesites. Y sí, es apto para todo tipo de comensales, así que no te preocupes si vas en grupo.
Eso sí, una advertencia: mejor reserva antes de ir. Este lugar siempre está lleno y, créeme, quieres asegurarte de tener tu mesa lista. Cuando llegues, te vas a dar cuenta por qué. El ambiente es súper acogedor, perfecto para disfrutar de una buena comida. Esta vez probamos fondue y algunos primeros para compartir, aunque la verdad es que siempre nos cuesta decidir qué pedir porque todo suena tan bueno.
La experiencia aquí es tremenda. Empezamos con un queso raclette que estaba de locos, acompañado de unos entremeses. Luego, un chuletón madurado que se deshacía en la boca. Si tienes que dejar un huequito para el postre, asegúrate de pedir el pastel de queso con moras, ¡no te vas a arrepentir!
El servicio impecable de la camarera hizo que la experiencia fuera aún mejor. Hay que aprovechar que tienen aparcamiento gratuito y fácil, así que no hay excusas para no ir. Y si llevas peques, ¡no hay problema! Hay espacio de juego al aire libre para que se diviertan mientras tú disfrutas de una buena comida.
Y para los que se preguntan cuáles son las especialidades más recomendadas del restaurante, no hay vuelta de hoja: la fondue es un clásico que no puedes dejar pasar. Pero tampoco subestimes el surtido de quesos ni el brownie con helado, de verdad, todo está de locos. ¡Repetiremos, sin duda!
Cómo es el servicio al cliente en La Formatgeria de Llívia
Ya te digo, la Formatgeria de Llívia es un verdadero tesoro. Cinco estrellas y no es para menos. Este lugar es perfecto tanto para una cena romántica como para una comida con colegas. La atmósfera es relajada y acogedora, y la vista te deja en plan "guau". Pero, ¡ay!, lo mejor son sus fondues, ¡son una locura! Y no puedes irte sin probar su tarta de queso, eso es sagrado. La única peguilla que le veo es que siempre acabamos pidiendo lo mismo, ¡porque está todo tan bueno que no queremos arriesgarnos!
Si hablamos de la comarca, te digo que hoy por hoy, este es el mejor restaurante de la zona. Desde que llegas, ya notas la profesionalidad y amabilidad del personal, ¡te hacen sentir como en casa! El sitio era una antigua quesería y le han dado un toque espectacular. Hay que decir que, si quitaran alguna mesa, sería el lugar perfecto, porque siempre está a tope. La terraza es otra joya, y tiene un área chida para que los niños jueguen mientras tú disfrutas de tu comida.
Y, hablando de la comida, la carta está repleta de quesos y eso no se puede olvidar. Las fondues son obligatorias, pero si te va la carne, estás de suerte. Tienen un par de platos que son unas maravillas en presentación y sabor. El servicio es tan bueno que se lleva un diez, están al tanto de todo y saben cómo manejarte en cada momento. ¡Ah! Y un detalle que debería ser normal, pero ya ves: ¡los refrescos vienen en botellas de cristal! Eso siempre suma. Así que, si te preguntas cómo es el servicio al cliente en La Formatgeria de Llívia, te digo que es impecable: atentos, amables y listos para hacerte sentir como un rey.
Qué combinación de cocinas se encuentra en el menú del restaurante
La Formatgeria de Llívia es un sitio que, de entrada, tiene un ambiente agradable y vale la pena. Fuimos ayer a cenar y, la verdad, todo estuvo correcto. La comida? De buena calidad, pero la fondue no nos impresionó tanto como esperábamos. No se trata de que supiera mal, sino que al final, no es lo nuestro. La próxima vez, seguro que hacemos un picoteo con unos buenos entrantes. Ah, y el brownie de postre fue un acierto total, ¡riquísimo! Además, la camarera era un encanto, siempre atenta y el servicio fue más que un 10.
Por otro lado, hay que ser sinceros. Algunos amigos ya conocían el lugar y llegamos allí con mucha ilusión. Pedimos un tartar de salmón y atún, un par de patés y, por supuesto, papas bravas. Decidimos probar varios vinos locales, que estaban a buen precio, pero la carta de vinos se siente un poco limitada sin opciones francesas. La comida estaba muy rica, pero el servicio... bueno, eso dejó bastante que desear. Nos estaban retirando los platos antes de terminar, y lo más increíble fue la medida del Pacharán que pidieron mis amigos. ¡Menuda broma! Apenas llegaba a un dedo, con hielo incluido. Cuando le dijeron al camarero, no se mostró muy dispuesto a arreglarlo, y eso nos dejó con un mal sabor de boca. Aunque, para ser justos, los postres, como el fondant de chocolate, estaban de lujo. El local tiene su encanto, aunque hubiera estado bien un poco más de luz.
Hablando de la comida, en el menú del restaurante puedes encontrar una mezcla de influencias que combina lo mejor de la cocina suiza, con las clásicas fondue, y toques de la gastronomía catalana. Así que, si te gustan las experiencias gastronómicas variadas, este es tu sitio. ¡No dudes en ir y explorar!
Qué bebida o acompañamiento sirve La Formatgeria con sus platos
Mira, si buscas un plan diferente, La Formatgeria de Llívia es el lugar. ¡Vaya descubrimiento! No teníamos ni idea de lo que nos estábamos perdiendo. Pedimos varios platos para compartir y, te prometo, ¡todo estaba brutal! Las raciones son enormes, no hay forma de que te quedes con hambre. Nos pusimos hasta las trancas y, para que veas el nivel, no había sitio para un postrecillo .
El personal, genial. Atención 5 estrellas, súper atentos y el servicio es rápido, así que no te quedas esperando eterno. El ambiente es muy agradable, perfecto para una buena charla con amigos. Eso sí, si quieres probar alguna de sus fondues, ¡mejor que reserves! Ya tenemos excusa para volver, porque el hambre no perdona y nos queda mucho por explorar.
La comida es una mezcla de sabor y calidad. Los platillos que nos encantaron fueron el surtido de quesos y las patatas bravas. Los precios rondan entre 30-40 € por persona, pero la relación calidad-precio está muy bien. Si te animas a probarlo, ve preparado para una cuenta que puede subir a un buen precio si te dejas llevar, pero ¡merece la pena!
Además, si necesitas estacionar, hay muchas plazas libres y es gratuito. Así que no hay excusas para no visitarlos. En cuanto a la bebida, ellos tienen una selección de vinos naturales, y eso ya es un punto a favor. Un buen vino siempre acompaña a una buena comida. Así que ya sabes, haz ese plan y disfruta de lo que ofrecen. ¡Te va a encantar!
Se puede hacer una reserva para comer en La Formatgeria de Llívia
Así que, ya te digo que La Formatgeria de Llívia se lleva un 5 estrellas de mi parte. Desde que llegamos, la comida fue un espectáculo total. Si eres un fan de los quesos, este sitio es un paraíso. Aunque también tienen muy buenas carnes y pescado. El servicio es top, siempre atentos y con una buena onda. La cena fue un festín: con un entrante, una fondue y un postre, comimos como reyes. De hecho, no pudimos acabarnos la fondue, ¡y eso que éramos varios! .
La experiencia no defraudó. Altamente recomendable la fondue de camembert y las patatas bravas con alioli de queso. El servicio fue rápido y atento, lo que vale oro. El precio por persona se mueve entre 20-30 €, así que no está mal. La comida, el servicio y el ambiente, todo con 5 estrellas. Ideal para cenar rico con amigos o en familia. El jardín está muy cuidado, ¡perfecto para que los peques corran y jueguen!
Por otro lado, aunque el lugar es muy bonito y el servicio también, algunos han comentado que esperaban un poquito más por la fama que tiene. Las fondues son muy buenas, pero hay quienes piensan que las cantidades podrían ser un pelín más generosas. Yo le pongo un 4 estrellas porque siempre hay espacio para mejorar, y no me vendría mal que mantuvieran esa chispa para no dormirse en los laureles.
¿Y sobre las reservas? ¡Sí! Es recomendable hacer una reserva si quieres asegurarte un buen lugar, sobre todo si vas en grupo. Además, el ambiente es bien tranquilo, así que no le temas al ruido. En definitiva, ¡no dudes en pasar por La Formatgeria de Llívia si quieres un buen rato y comida deliciosa!
Es necesario hacer una reserva con anticipación
¿Sabes de ese sitio que parece sacado de los Alpes, pero en Llívia? La Formatgeria de Llívia es un restaurante que tiene su propio encanto. Cada rincón está pensado para que te sientas como en casa, además de ofrecer una comida que vuela alto. La fondue y la raclette son de otro planeta, y si eres amante de la carne, no puedes dejar pasar ese chuletón que también está a la altura. En serio, aquí la comida, el servicio y el ambiente son un 3x5 estrellas.
Hablando de la experiencia, la verdad es que conseguir una reserva puede ser un reto, ¡siempre está a tope! Pero cuando logras sentarte, es como si te estuvieran esperando. Nosotros probamos la coca de pulpo de entrante y qué te puedo decir, ¡una locura! Luego cayó la fondue suiza con ceps que, por cierto, es la bomba. Y no olvides dejar un hueco para el pastel de queso, que según nos dijeron, es "excelente". Y eso es lo que a mí me gusta, que te den buenos consejos.
Por si no lo sabías, aquí no solo se trata de fondue. Tienen una variedad de platos que son realmente fantásticos. Puedes hacer un vermut o un café en la terraza y disfrutar del ambiente. Si decides probar sus entrantes, te prometo que no te vas a arrepentir. Pero cuando llega el momento de la fondue... ¡madre mía! La de ceps es la ganadora, y si le pones un poco de manzana, estás en otro nivel. Y no te olvides del fondue de chocolate con frutas de postre, es un pecado no pedirlo.
Ahora, respecto a la pregunta del millón: ¿es necesario hacer una reserva con anticipación? Totalmente. Si quieres disfrutar de una comida aquí, te recomiendo que reserves con tiempo, porque se llena rápido. Así que, ya sabes, mejor asegurarte y no quedarte sin mesa, ¡y a disfrutar de la buena vida en La Formatgeria!
Qué tipo de ambiente se puede esperar al visitar el restaurante
Hombre, si estás en la Cerdanya, no te puedes perder la Formatgeria de Llívia. Lo primero que notás al llegar es que el lugar tiene un rollo impresionante. Antigua fábrica de quesos, con todo el encanto de lo clásico, rodeado de prados ideales para que los peques corran y se lo pasen bien. Y si prefieres estar dentro, el ambiente es igual de acogedor. Con vistas increíbles a través de esos ventanales amplios, ya solo eso te pone en mood de disfrutar.
Ya te digo, la comida es otra cosa. Fundido de quesos con ceps, ¡eso es un must! Además, el entrecot que pedimos estaba para chuparse los dedos, y el postre, el pastel de queso, se lleva la palma. El servicio también está a la altura, el personal es súper atento y simpático, te asesoran de lujo si no sabes qué pedir. De hecho, ellos nos dieron una mano con la cantidad de fondue que necesitábamos, así que no dudes en preguntar. A fin de cuentas, salimos satisfechos, todos encantados.
Es cierto que los precios son un poco más altos, por ahí se habla de unos 40-50 € por persona, pero la calidad lo vale. El ambiente es muy agradable, ni muy ruidoso ni muy tranquilo, justo lo que necesitas para disfrutar de una buena comida. Además, tienen muchas plazas de aparcamiento gratis, así que no te preocupes por dónde dejar el coche. Toda la experiencia es un viaje gastronómico que recordarás. Así que ya sabes, dale una oportunidad y ve a probar lo que tienen. ¡Repetirás, te lo aseguro!
Ofrecen opciones vegetarianas o veganas en el menú
Ya sabes que si te plantes por La Formatgeria de Llívia, te vas a comer algo rico. La carne está en muy buena calidad y siempre en su punto. Pedimos 4 filetes de vedella y un xai. Te digo que los filetes eran de buen tamaño, excepto el mío que era un poco más pequeño. No sé, tal vez el universo tenía un mensaje para mí... ♂️ La guarnición, sin embargo, se quedó corta. Las patatas fritas eran muy normales y el baba ganoush, pues también un poco exigente en cantidad. Pero hey, ¡nos invitaron a unas trufas de chocolate que estaban de vicio!
El xai estuvo para chuparse los dedos, aunque el plato realmente parecía un poco vacío con esos cebollinos de adorno. Pero bueno, el trato en el restaurante es top. El ambiente es acogedor y la atención es excelente. Uff, el precio a veces da un poco de miedo, pero la calidad del producto y el buen rollo lo justifican. Eso sí, no le veo lógica al fondu de queso con setas que te dicen que necesita dos personas. ¡Si es el mismo fondue! Solo le ponen un par de setas y ya. Anda que no es frustrante.
He estado yendo a La Formatgeria desde hace años, y jamás me ha fallado. La atención siempre es perfecta y cuidada, y la carta de vinos muy variada. La relación calidad/precio es más que correcta. Sus platos de la zona son un acierto y, en general, los postres son de otro nivel. Perfecto para una cena. Aunque hubo otra visita que no me dejó tan impresionado. Me dijeron que viniese, pero la experiencia no me pareció tan espectacular como pensaba. El queso y vino estaban bien, pero en lo que es carne, se quedaron un poco por debajo de mis expectativas.
Y ya para cerrar, en cuanto a opciones vegetarianas o veganas, creo que lo que marcan en el menú es más enfocado a la carne y quesos típicos, así que no esperes una variedad amplia si buscas eso. Pero nunca está de más preguntar si hay algún plato especial que no esté en el menú. ¡No te quedes sin probar!
Cuál es el plato mencionado que fusiona los sabores francés y español
Si andas por la zona de Llívia, no puedes perderte La Formatgeria. Cada vez que paso por ahí, es parada obligada para cenar, y siempre es una apuesta ganada. La primera vez que fui, me sorprendió su pastel de queso, de verdad, es de los mejores que he probado. Además, esas fondues y la raclette son un espectáculo, quedas saciado y hasta pagas por el placer. ¡No hay otra forma de decirlo!
Este sitio es como un clásico en la Cerdanya, te lo digo. He escuchado opiniones de todo tipo, pero tenía que ir y ver por mí mismo. Y no me decepcionó. Además, tienen aparcamientos propios, lo que es un puntazo, porque ya sabes lo complicado que es encontrar sitio en esas zonas. La decoración, ¡vaya rollo! Cálida y moderna, con ese toque típico de la zona. El ambiente es perfecto, y la iluminación lo hace aún más acogedor.
El servicio es otro tema que vale la pena mencionar. Son atentos y hay suficiente personal, así que no te quedas esperando. La comida está muy bien presentada, y tiene un sabor que se siente diferente, con un toque de originalidad que te deja pensando. Claro que, siendo uno de los más caros del lugar, el precio está justificado. En conjunto, me ha dejado con ganas de volver pronto.
Y para quienes se pregunten sobre ese plato que mezcla los sabores de Francia y España, ¡la raclette está que flipas! Es el cruce perfecto que no te puedes perder.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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