El Mirador de Pals

El Mirador de Pals

¡Ey, amigos! Si andáis por Pals, no podéis dejar de visitar El Mirador de Pals, un restaurante que, como su nombre indica, tiene unas vistas que flipas. La carta está cargada de arroces, paellas y fideuás que están bastante interesantes, aunque la verdad, los precios un poco más altos de lo que esperábamos. Pero, oye, lo que más me molestó fue la cantidad de gatos rondando por la terraza. ¡No puedo comer tranquila con esos pequeños pillos subiéndose a las sillas y peleándose entre ellos!

Ahora, no todo es malo, porque si tenéis un antojo dulce, el tiramisú y los helados son un hit, además de que tienen un vino blanco que te deja en la gloria. La sangría y los mojitos también son bastante buenos. Así que, si buscáis un sitio con buen ambiente y buena comida (aunque un poco cara), este es el lugar. Solo llevad cuidado con los gatos, porque a mí me hacían la vida imposible en la comida. Pero, en general, es un sitio que reúne la esencia de Pals, así que ¡a disfrutar!

El Mirador de Pals

Restaurante
Valoración media: 3,7
Opiniones: 1.155 Reseñas
Dirección: Carrer de Mossen Joaquim Pi, 1, 17256 Pals, Girona
Teléfono: 690 39 77 26

Página web

instagram.com

Horarios El Mirador de Pals

DíaHora
lunes11:00–23:00
martes11:00–23:00
miércoles11:00–23:00
jueves11:00–23:00
viernes11:00–23:00
sábado11:00–23:00
domingo11:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Mirador de Pals

Qué tipo de comida se puede encontrar en El Mirador de Pals

¡Ey, colegas! Si vas a El Mirador de Pals, prepárate para un viaje culinario con sus altas y bajas. La verdad, el lugar es bonito y tiene esa vibra rural de piedra que te hace sentir en un pueblito con historia. Pero ojo, pasemos al plato fuerte, que es lo que realmente importa, ¿no?

Primero, hablemos de los Fideos con sepia, almejas y gambas de Palamós. Bueno, ¿dónde estaban las almejas? Porque yo solo vi una cigala y unos mejillones en el plato. A 21,90€ me esperaba algo más, la verdad. Esto sí que me dejó con ganas de más (en el mal sentido). Y qué decir de las BBQ ribs a la brasa... Más bien eran costillas cocidas, porque de brasa no tenían nada. Solo la salsa era lo que les daba un toquecito decente. Las patatas y zanahorias fritas estaban bien, pero ¿what’s the deal con el resto? En general, comida: 1, servicio: 2 y ambiente: 2. No te digo más.

Por otro lado, si buscas algo más positivo, hay platos que destacan. La tortilla de patata con alioli es un must, ¡te juro que no te arrepentirás! Y no olvides las anchoas, fresquitas y riquísimas. Aquí, la comida tiene un toque local y está hecha con cariño. Comida: 5, servicio: 4, ambiente: 5. Es el sitio perfecto para relajarte y disfrutar de vistas espectaculares en un entorno que lo vale.

Si llevas a los niños, la cosa se complica un poco. Las opciones son limitadas, normalmente tiran por los clásicos como canelones o carne rebozada con patatas. El ambiente es veraniego y el aparcamiento está cerca, eso sí. El servicio fue decente, aunque había pocos camareros. Comida: 4, servicio: 4, ambiente: 4, pero cuidado con los precios que, a veces, son un pelín altos, como el plato de bacalao a 17,5€.

Entonces, ¿qué tipo de comida se puede encontrar en El Mirador de Pals? Pues hay de todo un poco. Desde platos típicos como tortilla de patata y mejillones a la marinera, hasta opciones más clásicas para los peques. Aunque quedas avisado: no todos los platos cumplen con las expectativas. ¡Ya sabes, ve con la mente abierta y no te lleves una sorpresa!

El restaurante El Mirador de Pals tiene buenas vistas

Y mira, en cuanto llegas al Mirador de Pals, lo primero que te atrapa son las vistas brutales. Estás en Pals, así que eso ya es un plus, pero este lugar tiene un encanto que no se puede negar. Las 4 estrellas lo dicen todo. La comida es excelente, pero sí, hay que reconocer que el servicio puede ir un poco más rápido. Aunque, al final, la amabilidad de los camareros compensa la espera. Así que, para un plan tranquilo, está perfecto.

La carta tiene opciones que son una pasada. Te lo cuento: las croquetas de guiso de carne, ¡una locura! Y si eres fan del bacalao, aquí es donde vas a querer probarlo. El ambiente es muy chill, con música de fondo que te hace sentir a gusto, ideal para una cita o una cena con amigos. En cuanto al precio, rondarás entre 20 y 30 € por persona, así que no te dejará en bancarrota.

Ahora, si buscas algo que esté de categoría, pide el meloso de ternera. Estaba bien rico, aunque yo a veces soy un poco exigente con eso de ser “meloso” y me gustaría que fuese un pelín más. La zarpa de oso también es un must, es como un abrazo de sabor en tu boca. La verdad es que, la que le gusta la carne, aquí se va a reír del placer. Y con un buen vino afrutado, se cierra la noche de manera espectacular. Todo esto, en un entorno que realmente vale la pena.

¿No sabes si tiene buenas vistas? Pues te lo digo ya, sí, sí tiene. El Mirador de Pals no solo ofrece buena comida, sino que también te regala esas vistas que te hacen sentir que el momento es especial. Así que cambias el estrés por un buen plato, buena compañía y un paisaje que quita el hipo. ¡No puedo dejar de recomendarlo!

Cuáles son algunos de los platos destacados en la carta del restaurante

Mira, si estás pensando en pegarte una vuelta por el Mirador de Pals, te cuento que es un sitio que se la juega. Tienen 3 estrellas, así que la comida no es nada del otro mundo, más bien es un lugar para turistas. Eso sí, tienen una terraza muy agradable donde te puedes sentar y disfrutar del ambiente del pueblo. La comida y el servicio están en la media, si lo que buscas es una experiencia gourmet, quizás no sea tu mejor opción. Pero si quieres relajarte al aire libre, está bien.

Ahora, si tienes un poco más de presupuesto, sí hay opciones más chulas. Por ejemplo, algunos dicen que tienen buena comida, aunque eso sí, un pelín caras las raciones. ¿Sabías que 5 croquetas pequeñas te costarán 10,50€? Y no es que sean la bomba, la verdad. Pero hey, la terraza es preciosa y, aunque se llenan de avispas que buscan un bocado, vale la pena sentarse a disfrutar cuando hay buen clima.

Lo mejor es que tienen menús decentes a un precio razonable. Cuando fui, pedí el menú número 2 que incluía un arroz que estaba muy bien, y eso que soy exigente con los arroces. Pero cuidado, que el ambiente puede ser un poco opaco porque el personal no es el más entusiasta del mundo… sin embargo, es un sitio recomendado si quieres un platillo rico en un entorno bonito.

Y no te olvides de lo que probé: los canelones estaban deliciosos, así como las costillas a la brasa. Si vas, asegúrate de ordenar las albóndigas de sepia porque son un must. La paella también merece una mención, estaba buena, y las raciones son generosas. Justo teniendo en cuenta que estás en una zona turística, no te saldrá muy caro. En resumidas cuentas, si vas al Mirador de Pals, no te quedes sin probar esas croquetas, el arroz y el rape. Te va a dejar un buen sabor de boca y una buena anécdota para contar.

Los precios en El Mirador de Pals son razonables

El Mirador de Pals es un lugar que merece mucho la pena. Le pongo 5 estrellas sin dudarlo. La relación calidad-precio es de lo mejor que puedes encontrar por la zona. Si te gusta la comida rica, aquí la tienen. Las vieiras son un escándalo, junto con la gamba roja y los chipirones, son platos que no te puedes perder. Y qué mejor que disfrutar de eso a un tiro de piedra de la costa, ¿verdad? Vas a querer volver, seguro.

Pero no todo es perfecto. Hay quienes han tenido algunas experiencias menos que geniales. En serio, ese comentario sobre la fideuá aguada y sabor a mejillón pasado me hizo fruncir el ceño. La sangría de cava, que sabía a agua con un toque afrutado, tampoco ayuda a la causa, la verdad. Si te traen la paella y la fideuá en la misma mesa, pues se te llena todo de comida y es un poco lío. No es lo que esperas de un sitio que quiere lucirse.

Y ni hablar de la peor paella del mundo, desabrida y sosa. ¿Qué te han vendido allí? Sin alioli y con moscas volando alrededor... no hay nada que justifique ese desastre. Definitivamente, mejor buscar otra opción si te encuentras en esa situación. Con todo, también hay opiniones más neutras, donde dicen que el sitio tiene buena comida, pero un poco caro para las raciones que sirven. Los camareros pueden estar despistados a veces, y eso no suma al ambiente.

Ahora, si preguntas si los precios en El Mirador de Pals son razonables, te diría que sí, siempre y cuando pidas lo que realmente vale la pena. Unos 40-50 euros por persona te pueden dar una buena cena. Pero si te vas por la vía de alas paellas y fideuás, a lo mejor terminas sintiendo que has pagado de más. Así que, como siempre, ¡mejor elige bien!

Hay algún postre recomendado en El Mirador de Pals

La verdad es que El Mirador de Pals tiene su encanto. La terraza es bastante grande, perfecta para esos días de sol. Te sientas, pides y disfrutas del ambiente. La comida está rica, pero sí que es cierto que el precio puede parecerte un pelín caro para lo que ofrecen. Te traen una cuchara de postre para la caldereta porque "les quedaban pocas cucharas soperas limpias", y eso nos dejó un poco de mal sabor. Además, algún que otro cubierto estaba un poco sucio... no es lo que esperas cuando decides salir a comer.

Al margen de esos detalles, el servicio es bastante bueno y el personal es amable y atento. La carta es variada, y te puedes hacer un menú desde 19€. Pedimos lasaña de carne, sepia a la brasa y unas croquetas de carne para la peque, ¡todo salió rico y en su punto! Además, muy rápidos en la atención. Afortunadamente, el lugar es limpio y ordenado, así que eso también cuenta a favor.

Ahora, respecto a los postres… seamos sinceros, dejan mucho que desear. La última vez que fui, no había nada que me hiciera saltar de alegría. Así que, si estás pensando en alguna recomendación sobre postres, no puedo decirte que vayas con expectativas altas. Sin embargo, no puedes irte sin probar esos mejillones al vapor que son todo un clásico, son los que salvaron la jornada en nuestra visita. Así que, sí, El Mirador de Pals tiene sus pros y contras, pero vale la pena probarlo una vez. ¡A ver si tienen mejor suerte con los postres la próxima vez!

Cómo es el ambiente del restaurante

Ya os digo que el Mirador de Pals tiene una mezcla de cosas. Por un lado, la terraza es amplia y puede ser un buen sitio para comer, pero atentos a los bichos voladores, si no quieres que te piquen, mejor ve preparado. Las vistas están de lujo, lo que le añade un toque al lugar. El servicio es amable, lo cual es un buen rollo, ya que no siempre puedes encontrar camareros que te hagan sentir bienvenido. Pero no todo es perfecto, a veces parece que no saben muy bien cómo manejar las peticiones.

La última vez que estuve, pedí una pella que me salió más como un risotto, y un carpaccio que llegó con la carne que parecía que había estado en la parrilla desde el siglo pasado. Pregunté qué tipo de carpaccio era, y al final me trajeron uno más tipo tradicional. La comida estuvo correcta, en la línea de un 20-30 € por persona, pero en cuanto a propuesta y sabor... eh, un poco decepcionante. La cosa queda en un 3 sobre 5.

He escuchado que la gente suele ir allí por el arroz, que promete ser el fuerte del lugar, pero a varios comensales les ha salido más bien soso o pasado. Con un ambiente rodeado de moscas, es complicado disfrutar del plato. Muchas veces, cuando pides un cambio, los camareros no tienen la mejor respuesta, como en mi experiencia con mucha patata congelada y poco calamar. La atención ha sido criticada y eso te deja con un sabor triste. Todo esto lo dejo en 1 estrella, porque sinceramente, la calidad no estaba a la altura.

Sin embargo, no todo el mundo tiene la misma opinión. Algunos han salido encantados, como una pareja que probó el arròs de l’Empordà y confirmaron que estaba al punto. La terraza amplia y el trato del personal les dejaron un buen sabor de boca. Así que, si buscas un ambiente agradable y un servicio atento, puede ser que encuentres en el Mirador algo bueno, pero claro, siempre con las moscas en mente. En fin, un lugar donde la experiencia puede variar bastante dependiendo del día.

El Mirador de Pals es un buen lugar para disfrutar de una comida en pareja

Ya te digo que El Mirador de Pals es un sitio que vale la pena. Estás en pleno casco antiguo de Pals y tienes una terraza muy bonita donde sentarte a disfrutar. Sí, hacía calor porque es agosto, pero eso no es un problema cuando estás en un lugar tan chulo. Si te gusta comer bien sin arruinarte, aquí los precios son razonables y las raciones son super abundantes. La comida que pedimos, como los nachos con carne y las fajitas de pulled pork, ¡estaba deliciosa! Sin duda, le doy 5 estrellas a la comida.

La experiencia comenzó bien, llegamos sobre las 14 y no tuvimos que esperar más de 10 minutos para conseguir mesa. La ensalada de tomate y burrata estuvo bien, aunque la paella, que debería estar cargada de sabor, quedó un poco floja. No todo fue perfecto, pero el sitio tiene su encanto. Eso sí, el tema del servicio… menuda faena, parecían algo perdidos. Se confundieron de plato y no aceptaron su error, y eso le resta puntos. Por lo demás, los chipirones y el copón de fresas estaban bien, pero el servicio se lleva un 4.

Ahora, si lo que buscas es un lugar tranquilo y bonito para disfrutar de una comida en pareja, El Mirador de Pals también se lleva un 5 en ese aspecto. Te sientas en esa terraza y el ambiente es maravilloso y relajado. La comida estaba deliciosa, especialmente los calamares, y el servicio fue atento y rápido. La verdad, es un sitio bastante recomendable para una cita. ¡Segurísimo que ambos se van con un buen sabor de boca!

Se pueden encontrar opciones de bebidas como vino, sangría o mojitos en el menú

Y bueno, ya que estamos, hablemos del Mirador de Pals, que la verdad, está bastante decente para un buen rato. El sitio tiene 4 estrellas, así que no está nada mal. La paella que sirven es espectacular, de esas que te hacen querer más y más. Si vas con los peques, el menú infantil también es una bomba, abundante y con calidad. Pero ojo, que aquí viene el 'pero': la bebida es un tema. Por los precios que manejan los menús, estaría genial que incluyeran al menos una botellita de vino de la casa o algo de casera. Yo con una copita no me llega, la verdad.

Ahora bien, el lugar es bien bonito, con esa gran terraza y vistas que te hacen sentir en un cuento. Ayer pedimos la paella entre cuatro, y estaba riquísima. El servicio estuvo en el medio, aunque la parte fea fue cuando vimos al encargado destrozar a un camarero a gritos, y eso no mola nada frente a los comensales. El ambiente se siente un poco tenso, y hay que admitir que lo de la atención podría mejorar.

Si hablamos de la comida, el sitio tiene su encanto, pero las moscas son una pesadilla. Mientras estábamos ahí, se nos invadieron y eso arruinó un poco la experiencia. Pedimos fideuá y la verdad, estuvo aceptable, pero no fue la gran cosa. Sobre el hummus, también estuvo bien, pero la paella de verduras dejó que desear. Esa sí que parecía hecha sin ganas, arroz duro y ¡atención! encontré restos de gambas en ella, y eso no está bien.

Y sobre las bebidas, ¿qué tal? Pues sí, parece que tienen opciones, pero son un poco limitadas. Hay vino y también mojitos, que por lo visto están bastante buenos. Pero en general, sería mejor que mejoraran un poquitín eso, porque un buen plato pide una buena bebida, ¿no crees? Al final, el Mirador de Pals tiene potencial, sólo necesitan ponerle un poco más de cariño al servicio y a la cocina. ¡Venga, anímense y vayan a probarlo!

El restaurant tiene una buena selección de arroces y fideuás

Y claro, hablando de El Mirador de Pals, tengo que decir que no se queda atrás. Les pusimos 5 estrellas y no es para menos. El precio está super acorde con la calidad de la comida. El menú número 1 te costará 19,50€ y te da dos platos, bebida y postre. Comer en la terraza, con el sol calentando, es un auténtico placer. Y el servicio, la verdad, muy bueno, allí siempre tienen una sonrisa.

Ahora, no todo es perfecto. Si no hubiera sido por la cantidad de moscas, la experiencia habría sido brutal. Y, para ser sinceros, el aseo necesita una manita de obra, pero la comida está brutal. Los calamares a la romana están para caerse de espaldas de lo ricos que están. Las croquetas son potentes, y la paella... ¡de diez! Los postres y el café también son de categoría, así que no te quedas con ganas de nada. La atención de los camareros, genial, son amables y siempre listos para ayudar.

Y sí, sobre la selección de arroces y fideuás, es buena. Puedes contar con platos que te dejarán satisfecho. Así que si buscas comer bien en Pals, definitivamente repetiré la próxima vez que vuelva.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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