
Si andas buscando comida casera que te haga sentir como en casa, Cal Fesol es el sitio al que tienes que ir. Este encantador restaurante está en Carrer del Pont, 23 en Santa Pau, Girona. Aquí la comida le hace un guiño a esos domingos familiares donde tu abuela prepara sus mejores platos. La mezcla de sabores de la cocina mediterránea y española está de lujo, así que prepárate para disfrutar de toda una experiencia deliciosa. ¡Ah! Y no te olvides de probar sus famosos fesols que vienen en un montón de opciones: con panceta, sepia, incluso con pies de cerdo. ¡Una locura!
En Cal Fesol, el ambiente es relajado y la decoración refleja el espíritu del lugar. Desde que abrieron, se han hecho un nombre en la gastronomía local, así que no es raro ver a familias disfrutando de una buena comida allí. Con un menú que ofrece 14 platos bien elaborados, hay opciones para todos los gustos. Así que si quieres darle un gustazo a tu paladar mientras disfrutas de un paisaje rural típico de Girona, no lo pienses más. ¡Dale un vistazo a su menú y hazte una escapada a Santa Pau!
Cal Fesol
Página web
Mapa Ubicación Cal Fesol
Cuál es el nombre del restaurante mencionado en el artículo
¡Oye, que te cuento sobre Cal Fesol en Santa Pau, Girona! El lugar tiene su rollo, pero la verdad es que ha dejado mucho que desear. Primero, ni te cuento la movida de tener sólo dos camareras para todo el restaurante. Te imaginas la espera, ¿verdad? El servicio es cordial, sí, pero cuando te llega el pedido, a veces ya se te ha ido el hambre. Lo que pedí fue pollo y, sinceramente, la ración era tan mínima que quedé más con ganas que otra cosa.
Ahora la guinda del pastel fue el postre. Pedí un coulant, que me llegó helado y, mientras lo comía, me encontré con un trozo de papel. ¡Increíble, ¿no?! Total, que no creo que vuelva por ahí, al menos en un buen tiempo. Primera y última vez en el Cal Fesol, así que, como dicen, una experiencia que no cuento como buena.
Mi pareja y yo fuimos a probar esos fesols típicos, pero tampoco la rompieron. El sitio tiene su encanto, pero comimos un menu de 25€ por persona y, la verdad, la comida era normalita, tirando a insípida. Cuando se fue la única camarera y llegó otra habían servido más rápido, pero no escondo que la versión de los fesols nos dejó fríos. Y un detallito: entró un grupo de gente sin camiseta. ¿En serio nadie les dijo nada? Faltas de respeto que no tienen nombre.
Aunque Santa Pau es un lugar que nos encantó, no sé si le daremos otra oportunidad a este sitio. Quizás, si en las valoraciones futuras veo que han mejorado, me lo pensaré, pero por ahora, paso. Ah, y por si te lo preguntabas, el nombre del restaurante que te decía es Cal Fesol.
Dónde se encuentra ubicado Cal Fesol
No hay mucho que añadir sobre Cal Fesol que no se haya dicho ya. La verdad es que después de leer opiniones, parece que el sitio ha ido cuesta abajo en los últimos años. El menú cuesta 25€, que es un atraco teniendo en cuenta que las porciones son mínimas. ¿En serio? ¿Un pimiento de guarnición frío y crudo y media patata al caliu para acompañar un plato? Eso huele a timo. Y lo peor es el pan de payés, que son cuatro rebanadas, da vergüenza ajena. Y no hablemos del vino, aguado y sin sabor, como si te pusieran un refresco con un par de gotas de vino. Ah, y si quieres allioli, prepárate porque te lo cobran a parte: 1,50€. Menuda broma.
A ver, no todo es negativo. Al menos hay un par de cosas que salvar. Por un lado, las chicas que atienden son un encanto, y el lugar en sí se nota que está limpio y cuidado. Pero vamos, eso no quita lo decepcionante que es la comida. Te dan un postre que parece una broma: una crema catalana con una galletita napolitana encima, que estaba a medio derribo. De verdad, es frustrante ver cómo un sitio que solía tener buen ambiente y platos chulos ha bajado tanto el nivel. JUSTO por esas camareras y la limpieza le voy a dar una estrella, porque todo lo demás, caro, escaso y con malas combinaciones.
En fin, he visto un poco de todo en las reseñas. Algunos dicen que la atención es buena, pero que la comida deja mucho que desear. Hay quienes han probado los fesols con sepia y, aunque estaban passables, no se llevan los aplausos. Otros piden costillas de cordero secas y una butifarra de setas que salió excesivamente pasada, en este menú, los platos parecen estar en una guerra con el sarten, pero aún muchos opinan que hay espacio para mejorar. Parece un sitio más familiar, porque al menos los peques disfrutan de un menú de pasta y botifarra.
Si te estás preguntando dónde se encuentra Cal Fesol, pues está en Carrer del Pont, 23, 17811 Santa Pau, Girona. Así que, si un día decides probarlo, no digas que no te avisé. Tómalo como un rollo de prueba para ver cómo ha caído este lugar. ¡Suerte!
Qué tipo de comida se ofrece en Cal Fesol
Así que ya sabes, si tienes pensado ir a Cal Fesol en Carrer del Pont, 23, 17811 Santa Pau, Girona, mejor piénsalo dos veces. La comida no es nada del otro mundo. Pedimos unas ensaladas que eran más bien un pie de página del menú, y los platos de fesols... madre mía, ¡los probamos y resultaron insípidos! Las albóndigas solo venían sin guarnición, así que ya sabes, a hacer malabares para no comer la cazuela sola. Y los piquillos, que a priori parecían la esperanza del almuerzo, llegaron con trozos de plástico. ¡Imagínate! Nos cambiaron el plato y no lo cobraron, pero eso no quita lo grave del fallo. Un niño se lo podría haber metido sin darse cuenta.
Del trato del personal ni hablemos. Malas caras, risas que no venían al caso... ¿quién se cree que está en un circo? Al final, lo que prometía ser una buena comida se convirtió en una experiencia más bien desagradable. Y lo peor es que al local no se le puede poner ni un pero, el sitio es bonito y está en un entorno precioso. Pero, de verdad, si la comida es un fiasco, ¿de qué sirve?
Por otra parte, hay opiniones mixtas. Hay quien dice que la comida está buena, pero ojo, que es poca cantidad. Si pides, por ejemplo, botifarra, te la venden a precios que te dejan con la boca abierta. 11€ por una sola porción, y si quieres añadir algo más, prepárate a soltar unos euros extra. ¿Y el tiramisú? Pues no lo pudimos probar porque estaba agotado. Con una sola camarera para atender un restaurante lleno, es un milagro que haya sobrevivido a la jornada. La chica era simpática, pero claro, todo no se puede. El allioli llegó cuando ya estábamos más allá de la sobremesa.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en Cal Fesol? Pues básicamente se centran en los fesols de Santa Pau, pero desde luego la calidad parece que deja mucho que desear. Si buscas algo que te haga disfrutar de verdad, puede que esta no sea tu mejor opción.
Qué hace que la comida de Cal Fesol sea especial
La verdad es que la experiencia en Cal Fesol no fue del todo lo que esperábamos. Fuimos a cenar con un menú de 17,50€ y 15€ para los peques y, aunque los platos parecían prometedores, la verdad, dejaron bastante que desear. ¡Ni la cantidad ni la calidad estaban a la altura! Y para colmo, el vino que servían era de lo peor. Si quieres saber más, échale un vistazo a Tripadvisor, que ahí hay opiniones de todo tipo.
El sitio, eso sí, es pequeño y acogedor. El servicio se portó bien, nos dejaron entrar con nuestro perro y eso siempre es un plus. La comida fue correcta, pero me pareció que el plato de fesols con jabalí necesitaba un poquito más de jabalí, ¿sabes? La ensalada de queso de cabra, por otro lado, sí que fue un buen hallazgo. Los fesols son la especialidad y el coulant de chocolate de postre es para repetir.
Aún así, tengo que decir que no tuve suerte con el menú. La ensalada era bastante normal, empachaba un montón con tanto queso, y la pasta que pidió mi mujer… ¡vaya decepción! Era lo más básico que he probado. Mis tres pimientos rellenos de alubias estaban tan simples que casi ni los recuerdo. Me da la sensación de que se aprovechan del turismo y eso me deja un mal sabor de boca.
Lo que hace que la comida de Cal Fesol sea especial, más allá de la vista y el ambiente, son esos detalles que podrían brillar. Aunque a menudo los platos no llenan expectativas, hay opciones como los fesols, que son únicos en la zona, y el coulant de chocolate que sí destacaron. Pero, si van a cobrar precios de menú altos, ¡que al menos salga un buen plato en la mesa! En fin, es un sitio que podría dar más, espero que se espabilen y mejoren.
Qué platos son recomendados en Cal Fesol
Y bueno, al tema de Cal Fesol. La experiencia fue un poco movida. Empezamos con la reserva, ¿no? Nos acomodaron y, al preguntar por el menú, la chica nos soltó un NO de mala manera. Nos quedamos ahí, como dos tontos, mientras veíamos cómo atendían a otros. Después de 30 minutos de pura espera y sin que nadie nos hiciera caso, decidimos que ya era suficiente y nos fuimos. *Ah, y por si sirve de algo, éramos los únicos que hablábamos castellano entre un mar de gente, menos mi hija que, pobrecita, no puede ni expresar que tiene hambre*.
Pero no todo fue negativo. He oído que la comida está bastante buena. Entre esos platos, las ensaladas son completas y grandes, y no te puedes perder la clásica alubia blanca, que parece ser lo más típico del lugar. Eso sí, no esperes un menú, lo que quieras comer te lo marcan en la carta y ya.
Por otro lado, hay quienes dicen que el trato y la atención son lo mejor. Algunos aseguran que la carne a la brasa es impresionante y que, por lo que te sirven, el precio está más que justificado. Si tienes la suerte de no liarla con el servicio, parece que se puede comer genial y salir satisfecho. *La cuestión es que si vuelves a la zona, sería una buena opción seguirles la pista*.
Pero si hablamos de lo que nos ha dejado un poco descontentos, hay que mencionar el tema de los precios, que para el tamaño de las porciones a veces parece un poco desmedido. *¿Quién quiere pagar 2,50€ por un plato y cubierto de una niña que va a comer de nuestra comida?* Sin mencionar lo del cambiador para bebés, que se nota que ahí les falta una buena inversión.
Y ya para cerrar, si te preguntas qué platos son recomendados en Cal Fesol, la respuesta es clara: alubias blancas y carne a la brasa. La ensalada, por lo que dicen, también es un buen punto, pero asegúrate de que cuando vayas, nadie te trate como si fueras invisible.
Cuántos platos están disponibles en el menú de Cal Fesol
La verdad, Cal Fesol tiene su rollo, pero también un par de pegas que no se pueden obviar. Las instalaciones están guay y se siente acogedor, pero esa movida de tener que recoger las llaves en el camping es un dolor de cabeza. Te la ponen difícil la chica, y luego devolverlas allí, ni te cuento. Por eso, las 2 estrellas son bien merecidas. En cuanto a la comida, se supone que deberían dar un buen trato, y vale, el servicio fue correcto, pero, amenazo, no salí nada satisfecho de allí.
Lo que me sorprendió es que ofrecen como un super plato de fesols en todos sus platos, y la cuenta al final resulta ser un atraco. Éramos catorce personas, tres familias con cuatro niños, y con eso del regalito de un cuento, la lógica se fue de vacaciones. Mejor hubiera sido dar uno por nene, ¿no? Vaya forma de dejar un mal sabor de boca, especialmente si de todos los lugares que probamos, este fue el único que no nos dejó contentos.
Y ya que hablamos de la comida, la cocina típica no defraudó tanto como se esperaba, y lo de la carne a la piedra volcánica es un detailazo digno de mención. Pero eso no quita que las decoraciones sean originales y que la comida no fuera más que cumplir. Le pedimos pan tostado con tomate y lo que nos dicen es que solo lo sirven en días de semana. ¿En serio? ¡Qué invento! Igualmente, los platos de fesols estaban bien, pero, sinceramente, lo que te traen es bastante normalito, nada que no puedas hacer tú en casa. Y, hablando del menú, no lo sé a ciencia cierta, pero si te fijas, parece que tienen platos limitados. Sí, los fesols con "all i oli", butifarra, y demás, que se repiten y poco más. Total, ¡quizás elegimos mal ese día!
Qué tipo de cocina se fusiona en los platos de Cal Fesol
Así que si estás pensando en parar por Cal Fesol en Carrer del Pont, 23, 17811 Santa Pau, no te lo pienses mucho. Este lugar tiene 4 estrellas y su punto fuerte es la comida de proximidad. No puedes dejar de probar los famosos "fessolet". La relación calidad-precio está bastante bien, y la mayoría de los platos tienen buena cantidad y un sabor que no decepciona. Eso sí, siempre es mejor hacer reserva, porque este sitio se llena que da gusto.
Por otro lado, si bien muchos de los comentarios son positivos, hay que ser sinceros: puede haber un poco de lentitud en el servicio. Pero en mi experiencia, fue aceptable. Si te lo tomas con calma, ¡genial! Lo bueno es que el ambiente y la comida hacen que la espera valga la pena. Sin duda, es un lugar que recomiendo si andas por Santa Pau.
Claro, no todo es perfecto. Hay quienes le dan 3 estrellas y dicen que la comida podría mejorar. Aunque a las camareras no se les puede poner pegas, que son un encanto. Se arriesgan a ofrecer platos de fesols, y eso tiene su mérito, pero algunos creen que si sirviesen esos fesols en platos hondos en lugar de planos, no se enfriarían tan rápido. Además, un poco más de cantidad no vendría mal, ¡que no estamos hablando de caviar, eh!
Ya luego, hay opiniones más negativas, como un grupo que pidió menu y quedó decepcionado con la poca cantidad y calidad de la comida. Y si encima el local olía raro y la decoración daba un poco de miedito, pues... eso ya no ayuda. A pesar de todo, la camarera se salvó, incluso aunque se sintieron engañados al final.
Están los fèsols como estrella, pero también ofrecen carnes a la piedra volcánica, algo que parece que ha gustado mucho a quienes lo han probado. Así que si tienes la oportunidad, dale una oportunidad, ¡vale la pena!
Cuál es una de las especialidades que no te puedes perder en Cal Fesol
Y bueno, ¡el lío que nos armamos con el Cal Fesol! 2 estrellas y sin embargo, la curiosidad nos trajo a probarlo. Fui recomendado, pero en vez de ir directamente, la cabeza me hizo líos y acabé en otro sitio. Pero lo peor no fue eso, al pagar con tarjeta, el servicio me dijo que había un fallo y ¡pum!, me facturaron el doble. Menos mal que ya lo solucionaron, pero la cosa se pudo haber evitado porque, aunque el lugar tiene su encanto y el personal es agradable, no se puede pasar por alto lo de la atención.
La primera impresión fue mala, con el servicio lentísimo y los platos sirviendo a deshoras. 2 horas para comer leve y una guarnición fría al final, una tomadura de pelo. Y sí, somos los idiotas que vuelven a por más, pero esta es la segunda vez y, spoiler: no volveremos. La comida fría, las raciones mini, y aunque pedí crema catalana específicamente con el azúcar quemado, esa nunca llegó. Desastre total.
Lo que me lleva a la conclusión de que ya podría haber mil cosas mejores por ahí. En cuanto llegamos nos dijeron que tampoco podían cobrar con tarjeta y hubo que salir a buscar un cajero. ¡Vaya faena! Aunque el ambiente no ayudó, ya que estaban cargados de ambientador y para un restaurante eso no es lo mejor. Sin embargo, hay que decir que el personal, a pesar de todo, fue amable.
Ahora, si te digo la verdad, en cuanto a la comida, lo único que realmente vale la pena son los fesols, que lo preparan de varias formas. Y eso sí, si quieres probarlos, mejor reservas porque el local se llena.
Cómo es el ambiente del restaurante
Ya te digo, Cal Fesol está en el Carrer del Pont, 23 en Santa Pau, y es un sitio que ha tenido sus más y sus menos. Primero, tienes algunos que lo adoran y le dan 5 estrellas, diciendo que es un pueblo chulo y que la comida ha estado de lujo. Imagínate, pasaron unos días allí, disfrutando del sol y de la lluvia, y hasta fueron a Castellfollit de la Roca a comer. Suena genial, ¿verdad? Pero luego están los que, directamente, lo ponen a parir.
Algunos han tenido experiencias brutales pero para mal. 1 estrella por ser un sitio típico turístico a donde vas solo porque te lo recomienda la gente. Cuentan que la comida es mala y cara, y que hasta les cobraron de más porque pidieron platos para un grupo que tenía críos. Vamos, que se sintieron estafados. Y eso no es todo, hay quien se queja de que la atención es un desastre total, con camareros que se ríen en tu cara y tardan una eternidad en atenderte. ¡¡Uff!! ¿Quién quiere pasar un mal rato en sus vacaciones?
Por lo que dicen, el ambiente del restaurante podría ser, como poco, tenso. Puedes esperar caras largas y una atención que deja mucho que desear. Aunque hay gente que destaca los buenas vistas desde las habitaciones, el servicio parece ser un punto flaco. Así que quizás no sea el mejor lugar para ir a disfrutar, más bien un sitio al que vas por obligación y con la esperanza de que tu suerte cambie. En Santa Pau hay mil opciones, y la verdad, puede que quieras buscarlas.
Qué tipo de decoraciones se pueden encontrar en Cal Fesol
El otro día, la verdad, tuvimos una experiencia un tanto decepcionante en Cal Fesol. Esperamos un buen rato para que nos tomaran los postres y al final decidimos pirarnos con el estómago vacío. Sí, una pena porque realmente creíamos que habíamos dado en el clavo al elegir este sitio. Salimos con una sensación de hambre y un poco frustrados, pero bueno, al menos ahora sabemos que no siempre hay que dejarse llevar por la apariencia.
Otro grupo que fue a comer allí dijo que el sitio tiene una temática que recuerda al cuento de las judías mágicas, y a ellos les moló. La decoración estaba bastante bien y, aunque la carta es un poco cortita, lo que pidieron les gustó. El servicio fue amable, y solo hay chicas atendiendo, eso siempre le da un toque diferente. Aunque a mí me parece un rollo que el menú esté a 25€, hay quienes creen que vale la pena por la buena calidad en los platos.
En cuanto a la experiencia de los amigos, les costó un poco más digerir el precio después de probar el menú. Dicen que la comida estaba rica, pero como que no llegaba a ser ese smash total que esperaban por lo que pagaron, así que la relación calidad-precio ahí flaquea un poco. La ubicación, eso sí, es un plus que nadie le puede negar.
Y sobre las decoraciones, por lo que me cuentan, puedes encontrar cosas muy curiosas que van desde detalles relacionados con las judías mágicas hasta un ambiente acogedor típico de un pueblo. Es un sitio que intenta conectar con la cultura local, pero tampoco esperes un museo.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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