
Si estás buscando una escapada al Camping Port de la Vall, estás en el lugar correcto. Este sitio está en una ubicación espectacular, al ladito del Parque Natural del Cap de Creus y con acceso directo a una playa de calidad. Aquí puedes montarte la tienda o aparcar la caravana sin complicaciones. Tranquilidad total asegurada, ¡perfecto para desconectar!
Además, el camping tiene todo lo que necesitas para unas vacaciones de lujo. Hay una piscina, restaurante, supermercado y muchas actividades para que toda la familia esté entretenida. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de la belleza del Port de la Selva, no dudes en hacer tu reserva. ¡Vente a relajarte en este oasis de la costa mediterránea! ️
Càmping Port de la Vall
Mapa Ubicación Càmping Port de la Vall
Dónde se encuentra el Camping Port de la Vall
Si estás buscando un buen lugar para acampar, Càmping Port de la Vall es el sitio que necesitas. Este lugar en Carrer Port de la Selva, Km 6, 17489 El Port de la Selva, Girona es una joya. Con 5 estrellas, la experiencia en general es top. Las instalaciones están bien equipadas, limpias y ordenadas. La atención del personal es sencillamente genial: siempre te atienden con una sonrisa y parece que saben lo que hacen.
Las parcelas son cómodas y tranquilas, perfectas para relajarte después de un día de exploración. ¡Ojo! Un pequeño consejo: estaría de lujo tener alguna toma de corriente en las zonas de camping tradicional. A veces un enchufe puede ser el salvavidas para quienes vamos a la aventura con lo justo. Los baños y duchas son un 10, siempre impecables. Además, el camping tiene un restaurante y un mini súper donde puedes encontrar de todo. Mención especial para la señora del supermercado, que es súper simpática y te hace sentir como en casa.
La ubicación es brutal, con acceso directo a una playa de piedras que está bastante bien. Y no te preocupes, no hace falta reservar, aunque mejor llamar antes para confirmar. El ambiente es genial y suelen organizar conciertos para los campistas. ¿Buscas un lugar tranquilito, ideal para niños y que no se te dispare el presupuesto? Este es el sitio.
Entonces, para los que se preguntan, ¿dónde se encuentra el Camping Port de la Vall? Está en El Port de la Selva, Girona, en Carrer Port de la Selva, Km 6. ¡Perfecto para tus próximas vacaciones con amigos, en grupo o incluso solo!
Qué atracciones naturales están cerca del camping
Mira, si estás buscando un lugar donde desconectar de verdad, Càmping Port de la Vall es el sitio. Te lo digo en serio, este camping tiene 5 estrellas por una razón. La atención es buenísima, la gente ahí sabe cómo hacer que te sientas en casa. Estás justo al lado de una playa idílica, perfecta para chill y disfrutar del sol. Y si te gusta pasear, el paseo que tienes enfrente del camping es espectacular, ideal para una caminata al atardecer con vistas que te dejan sin aliento.
Las instalaciones están bastante bien, con buena sombra para esos días que el calor aprieta. Aquí puedes descansar sin estrés. Y el bar… ¡madre mía! La comida está de lujo y el trato que recibes es inmejorable. Si buscas un camping donde puedas relajarte y disfrutar, aquí lo tienes. La zona está llena de pequeñas calas donde puedes explorar y disfrutar de un turismo tranquilo y respetable. Sin duda, volveré a este camping, lo recomiendo 100%.
Ahora, bueno, no todo es perfecto, hay quien ha expresado que el camping puede ser caro y que las parcelas no son tan grandes como deberían. Según algunos, el césped está un poco dejado, pero yo creo que eso no quita lo genial que es el lugar en general. A la gente que va de paso le encanta el sitio. A mí, en particular, me ha parecido que el servicio es fantástico, la ubicación es clave y las vistas son algo que no olvidarás.
Si te preguntas qué hacer en la zona, estarás bien servido. Tienes diferentes hikings que salen del mismo camping, como a Sant Pere de Rodes y Cap de Creus. También, el paseo frente al camping es ideal para salir a trotar o simplemente dar un paseo con el cochecito del bebé. Lo bueno es que no necesitas mover el coche. Tienes de todo allí: un supermercado que ofrece frescos del día, y la recepción te da un trato cercano y te recomienda lo mejor del lugar. ¡No te lo pierdas!
El camping tiene acceso directo a la playa
Mira, si estás buscando un lugar chill para campingar, Càmping Port de la Vall es una opción de cinco estrellas. Está situado en un paraje idílico, justo al lado del mar y con fácil acceso a la playa. Y aunque no tienen piscina, no es un drama porque la playa está a un paso. Eso sí, prepárate porque los precios son un poco altos, pero sinceramente, la ubicación lo compensa mucho. Servicio: 4 y Ubicación: 5, así que vale la pena.
El otro día estuve allí con unos colegas a finales de marzo y, te lo digo, ¡nos encantó! Las parcelas son amplias y todo está bien cuidado. La atención en la recepción fue de primera, tan amables que da gusto. Habitaciones: 5, Servicio: 5, Ubicación: 5. Vamos, que si buscas relajarte y desconectar, este es el sitio.
Ahora, no todo es perfecto. Este año hicieron mejoras en los baños, que ya les hacía falta, pero el cambio en el restaurante fue un fiasco. Lo que antes molaba, ahora ya no, y los precios... uff, están por las nubes. Te cobran caro por comida precocinada, y eso no es lo mío. El servicio en general sigue siendo bueno, pero hay que ver dónde vamos a comer el próximo año.
En cuanto a la limpieza y tranquilidad, el camping es una maravilla. No te encuentras colillas, el césped está bien cuidado, y el ambiente es realmente mágico. La ubicación es lo mejor de lo mejor, tienes una salida directa a la playa y acceso al camino de ronda. Aunque, eso sí, las parcelas podrían ser un poco más grandes y falta sombra, así que, cuidado con el calor.
Y sobre la pregunta del acceso a la playa, ¡sí! El camping tiene acceso directo a la playa, así que no hay excusas para disfrutar del mar. Es un lugar que, aunque tiene sus defectos, puede ser tu próxima escapada perfecta.
Es fácil montar una tienda o aparcar una caravana en el camping
A ver, hablemos del Càmping Port de la Vall. Está situado en Carrer Port de la Selva, Km 6, 17489 El Port de la Selva, Girona, y la ubicación es simplemente brutal. Tienes una playa privada a 20 pasos de la tienda, y eso es ideal si buscas hacer playa todo el día. Pero ojo, porque el camping tiene sus cosas. Necesita un mantenimiento urgente, parece que las parcelas no se han tocado en años y la sensación de descuido se nota a la legua.
La experiencia es un poco una montaña rusa. Por un lado, tenés unos vistas espectaculares y el servicio en recepción y el restaurante se sacan un 10, pero por otro, los baños parecen haber quedado en el siglo pasado. La limpieza brilla por su ausencia y, para rematar, hay muy poca sombra, que en agosto se agradece más que el aire acondicionado. Básicamente, si te gusta el camping rústico, este sitio puede ser tu rollo.
Algunos amigos comentaron que la relación calidad-precio es un desastre. El supermercado del camping es un poco un atraco, pagar 1,30 € por una Coca-Cola caliente es para pensárselo dos veces. Pero, si te molas un poco más el tema de comunidad, hay un bar y cosas como billar y futbolín, así que al menos hay algo que hacer en las horas muertas.
Ahora, si hablas del montaje, te cuento que no es complicado montar una tienda o aparcar una caravana. Las parcelas están ahí, pero la verdad es que no están cuidadas. Así que, si te decides a hacer una acampada, prepárate para un poco de aventura. Si eres flexible y optimista, puedes pasártelo bien, pero si buscas un lujo, mejor sigue buscando.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Camping Port de la Vall
Mira, si estás pensando en el Càmping Port de la Vall, te cuento que la ubicación es lo único que se salva. Estás literalmente a un paso de la playa y las vistas son de lujo. Pero, ojo, porque el ruido en verano es una locura. ¡Casi no puedes oír a tu colega! Y si tienes suerte, quizás no te topes con algún grupo de campamentos infantiles que se montan con sus juegos y jaleos, como si no hubiera un mañana. Además, los precios son desorbitados: 59 € por dos personas y un perro en furgoneta, ¿en serio? Por ese precio, esperabas más que 2ª categoría y sin piscina.
No te voy a mentir, han dejado el control de los jaleosos en el camping por los suelos. Llegamos un viernes a las 23h, y, aunque el sitio no estaba a reventar, nos pidieron que dejáramos la parcela a las 12 del día siguiente, sin un gesto de amabilidad, cuando había un montón de parcelas libres a nuestro alrededor. La verdad, parece que no tienen buena onda con sus clientes, más aún cobrando 50 € por noche.
El tema del ambiente es otro cantar. Si buscas relax, en el Càmping Port de la Vall vas de mal en peor. Las fiestas en la playa no te dejan dormir, la música va a tope hasta las 4 de la mañana, y te aseguro que eso no es para todos los públicos. Ya planeábamos quedarnos diez días, y al final, ¡escapamos a los tres! En cuanto a las parcelas, olvídate de la hierba, te recibirá tierra seca y polvo volando por todos lados. Te cuento que los baños están bastante descuidados y conseguir agua caliente es como buscar un unicornio. La única escapatoria aquí es la playa, que está limpia y tiene buena onda, pero no compensa lo demás.
Así que, para ir cerrando, si buscas un lugar tranquilo y cómodo, vende pronto tus planes de ir al Camping Port de la Vall. Este camping tiene un ambiente de fiesta continua y ruidos sin parar, ideal para quienes buscamos un poco de tranquilidad, pero no lo encontrarás aquí. Es más un sitio para campistas jaleosos que no le dan mucha bola al respeto por el descanso de los demás. Una pena, porque la ubicación podría haber hecho todo el trabajo.
Cuáles son las instalaciones disponibles en el camping
La verdad es que el Càmping Port de la Vall tiene una ubicación inmejorable. Si vas en plan tranquilo, te va a encantar. Estuve en septiembre y, oh sorpresa, casi no había gente. Tiene dos zonas de playa, una con sombra y otra sin, así que ya sabes donde ir si buscas un poco de fresquito. En montaña la diferencia de precio es de 5 euros, así que, si como yo vas con tres adultos, coche y tienda, puedes pillar una parcela por 38 euros más un impuesto turístico de 0.66 céntimos por persona al día. La primera vez que vi eso, pero bueno, al final no estuvo tan mal.
El trato del personal fue más que genial y cordial. Se nota que quieren que te sientas bien. Las duchas están reformadas, lo cual es un puntazo, pero hay que compartirlas entre hombres y mujeres, ¡un poco de convivencia, gente! Si prefieres algo más privado, hay una zona más pequeña con duchas separadas. Y si te da sed o ganas de comer, hay un super que, aunque un poco caro (bolsa de hielo a 2.99), tiene de todo. Pero ojo, si quieres ahorrar, mejor ve al pueblo a comprar al Super Día, ahí una bolsa de hielo te sale por solo 0.99.
Además, tienes acceso directo a una playa super bonita y al caminito de ronda que te lleva a los dos pueblos. Para mí, el más chulo es el Port de la Selva. Te recomiendo que hagas la excursión a las calas que se ven al final del pueblo. Comienza en Cala Tamariua y termina en Cala Fornells. A veces está masificada la primera, pero las otras valen mucho la pena, aunque tengas que caminar un rato para llegar.
Hablando de las instalaciones, digamos que hay mucho por mejorar. Las parcelas son un poco pequeñas y no están delimitadas, y hay ramas de árboles que a veces te dificultan el acceso, sobre todo si llevas autocaravana. Los servicios están algo viejos y, la verdad, necesitan más limpieza. Los baños sí que son un desastre en cuanto a limpieza y presión del agua. Eso sí, el restaurante tiene un personal amable y la comida es casera, con raciones generosas a precios que no verás en muchas partes de Cataluña. ¡Así que no te quedes con las ganas!
Hay una piscina disponible para los huéspedes
Mira, hablemos claro del Càmping Port de la Vall. Esto no es un resort de lujo, es más bien un sitio tirando a caro: 37€ por una tienda y una moto. Y ni te cuento el desayuno, que nos tuvieron más de una hora esperando. Lo único que resalta es que está justo al lado del mar, pero la playa es de piedras. Así que si esperabas arena suave y olas, olvídalo.
Sobre los árboles que hay aquí, son ridículamente bajos. Tienen un techo natural que te deja con menos sombra que una sombrilla en un día nublado. Y, ojo, que nos levantaron partes del techo de la caravana y nadie se apiadó. No hay forma de moverte bien por los pasillos, son un laberinto. En serio, si quieres más detalles, puedes buscar en Tripadvisor y hacerte una idea.
Y ya no hablemos de los baños… Una experiencia horripilante. Tras desembolsar más de 60€ la noche por adelantado, llegas y sientes que te metiste en una cápsula del tiempo hacia los años 60. Los baños dan asco y de madrugada apagan la luz: ¡buenísimo para una noche calurosa! Además, la sombra brilla por su ausencia, así que el suelo de tierra te deja con ganas de un par de comodidades. Ah, y la zona para perros es diminuta. Una penalidad para los que viajan con sus peludos.
Al final, aunque te asigne una parcela junto a la playa, ten cuidado, que hay muchas en cuestas. Ni piscina, ni instalaciones modernas, o sea, todo flojo. Aún así, si te toca una buena parcela, podrías disfrutar de un amanecer espectacular. Pero si te preguntas si hay una piscina… ¡pues no! Así que asegúrate de llevar tu mejor bloqueador solar y un buen plan para esos días de calor.
El camping cuenta con servicios de restauración
Mira, el Càmping Port de la Vall es un sitio más bien normalito, pero lo que realmente destaca es la playa que tienen, que es una auténtica pasada. Tiene 4 estrellas, así que no está tan mal, pero no esperes que sea la maravilla del mundo. Los baños están en un estado correcto, aunque hay de todo: algunos son más nuevos y otros ya se notan que han vivido unas cuantas décadas. La limpieza es aceptable, lo que al menos es un buen punto a su favor. Las parcelas están bien, tienen sombra y son lo suficientemente grandes para que no te sientas como sardina en lata.
Pero si hablamos de la parte mala, el precio es un poco para rascarse la cabeza, porque comparado con los servicios que ofrecen, ¡es caro! Ya sabes, es un camping más básico que un parking de caravanas. Las parcelas tienen mucho sol, así que si tienes una caravana alta, cuidado, que los árboles son más bajos que mis expectativas en este camping. El césped está tan abandonado que es más polvo que otra cosa. Los baños... bueno, parece que se abrieron en la época de los dinosaurios, nunca había visto unos váteres tan viejos. Y la limpieza, pff… mínima, la verdad. Aunque, eso sí, los campistas son respetuosos, a partir de la medianoche todo en silencio.
En general, es pequeño y básico, perfecto para una escapada rápida. Estás cerquísima de lugares chulos para visitar como el Cabo de Creus o la plaza de Sant Pere de Rodes, así que no todo es negativo. Además, tienes montaña y mar al alcance. Hay un supermercado que se defiende y un restaurante con terraza que tiene precios normales. Eso sí, no esperes piscina, pero al menos hay juegos como billar y futbolín para pasar el rato. Si alguien se anima a ir, ten cuidado con las piedras en la playa, ¡no olvides las chanclas! El personal es muy majo, así que algo bueno hay.
Ah, y sí, el camping cuenta con servicios de restauración, así que si no te apetece cocinar, puedes pillar algo en el restaurante. Aunque, con lo que cobran, ya tendrías que pensarlo un par de veces.
Hay un supermercado dentro del camping
Mira, si estás pensando en el Càmping Port de la Vall, te cuento que es un sitio con 2 estrellas y se nota. Las parcelas tienen poca sombra, así que si esperas un rincón fresco, espérate a sudar. Además, los baños son un desastre. Por más que los limpien 2 o 3 veces al día, al rato ya están llenos de suciedad. Te aseguro que verás más tierra que hierba, y no, no es lo que pone en su página web. Cuando sopla el viento en el cap de Creus, eso se convierte en una tormenta de polvo.
Y ya ni hablemos del ruido por la noche, a veces parece que estás en medio de una fiesta. Instalaciones muy antiguas y descuidadas, sinceramente, no esperes mucho. Es como una mezcla entre camping y museo, pero de lo malo. La verdad es que mis expectativas no se cumplieron para nada.
Ahora, si buscas un lugar bonito, frente al mar, aquí tienes algo. Es un paraíso visual, pero cuidado con las piedras, que nada de arena. Por eso es recomendable llevar escarpines. Eso sí, los lavabos y duchas también necesitan un reforma urgente. El personal es correcto, pero la limpieza de esos baños deja mucho que desear.
En cuanto al supermercado dentro del camping, pues sí, hay uno, pero es muy descuidado. Hace un calor horrible y la chica de la caja está ahí, sufriendo con un ventilador. Imagina la escena. La verdad es que, con un poco de inversión, podrían hacer de este sitio algo mucho mejor, porque tiene potencial, pero parece que lo dejan a la deriva.
Qué tipo de actividades se ofrecen para las familias en el camping
En serio, si estás buscando un sitio donde desconectar de todo y disfrutar del mar, Càmping Port de la Vall es tu mejor opción. Aquí tienes esas 5 estrellas bien merecidas. Ya sabía que no había piscina, pero, ¿qué importa? Tienes el mar a dos pasos, y después de lo que he vivido, puedo decir que se me olvidó por completo estar pensando en una piscina. Y para los que tienen dudas por los baños, no se preocupen. Los baños están limpios, arreglados y desinfectados varias veces al día. ¡Eso es un win!
El campamento tiene un ambiente que lo hace muy recomendable para todos, desde jóvenes hasta familias. Ideal para los que les mola hacer deportes acuáticos como snorkel, kayak o paddle surf. Además, tienes un bar y un super dentro del camping con un servicio bastante bueno. A Jordi y Pili, los de la barra, les tengo que dar un toque especial: son un par de cracks. Una noche, incluso pasamos tarde y ya había cerrado, pero el chaval de la tienda nos vendió hielo con una sonrisa. ¡Un detallazo!
Ahora, eso sí, tengo que ser honesto. Durante nuestra estancia, había un par de pegas. Un día un grupo hizo una fiesta y, bueno, no dejaba dormir a nadie. Son de esos campamentos donde lo que falta es un poco de respeto, así que si buscas tranquilidad, tal vez no sea tu mejor opción. Pero si eres de los que les gusta la movida, aquí la vas a encontrar. La playa es pública, pero parece privada por lo bien que la cuidan aquí.
Y sobre las actividades para las familias, hay bastante para hacer. Puedes aprovechar el paseo que bordea la costa para dar una vuelta, ya sea a pie o en bici. No solo disfrutas de vistas espectaculares, sino que también puedes practicar algunos deportes acuáticos. El camping también cuenta con buena vigilancia nocturna, así que si los peques quieren jugar un rato más, están en buenas manos. En definitiva, ¡es un lugar al que seguro voy a volver!
Es un lugar adecuado para desconectar y relajarse
Oye, si buscas un sitio chido en El Port de la Selva, el Càmping Port de la Vall es buena opción, aunque tiene sus cosas. Tiene 4 estrellas y eso no es de gratis. El entorno es muy bonito y tiene una salida directa a la playa, que es genial. Eso sí, prepara tus pies porque la playa es de roca pura, nada de arena. Hay un paseíto largo hasta el pueblo, pero es bastante agradable, así que no hay excusas para no dar un paseo.
Ahora, no todo es perfecto. Las parcelas tienen poca sombra y el suelo es bastante rocoso, así que clavar las picoletas será un desafío. La tramuntana puede dar un poco de guerra, así que mejor que te agaches si sopla fuerte. Las instalaciones están bastante bien, pero los baños pueden mejorar en limpieza. Recuerda que aquí los árboles de fruta pueden ser un problemón, ya que las flores se pegan a los zapatos y todo se ensucia. Y el servicio del bar, uf, decepcionante, mejor no arriesgarse.
Aún así, hay cositas chidas, como la ubicación. Tienes un bar con buena relación calidad-precio y un súper cerca. La viabilidad peatonal está bien y si te gustan los kayaks, hay una caseta para alquilar. Las duchas y lavabos están en condiciones, así que no todo está perdido. Ahora, si te preguntas si es un lugar para desconectar y relajarte, la respuesta es... depende. Si no te importa un poco de ruido y estás dispuesto a lidiar con las piedras de la playa, puede ser una buena opción para pasar tiempo en la naturaleza. Así que, si buscas un plan diferente y no te asustas de las rocas, dale una oportunidad. ¡Ya tú sabes!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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