Can Manel

Can Manel

Si estás por Pardines, no te puedes perder Can Manel, un bar-restaurante que está en Carrer Camprodon, 4. Aquí encontrarás lo mejor de la cocina catalana. Desde tapas riquísimas hasta guisos tradicionales, este sitio es el paraíso de los amantes de la buena comida. Además, ¡sus specialidades van desde carne a la brasa hasta pescados frescos del Mediterráneo! Si te gustan los quesos y embutidos, también tienen una selección de lo mejor de la región.

La verdad es que me pasó algo genial aquí: fui a Queralbs y todo estaba lleno, así que decidí probar en Can Manel. ¡Qué acierto! Comí unas costillas de cordero que se quedarán grabadas en mi memoria. El ambiente es tranquilo, con vistas chulas y a precios muy razonables. Y no olvides que Marta, la dueña, es un amor y te atenderá de lujo. ¡No lo dudes y haz tu reserva ya!

Can Manel

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 190 Reseñas
Dirección: Carrer Camprodon, 4, 17534 Pardines, Girona
Teléfono: 972 72 90 92

Horarios Can Manel

DíaHora
lunesCerrado
martes7:00–16:00
miércoles7:00–16:00
jueves7:00–11:00
viernes7:00–11:00
sábado7:00–21:00
domingo7:00–21:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Can Manel

Dónde se encuentra el bar-restaurante Can Manel

¡Oye, colega! Tienes que saber de Can Manel, un restaurante que está en Carrer Camprodon, 4, 17534 Pardines, Girona. Si te pilla de paso haciendo ruta, este sitio se convierte en una parada obligatoria. 5 estrellas para ellos: la comida riquísima, el trato excelente y los precios son bastante razonables, solo 6,50€ por un pollo con patatas que me dejó alucinado. Y el Manel, un crack, siempre con una sonrisa.

Ahora, no todo es perfecto, y como siempre, hay opiniones pa' todos los gustos. He leído que hay quien dice que o los platos son enormes o escasos, pero creo que es más lo segundo. Algunos sienten que hay un poco de preferencia por los que hablan catalán... algo que no mola, la verdad. La comida les dio un 3, el servicio un 2 y el ambiente se llevó un 4. Así que ya ves, una mezcla de opiniones que al final, lo que cuenta es tu propia experiencia.

Por otro lado, también encontraras a otros que lo aman. Hablan de lo espectacular de las vistas y cómo el ambiente es tranquilo, ideal para desconectar un rato. Lo que más recomiendan es el xai a la brasa y la butifarra. Otros se han llevado una grata sorpresa por la auténtica ensalada de la huerta que les sirvieron. Aquí, el Sr. Manel se está ganando un buen puñado de fans.

En cuanto a los detalles chunguillos, un usuario tuvo una muy mala experiencia con un bocadillo que acabó siendo un desastre. ¡Pan duro y lomo quemado! Un auténtico desastre que no se debería permitir en ningún sitio. Pero bueno, al final tú decidirás. Si quieres comer en un bar-restaurante con encanto, buen rollo y una buena comida de la zona, no dudes en pasarte por Can Manel en Pardines. ¡Te va a encantar!

Cuál es la dirección de Can Manel en Pardines

Y hablando de Can Manel, ese sitio en Carrer Camprodon, 4, 17534 Pardines, Girona, deja mucho que desear y ya te cuento por qué. La carta es ridícula. Solo tienes dos opciones para el primero, ensalada normal o con embutido. Luego, de segundo, te ofrecen la butifarra o cordero. En serio, ¡eso es todo! Nos salieron 38 pavos por dos personas y no preguntamos el precio antes. Fallo nuestro, pero no creo que vuelva a arriesgarme, la verdad.

Pero bueno, no todo es tan malo. Hay quienes dicen que la comida es sencilla y está bien hecha. Raciones justas, sí, pero si no eres de los que comen como ogros, no hay problema. La terraza tiene unas vistas que valen la pena, eso sí. Los precios aquí se mueven entre 10 y 20 euros por persona, lo que no está mal si no te importa la falta de diversidad. Platillos como la Amanida Catalana y la Llonganissa A la Brasa son lo más recomendado.

Luego están las críticas de gente que ha tenido buenos ratos allí. Ser un bar modesto tiene sus ventajas, como el ambiente familiar. El matrimonio que lo regenta pone toda la carne en el asador, aunque a veces falte un poco de servicio porque están solos. Además, hay quienes han ido con sus mascotas y eso siempre suma puntos. La comida casera parece ser su fuerte y la relación calidad-precio también la destacan.

Para que no te queden dudas: si quieres ir a Can Manel, solo tienes que dirigirte a Carrer Camprodon, 4 en Pardines. No esperes una carta amplia, pero si buscas un lugar familiar y cálido con buenas vistas, tal vez podría ser tu elección.

Qué tipo de cocina ofrece Can Manel

Mira, después de esa brutal subida al Taga, nos plantamos en Can Manel, y sólo puedo decir que fue un acierto total. Un restaurante familiar muy agradable donde para recuperar fuerzas, no podríamos haber elegido mejor. ¡Le pongo 5 estrellas sin dudar! El ambiente es súper acogedor y la gente que trabaja ahí es más que amable. Después de comer, ya decidimos que volveremos seguro. ¡No hay otra!

La comida está de lujo. Hablamos de platillos elaborados con ingredientes frescos y de calidad. Pedimos un par de cosas, como la llonganissa a la brasa que estaba espectacular, y no puedo olvidar las croquetas de carne de olla... ¡wow! Ah, y ya que estamos, ¡el precio es más que razonable! Por menos de 20€ por persona te pegas un festín. Aquí, el trato y el servicio son de 10. Te sientes en casa, de verdad.

Además, las vistas son otro nivel. Imagínate, comiendo con paisajes increíbles de fondo. No hay nada mejor. El ambiente es familiar, perfecto para relajarte después de una caminata. Todos tienen una sonrisa y te hacen sentir bienvenido. Todo esto hace que cada vez que volvamos a la Cumbre del Taga, Can Manel esté en la lista segura.

Y ya para resumir, si te preguntas qué tipo de cocina ofrece Can Manel, piensa en comida casera, artesana con un toque de montaña. Desde la amplia tabla de embutidos hasta el pollo y butifarra a la brasa, aquí vas a encontrar un poquito de todo, pero siempre con ese toque de cariño que hace que todo sepa mejor. ¡Así que apúntalo y no te lo pierdas!

Qué especialidades gastronómicas se pueden encontrar en Can Manel

Además de las cervezas y las chips que nos tomamos antes de comer, Can Manel tiene una terraza impresionante donde sentarte a disfrutar del sol. El sitio es un verdadero hallazgo, con un trato tan familiar que parece que te conocieran de toda la vida. Nos quedamos a comer y ¡vaya si valió la pena! La comida es de 10 y el servicio no se queda atrás. Comida: 4, Servicio: 5, Ambiente: 5. Para el vermut, no hay mejor sitio en Pardines.

Cuando llegas a Can Manel, sabes que seguro volverás. Su ensalada campesina es todo un clásico, aunque si eres vegano, mejor olvídate, ¡la han prohibido! Pero si te gusta la buena comida, no te puedes perder la amanida catalana y la llonganissa a la brasa. En serio, todo está para chuparse los dedos. El precio se mueve entre 10 y 20 € por persona, una auténtica ganga por lo que ofrecen. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Todo son sonrisas en ese lugar!

Después de una caminata de más de cinco horas, ¿qué mejor que relajarte en Can Manel? El típico restaurante de montaña que justo después de subir al Taga y el Puig Estela, te recibe con una ensalada catalana y una plata variada de carnes a la brasa. Las butifarras son una locura. La calidad del producto es increíble, y el trato de los propietarios es brutal, como si te invitaran a su casa. La relación calidad-precio es inmejorable. ¡Definitivamente, tienes que parar aquí después de hacer senderismo!

Este lugar, que parece sacado de un cuento, te hace sentir como en casa. Manel siempre tiene una historia que contar sobre el municipio, y su cocina es para llorar de lo buena que es. Las ensaladas y las carnes a la brasa son una combinación ganadora que no te puedes perder. ¡Y la terraza! Las vistas son perfectas, ideal para disfrutar con tus colegas. #colladelsábado, seguro que repetimos.

Para rematar, si te preguntas qué especialidades gastronómicas hay en Can Manel, la lista es corta pero sustanciosa: tienes todo, desde las ensaladas variadas hasta los embutidos caseros, las butifarras, y carnes que son una auténtica delicia, como la longaniza y el carré de cordero. Cada bocado cuenta una historia, y lo mejor es que todo lo hacen con mucho cariño. Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!

Ofrecen tapas en Can Manel

Si estás buscando un sitio donde comer bien y disfrutar a lo grande, Can Manel en Carrer Camprodon, 4, 17534 Pardines, Girona es la bomba. Te cuento que el lugar tiene unas vistas espectaculares que te dejarán flipando, y aunque es sencillo, la onda acogedora que se respira es brutal. La relación calidad-precio es la mejor del Ripollès, con unos platos que te saldrán entre 10 y 20 € por persona, ¡una ganga en toda regla!

Vas a sentirte como en casa porque Manolo, el dueño, es un anfitrión de los pies a la cabeza. Su trato es siempre generoso, se preocupa por que te sientas a gusto, y hasta se hace una charla amena. Si te mola la carne, tienes que probar la llonganissa a la brasa que hacen, es pura delicia. Además, hay un montón de plazas libres de aparcamiento justo a la entrada del pueblo, así que no tendrás que dar mil vueltas buscando dónde dejar el coche.

Lo mejor de todo es que, si pasas de excursión, como muchos lo hacen, no te va a defraudar. En la terraza puedes disfrutar de un almuerzo espectacular rodeado del paisaje. Sin embargo, ojo, que en verano mejor hacer reserva si no quieres arriesgarte a quedarte sin mesa. Can Manel no se cierra nunca, pero a veces parece que el tema de los días de apertura no está muy claro. En cualquier caso, su encanto y autenticidad son lo que realmente cuentan.

Ahora, en cuanto a las tapas, la cosa es que no es exactamente lo que ofrecen. Aquí te sirven un buen almuerzo más que tapas tradicionales. Así que si buscas picoteo, quizás te quedes un poco corto. Pero vamos, que lo que te pone en el plato vale la pena y el ambiente compensa con creces. ¡Ve y compruébalo tú mismo, no te vas a arrepentir!

Hay opciones de carne a la brasa en el menú de Can Manel

Ya sabes que me encanta hablarte de mis descubrimientos, y hoy te quiero contar sobre Can Manel en Pardines. Este sitio está en Carrer Camprodon, 4, y lo primero que se te viene a la mente es que tiene unas vistas que quitan el aliento, todo rodeado de montaña. El pueblo es precioso, está bien cuidado y tiene un ambiente que te hace sentir en casa. Si no lo has visitado, ¡ponte las pilas, porque vale la pena! Pardinas, te quiero.

La comida es bastante buena, especialmente el cordero a la brasa, que está de lujo. Pero ojo, la familiaridad en este lugar es un poco excesiva. Es como estar en el comedor de los dueños, con los peques corriendo y gritando, así que si buscas algo más tranqui, quizás no sea el lugar ideal. Y sobre el servicio, ahí hay que afinar un poco, se nota que tienen buenas intenciones, pero les falta un toque de profesionalidad que no estaría de más. Algo a tener en cuenta.

Te cuento que el menú no es menú en sí, ¡es carta! Así que no vas a encontrar solo cositas básicas, hay opciones interesantes, aunque el servicio no fue ágil. Pedí unos macarrones con carne que, la verdad, no los recuerdo con mucho cariño, parecían más de la época escolar que otra cosa. Pero, vamos, esto es un bar de pueblo, y lo que realmente triunfa son las comidas sencillas. ¡Y la carne a la brasa está para chuparse los dedos!

En cuanto al trato, Manel y Teresa son dos amorcitos, muy cercanos y siempre dispuestos a hacerte sentir como en casa. La relación calidad-precio es fantástica, sin duda volveré. Y sí, hay opciones de carne a la brasa en el menú de Can Manel, así que si eres fan, ¡estás de suerte! Ah, y no olvides disfrutar de esas vistas, son para morirse del gusto.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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