Chez Tomàs

Chez Tomàs

Si estás buscando un lugar top para disfrutar de tapas y vermouth en Llafranc, ¡Chez Tomàs es tu sitio! Situado en Carrer de Lluís Marquès Carbó, 2, este restaurante cuenta con una terraza chulísima donde relajarte con amigos, saborear una buena cerveza y picar alguna cosa rica. No te olvides de darle un vistazo a su carta de cocktails, ¡hay opciones que se ven de lujo! Además, la música de fondo crea un ambiente perfecto para pasar un buen rato.

La experiencia gastronómica aquí es de primera. Desde la sopa de calabacín hasta la lubina entera, todo está bien preparado y servido por un personal super atento. ¿Te preocupan los precios? No te preocupes, que están genial para lo que te ofrecen. Y si quieres un extra, su hermoso patio hará que tu visita sea aún más especial. Con una puntuación de 4.5 en Tripadvisor, ¡estás ante un clásico que no te puedes perder si andas por la Costa Brava!

Chez Tomàs

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 671 Reseñas
Dirección: Carrer de Lluís Marquès Carbó, 2, 17211 Llafranc, Girona
Teléfono: 972 30 62 15

Horarios Chez Tomàs

DíaHora
lunes19:00–23:00
martesCerrado
miércoles19:00–23:00
jueves19:00–23:00
viernes19:00–23:00
sábado13:00–16:00, 20:00–23:00
domingo13:00–16:00, 20:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Chez Tomàs

Dónde se encuentra Chez Tomàs en Llafranc

Si buscas un sitio donde comer de lujo, tienes que ir a Chez Tomàs. Este restaurante está en Carrer de Lluís Marquès Carbó, 2, 17211 Llafranc, Girona. Te digo que no es un lugar cualquiera, ¡aquí la comida está para chuparse los dedos! Ya he ido varias veces y siempre salgo encantado. Me encanta la forma en que combinan los sabores, tipo magia en el plato. Pedí varias cosas para compartir y, mira, era una fiesta para los ojos y el paladar. Es lo mejor que he probado fuera de casa, sin duda volveré. El servicio es top, el equipo es súper atento y simpático, ¡sientes que estás en casa!

Más allá de la atención, cada plato en Chez Tomàs es como una obra de arte. Hablando de lo que comimos, el tartar de salmón con cítricos de mango fue una locura, y las bravas tenían un toque único que te deja queriendo más. La lubina estaba en su punto perfecto, y las croquetas... ¡madre mía! Crujientes por fuera, cremosas por dentro, con un sabor que abriga el alma. Se nota que el chef le pone cariño a la cocina, ¡una explosión de sabores! Vamos, un sitio donde el paladar se va de fiesta.

La verdad, la comida es de 10, y el ambiente también lo es. Hay tanto cuidado en el servicio como en la comida. Aunque tuvimos un pequeño malentendido con el tema de las paellas, que al final resultó ser un error de comunicación, el personal fue súper amable al aclararlo. ¡Y claro que subimos a 4 estrellas porque, sinceramente, la comida lo vale! Eso sí, sería mejor que lo indicaran en la carta, solo para estar al tanto. Pero repito, ¡no puedo quejarme de nada más!

Así que, ya sabes, si te preguntas ¿Dónde se encuentra Chez Tomàs en Llafranc? Solo tienes que ir a Carrer de Lluís Marquès Carbó, 2. Un sitio donde cada bocado cuenta y siempre tendrás ganas de volver. ¡No lo pienses más y ve a probarlo!

Qué tipo de comida se sirve en Chez Tomàs

Totalmente recomendado si buscas un buen sitio para comer en Llafranc. Chez Tomàs es un restaurante de 5 estrellas donde la comida te deja alucinado. Tienen una calidad impresionante y el trato es de lujo. Hicimos una cena con un par de amigos y nos salió por 20-30 € por persona*. Lo mejor es que el ambiente es supertranquilo, ideal para charlar sin gritos. Hicimos una reserva y, al final, nos dejaron en la terraza, ¡qué suerte!

Pedimos croquetas y, ¡madre mía!, estaban de escándalo. Luego nos lanzamos a los entrecots, que estaban jugosos y acompañados de unas patatas que estaban para morirse. De postre, no podíamos irnos sin probar la tarta tatin y el xuixo de requesón. Todo llegó rapidísimo y estaba en su punto, así que no puedo quejarme. Ah, y el nivel de ruido es bajito, se puede chachar a gusto.

Otra cosa a considerar: el parking es un rollo, así que prepara un par de opciones si no quieres andar buscando. Tienes aparcamientos gratuitos y de pago, lo que quieras. Si vas con alguien que necesita sillas de ruedas, no te preocupes, que el acceso está bien.

Y para los que tengan dudas sobre la comida, aquí hacen de todo: tapas, pescados a la brasa, y platos de carne que no puedes dejar pasar. Sin duda, una experiencia top que vale cada euro que gastas.

Ofrecen tapas y vermouth en el restaurante

Si estás buscando un lugar top para cenar, Chez Tomàs es la jugada. 5 estrellas por aquí, así que ya te puedes imaginar que tiene buen rollo. La terraza en Carrer de Lluís Marquès Carbó, 2, Llafranc es perfecta a partir de las 21h. No tienen mil platos, pero los que hay están deliciosos y bien presentados. La atención es de 10, así que disfrutas de una buena experiencia. No te olvides de pedir las croquetas y las anchoas, son un must. Ah, y el pan crujiente que acompaña todo, ¡ni te cuento! La lubina a la brasa puede parecer cara, pero la vas a disfrutar. Y para cerrar con broche de oro, el pastel de queso es imprescindible. Cenar ahí te sale entre 30 y 40 € por persona.

Si decides ir a comer, el menú del mediodía es una opción bastante interesante. La gente ya está hablando de los canelones, que son una maravilla. Y créeme, los camareros son majísimos, así que todo se siente aún más acogedor. Por lo general, 40-50 € por persona no está nada mal, considerando la calidad de la comida y el servicio. Es recomendable hacer reserva, porque a veces se llena y te quedas con las ganas.

Te cuento que todo está en su sitio, desde la comida hasta el ambiente. Arroz negro y unas patatas bravas que te vuelan la cabeza. Es el sitio ideal si el paseo marítimo está a reventar, aquí disfrutarás de un poco más de paz. La mayoría de lo que pidas va a ser un acierto, así que ve decidido.

Y en cuanto a tapas y vermouth, aquí no van por ese rollo. Así que si buscas algo de picoteo clásico, es mejor que te concentres en los platos que ofrecen, que son de primera. El ambiente y el servicio hacen que valga absolutamente la pena.

El restaurante tiene terraza

Mira, si no has estado en Chez Tomàs todavía, estás perdiendo el tiempo, te lo digo en serio. Este lugar en Carrer de Lluís Marquès Carbó, 2 es una joya en Llafranc. Tuve la suerte de probar el nuevo menú de este año y, dejando las cosas claras, no me dejó indiferente en absoluto. Las bravas están en otro nivel y las croquetas son una maravilla, te transportan directo a la cocina de tu abuela. Tienen de todo: carne, pescado, arroces y hasta fideuá. ¡Y ni te cuento de los antiguos platos estrella que han rescatado! Todo estaba delicioso, es una experiencia gastronómica que no querrás perderte.

Y no solo eso, el ambiente es muy bonito. Comimos unas croquetas de cocido, unos tortellini que me volaron la cabeza y un plato de carne que no sé de dónde sacaron, pero ¡estaba increíble! La sangría que sirven es, sin duda, la mejor que hemos probado. Y ojo, el servicio fue un 10. El precio por persona está en el rango de 30-40 €, pero lo que recibe por ese dinero es muy, muy bueno. Yo diría que es ideal para una cena en pareja o con amigos, especialmente si se sientan en la terracita exterior.

Ahora, si hablamos de servicio, aquí no se quedan atrás. Gente muy amable y un menú variado que solo hace más fácil elegir. Te diría que no te puedes ir sin probar el arroz negro, simplemente, no se debe. La relación calidad-precio es de 5 estrellas, y el ambiente en la terraza es muy relajante, ¡perfecto para disfrutar!

Hablando de la terraza, sí, tienen una terraceita excepcional donde puedes celebrar cualquier cosa. De hecho, yo estuve ahí para el cumpleaños de mi mujer y se aseguraron de que todo saliera genial. Hicham, uno de los camareros, es un profesional increíble. El lugar es romántico, tranquilo y la comida es excelente. Un 10 en general y totalmente recomendado. Si buscas un lugar especial para disfrutar, Chez Tomàs es tu sitio.

Cómo es la atmósfera de Chez Tomàs

Hablando de Chez Tomàs, que es un sitio que se está haciendo muy famoso en Llafranc. La primera vez que fuimos a cenar nos encontramos con una mesa súper bonita y una comida que, la verdad, estaba bien rica. La comida tiene su punto y se nota que se disfrutó, pero el servicio… bueno, ahí es donde las cosas se complican un poco. La falta de experiencia del personal se hace notar. Por ejemplo, servir vino mientras todavía estás con la cerveza o que no tengan en menú 3 platos que buscamos, y ni hablar de no explicar bien la pequeña cortesía, son esas cosas que marcan una diferencia. La calidad es buena, pero cuando piensas en el precio, que puede llegar a 50€ por persona si pides pescado y alguna tapa… ya digo, se siente un poco caro.

Ahora, si hablamos de la experiencia más reciente, todo fue 5 estrellas. La ubicación es perfecta, el ambiente dentro y fuera es espectacular, y el trato del personal está a otro nivel. En la terraza, con un buen pescado a la brasa y una ensalada de burrata… ¡De locos! Además, ¡se acordaron de mi cumple! Nos sorprendieron con un postre con velas y unas copas de cava. Un detallazo que vale oro. Para una cena así, el precio de 30-40€ por persona es perfectamente justificable. ¡Volveremos seguro!

Ya os he dicho que la calidad de los platos es buena, pero hay que reconocer que el servicio puede mejorar, sobre todo para lo que uno espera de un sitio como este. Deberían ser más rápidos y atentos. Aunque, si te soy sincero, el lugar en sí es acogedor. La presentación de los platos se lleva un buen diez, pero hay algunos que solo se ven bonitos pero no saben tan bien. Un par de aciertos, como la escalibada y los postres, fueron los que salvaron la noche. Pero lo dicho, el servicio es lento y un poco desorganizado, aunque eso sí, siempre amables.

Entonces, ¿cómo es la atmósfera de Chez Tomàs? Pues mira, es un sitio que tiene un ambiente muy agradable y acogedor. Puedes disfrutar en la terraza, un lugar donde te sientes en casa pero con un toque de elegancia. Aunque el ruido puede ser moderado y el servicio necesite un par de ajustes, la comida y la buena onda del lugar te hacen olvidar esos pequeños detalles.

Qué bebidas pueden disfrutar los clientes en Chez Tomàs

Como te estaba contando, Chez Tomàs es un sitio que te deja con ganas de más. Fui a cenar y reservé la última mesa que les quedaba, ¡justo en la entrada! La verdad, fue genial estar ahí, viendo a los demás comensales y escuchando cómo funcionaba la cocina. El ambiente estaba que flipas, el personal super atento y la comida, ni te cuento, un espectáculo. La relación calidad-precio es brutal, así que, de verdad, no hay excusas para no ir.

Si buscas un lugar para una noche de verano, este es el sitio: la terraza es una maravilla. Te sientas y te envuelves en un ambiente acogedor, con buena vibra. La comida, desde el primer día que fui, me dejó boquiabierto. El trato del personal es perfecto, siempre atentos y educados. He repetido más veces que puedo contar y cada vez salgo encantado. Si te apetece comer en la Costa Brava, aquí tienes calidad a buen precio. Comerás por unos 20-30 €, y te lo aseguro: ¡vale la pena!

Claro, no todo es perfecto. Escuché de algún amigo que tuvo una experiencia chunga, sobre todo con las tapas. Nadie quiere pagar 9 € por unas patatas bravas que vienen en una ración escasa. Eso no cuadra. Pero, en general, si lo que buscas es bienestar y buena comida, hay que darle una oportunidad. La comida que pedimos, especialmente el arroz y fideuá, estaban brutales.

Ah, y si te preguntas qué bebidas tienen en Chez Tomàs, puedes disfrutar de una buena selección que acompaña la comida. Vinos de la zona, cervezas bien frías y jugos frescos que te refrescan en esas noches calurosas. ¡No dudes en acercarte!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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