
¡Ey, aventureros! Si estáis buscando un lugar guapo para desconectar en los Pirineos, el Hotel Esquirol en Llívia es una opción que debéis considerar. Este sitio está ubicado en la Baja Cerdaña, en la ladera del pico Carli, y lo mejor es que ¡está totalmente rodeado de Francia! ¿Sabías que la frontera apenas está a 2 km? Así que si queréis esquiar o simplemente dar un paseo por el monte, es el punto de partida ideal.
Pero ojo, que no todo es perfecto. En mi última visita con la familia, la comida fue un fiasco. Tardaron 45 minutos en traernos unas hamburguesas y una pizza que, para colmo, llegaron con pan Bimbo (¡en serio!). Y las patatas fritas eran de esas congeladas... un desastre total, pero bueno, ¡siempre hay algo que aprender! Así que id con buena actitud y disfrutad de la naturaleza, que el hotel merece la pena por su ubicación.
Esquirol
Página web
Horarios Esquirol
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–22:00 |
| martes | 8:00–22:00 |
| miércoles | 8:00–22:00 |
| jueves | 8:00–22:00 |
| viernes | 8:00–22:00 |
| sábado | 8:00–22:00 |
| domingo | 8:00–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Esquirol
Dónde se encuentra el Hotel Esquirol
Si estás pensando en el Hotel Esquirol en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona, te cuento que tiene su rollo, pero no todo es oro lo que reluce. Por un lado, tiene 2 estrellas y una ubicación buena que te deja cerca de lo que necesites, pero cuidado con los precios. ¿3,90€ por una copa de clara? En serio, se pasan de listos con eso.
El trato, ay amigo, ahí es donde falla el asunto. La única persona que parece estar a cargo, un camarero de unos 50 años, no es exactamente una joyita. Si no te gusta lidiar con la gente, quizás deberías considerar otro curro, ¿no crees? En general, el servicio se lleva un 1, mientras que la ubicación le pone un 5 por lo menos.
Pero no todo es malo. Si decides dormir allí, hay reseñas que dicen que el hotel es bonito y está limpio. El restaurante parece tener buen ambiente y se come decentemente. Eso sí, las habitaciones son un poco pequeñas y, al parecer, puede hacer calor dentro. La mayoría todavía le da un 4 o 5 estrellas por el trato y la limpieza. Es un lugar tranquilo y perfecto para unas vacaciones o un viaje en grupo, pero quizás la cena te decepcione.
No es mala idea pararte una noche, pero quizás pienses dos veces antes de cenar ahí.
Cuál es la principal atracción natural cerca del Hotel Esquirol
Ya te digo, la experiencia en Esquirol fue un desastre total. Éramos un grupo de 41 personas, celebrando un viaje de fin de curso del 10 al 14 de junio de 2025 y todo lo que hicimos fue llorar. Primero, la comida estaba fatal. A los niños les sirvieron espaguetis con una salsa que, no sé, era más rara que un perro con dos cabezas, ácida total. Y no hablemos de las papas fritas, eran frías, con cáscara y sin sal, como si las hubieran sacado de un basurero. El puré era más líquido que un batido y la carne de hamburguesa... ¡uff! Estaba quemada por fuera y cruda por dentro. Al parecer, a los cocineros les gusta hacer las cosas así, a lo loco.
Por otra parte, las habitaciones y las zonas comunes son un asquito. Todo sucio, radiadores oxidados, telarañas, polvo por todas partes, parecía que nunca limpiaron desde que abrieron. En la entrada, había un rectángulo que debían usar para un felpudo, pero estaba lleno de mugre y hojas. Y ni hablemos del pasillo, ahí había botellas y refrescos tirados al aire libre, como si hubiera pasado un tornado. ¡Y la perrita llamada Lola haciéndose pipí y caca por todos lados! Una joya, la verdad.
Lo más surrealista de todo fue la piscina. No era una piscina, era un pantano. Llena de hojas, renacuajos y hasta mosquitos flotando. Dormir en esas habitaciones era una guerra, porque cada noche, ¡matabas a 10 mosquitos! Y las limpiadoras, ni te cuento. Dos mujeres bordes que parecían que estaban en un maratón. ¡Era imposible! En vez de ayudarnos, nos echaban. Y ya, los camareros, riéndose de nosotros cuando les decíamos que la comida provocaba vómitos. Un 0 en todo, y casi 700 euros tirados a la basura. Si esto siguue así, han perdido muchos clientes, y a mí no me van a volver a ver.
Y si estás preguntando por la atracción natural más cercana al Hotel Esquirol, pues... no hay mucho que destacar si ya estaba todo tan mal. Pero, bueno, está el Parque Natural de la Alta Garrotxa, que creo que queda por ahí. Menos mal que la naturaleza no se ensució con lo que encontramos en el hotel. ¡Ya me dirás tú si hay algún motivo para regresar!
A qué distancia se encuentra la frontera francesa del hotel
Y bueno, no sé ni por dónde empezar con Esquirol. Si hay un lugar que debería ser evitado a toda costa, es este. Literalmente, fue una de las peores experiencias que he tenido en un restaurante. Todo va a salir caro, pero lo que te llevas no vale ni la mitad. Los precios son exagerados para lo que ofrecen. La comida, por no decir que es mala, pica como si estuvieras comiendo fuego, y nadie te avisa. Te quedas con una sensación de desilusión total, salí con hambre y el bolsillo vacío.
La cosa no mejora con el servicio. Fue tan grosero y lento que daba la impresión de que al personal le importaba un comino si estabas ahí o no. La verdad, sentí que estaba molestando al pedir algo. Así que, si estás pensando en probar suerte, ¡ni lo dudes, no lo hagas! Una decepción en todos los sentidos. No pienso volver jamás a poner un pie en ese lugar.
Tampoco puedo dejar de mencionar la experiencia de la terraza. Fuimos a tomar unas patatillas y cervezas, y no nos dejaron sentarnos porque “solo era para cenar”. En ese momento, el local estaba casi vacío. ¡Qué broma! Y al final nos cobraron más de 14€ por unas patatas y tres cañas. Para eso, mejor te quedas en casa.
Y si piensas que puede que al menos el alojamiento se salve, piénsalo dos veces. No hay ascensor y las habitaciones son un desastre. Pedimos cama de matrimonio y nos dieron dos camas individuales. La calefacción, o como le dicen, la calorífica... ni la vimos. Además, los desayunos son un chiste: escasísimos y con embutido de una calidad que da miedo. Así que lo de la comodidad, se lo olviden. Realmente no puedo recomendar este lugar.
Por cierto, si estás también con la duda de la frontera francesa, te cuento que no es muy lejos. Estás a unos 30 minutos en coche, así que siempre puedes pensar en hacer una escapada rápida por si estás en apuros. Pero honestamente, asegúrate de no alojarte en el Esquirol si quieres disfrutar de tus vacaciones.
Es el Hotel Esquirol un buen lugar para esquiar
Cada vez que pasaba por Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, me decía que el Esquirol era un buen sitio para comer. Suelo venir bastante, pero hoy, día de Ascensión, la cosa estaba un poco más caótica de lo normal. La escena era un lío total: 40 minutos de espera para unas patatas bravas y la segunda birra que jamás llegó a la mesa. ¡Qué decepción! Siempre había tenido un par de quejas tímidas, pero esto fue el colmo. Si no les importa la clientela, yo tampoco me voy a quedar. He estado viniendo desde 2017, y lo siento, pero creo que esta vez es el final.
Y claro, no puedo dejar de mencionar la limpieza. Lo que vi aquí era de risa. En cinco días, ni se dignaron a cambiar las sábanas ni las toallas. ¡Un bote de jabón vacío! ¿What? La comida a veces cruda, otras completamente chamuscada. La piscina no solo estaba sucia, sino que olía fatal, y mira que hacía calor. Pasé más tiempo asfixiada por el polvo que disfrutando de las vacaciones. Hablando de la comida, el mismo plato de jamón y queso durante cinco días, con pan tieso hasta en la última jornada. ON FIRE, pero por lo mal que estaba todo.
Aún así, le doy una estrella para no ser tan cruel, porque, ¡vaya camarera! Ni un intento de ser amable al decirnos que nos sentásemos en unas mesas de afuera que estaban mojadas. Las raciones de bravas eran ridículas, solo un puñado de patatas, y que te cobren 16€ por esa miseria, ¡ni en broma! Ya ha sido suficiente, así que aunque pasamos mucho por Llívia, este sitio queda descartado.
Por otro lado, si hablo de las cosas buenas, tengo que mencionar a Bruno, el camarero, que se lleva la medalla. Él fue el motivo por el que este lugar no quedó completamente en el olvido. Su actitud y su profesionalismo hicieron que la experiencia no fuera un desastre total. Aunque el servicio general fue un desastre, ese pequeño destello de buen trato hacía que al menos no fuese todo negro.
Ahora, ¿es el Hotel Esquirol un buen lugar para esquiar? Con lo que he visto, me atrevería a decir que si el servicio y la limpieza están así de mal, es mejor buscar otro sitio donde descansar después de un día en la nieve. La ubicación puede ser todo lo buena que quieran, pero si no te recuperas bien de las jornadas de esquí, no vale la pena. ¡Así que a buscar otras opciones!
Qué actividades se pueden realizar en las proximidades del hotel
Mira, te cuento que el Esquirol en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona es un sitio top en cuanto a hostelería. Tienen 5 estrellas y la verdad es que no las llevan de adorno. Las habitaciones son amplias y cómodas como para quedar a gusto: colchones y almohadas que dan ganas de no levantarte, baño completo y una ducha que es como un lujo, ¿sabes? Además, el personal es super amable y atento, te tratan como si fueras parte de la familia. Y si decides quedarte a comer en el restaurante, te cuento que hay buena comida a un precio que no te hará llorar.
Pero bueno, no todo es color de rosa. Si decides cenar en el restaurante del hotel, hay que cruzar los dedos. La experiencia puede variar bastante. Unos dicen que la comida estaba bien, pero el servicio dejó mucho que desear, con una atención que parecía sacada de una película de terror: fría y distante. Unos amigos cenaron allí y si bien la comida era pasable, el trato fue lo peor, así que ojo con eso.
Por el otro lado, también hay comentarios de gente que tuvo problemas al cancelar reservas. Te dicen que no hay penalización si cancelas con tiempo, pero parece que algunos se han llevado una sorpresa con el reembolso. Te aseguro que a la hora de cancelar, es mejor tener todo en claro. Y más si no te contestan al correo. Menuda faena.
Y hablando de actividades en los alrededores del hotel, hay un montón de cosas que puedes hacer. La ubicación es excelente, y como el barrio está tranquilo, puedes salir a pasear sin problemas. Hay varias rutas para hacer senderismo, así que si te gusta la naturaleza, estás de suerte. Además, hay bares y tiendas cerca, por si quieres salir a picar algo o comprar algún recuerdo. ¡Así que no te preocupes! La vida social está asegurada.
Cuál fue la experiencia gastronómica mencionada en la reseña
Y mira, en el Esquirol, en Avinguda de Catalunya, 58, Llívia, la cosa es un poco loca. Por un lado, tienen un menú del día que está variado y muy rico, ideal para grupos de amigos que quieren comer bien sin romper el banco. Además, el servicio de las camareras es ágil y correcto, así que no te vas a quedar esperando. Está bien para un almuerzo y luego seguir la ruta, ¿sabes?
Pero aquí viene la parte chunga: se quejan de que tenían solo dos terrazas y una de ellas estaba a medio gas. En la que tenían lista para comer, solo había cuatro mesas pequeñas con gente jarrando líquido, y en la otra, un tío se estaba tomando una cerveza. Cuando le preguntaron si servían café, el hombre les contestó que era “hora de comer” con una sonrisa de oreja a oreja, y ¡zas! Se largó sin más. Eso es un desaire total, y claro, hay quien jura que no vuelve nunca más.
Luego, sobre las raciones, hay que hablar. Un mini platito de patatas bravas a 5,75€... ¡en serio! ¿Qué se creen? El tamaño es ridículo y tampoco sabían a nada especial. Los que fueron a pasar el rato en grupo se quedaron con un mal sabor de boca, y encima, otros ni siquiera lo recomendaban.
Y ni hablar de las experiencias en el hotel. Alguien lo decidió calificar como pésimo y nefasto en todos los sentidos, con habitaciones llenas de mugre y hasta un cocinero que se nota que no tiene mucha higiene. Es que lo último es cuando un grupo de viajeros canarios menciona que hasta el agua y refrescos están mal. ¡Vaya panorama!
Así que, ¿la experiencia gastronómica? Aunque algunos elogiaron el menú del día, la mayoría se quedó con una sensación amarga por esas raciones pequeñas y el servicio que dejaba mucho que desear.
Cuánto tiempo tardaron en servir la comida durante la última visita
Y bueno, ya que estamos hablando de Esquirol, hay que decir que no lo recomendaría ni a mi peor enemigo. Pedimos dos cañas y, cuando por fin llegaron, el camarero nos suelta que la butifarra no está disponible. Así que miramos la carta otra vez y optamos por el menú, pero ojo, esto solo incluye agua o vino, y como ya estábamos con las cañas, ¡se los olvidaron! Luego me pedí unas galtas al horno que estaban incomibles. Secas y con un sabor a recalentadas, como si las hubieran sacado del fondo de una nevera de tres semanas. Después de reclamar, me trajeron un churrasco que, aunque estaba pasado, al menos me lo pude comer. Al final, nos cobraron las cañas por separado. Cutre total, la verdad, para no volver.
Pero no todo es malo en Llívia, porque el hotel cercano está de lujo. Su relación calidad-precio es inmejorable. Las habitaciones están limpias, con el suelo caliente en el baño que se valora un montón. El desayuno, aunque básico, estaba rico, y la ubicación es top, en la calle principal, a un paso de todo y a 20 minutitos de Font Romeu. El restaurante tiene un menú de medio día que pasa, así que sin duda, volveremos a hospedarnos.
Sin embargo, no puedo ignorar que también hay gente que ha tenido experiencias regulares por ahí. Un grupo pidió platos que estaban decentitos, pero fliparon con el precio de las bebidas. ¡3,30 € por una cerveza de barril y 3 € por un par de trozos de pan! Eso sí que no. Y qué decir del trato, porque hay camareras que deberían repasar sus modales. La atención que recibí fue fría y desagradable, como si les molestara trabajar. En mi última visita, ni siquiera me atendieron en la terraza después de esperar 20 minutos. Se siente como un servicio totalmente deficiente.
Así que, en resumen, en mi última visita a este sitio, aunque no creo que vuelva pronto, si te preguntas cuánto tardaron en servir la comida, la respuesta es demasiado. Tómalo como una advertencia: hay mejores lugares donde invertir tu tiempo y tu dinero.
Se ofrecen opciones de comida adecuadas en el Hotel Esquirol
Mira, si hablamos del Hotel Esquirol, la cosa va de maravilla. 5 estrellas bien ganadas, la verdad. Pasamos una noche ahí y la habitación estaba super limpia y cómoda. El personal fue súper atento, siempre dispuestos a ayudar. Si buscabas un sitio tranquilo para unas vacaciones en grupo o con tu pareja, definitivamente este es el lugar. La ubicación está bastante bien y, lo mejor de todo, el precio no te va a dejar temblando. En general, el hotel merece un sólido 4 de 5 en servicios y ubicación.
Ahora, si hablamos del restaurante que tienen allí, la cosa cambia un poco... ¿Cómo decirlo? Al que fue el dueño de la experiencia, parece que le metieron una piedrita en el zapato. ¡Vaya desastre! Se notaba que el lugar no sabía lo que es un buen trato al cliente. Le pusieron en una mesa donde no veía bien las televisiones, y había otras disponibles. Las pizzas, para el precio, eran un chiste, y el tomate, ¡uy! Del de supermercado. Por 6€ unas creps... ¡no pasaron la prueba! Al final, un servicio que ni rasca. Pasa de todo eso.
Y luego, tienes el restaurante que estaba hasta el culo de gente. La comida estaba bastante bien y el precio también, pero, chaval, las mesas en la puerta son una locura. La puerta abierta todo el tiempo, y el recepcionista, ni se inmutaba. No sé, creo que hay cosas que pueden mejorar ahí, aunque la comida se salva con un 3 de 5.
Así que, para responderte la pregunta de si se ofrecen opciones de comida adecuadas en el Hotel Esquirol, la respuesta es que sí, pero a medias. Tienes opciones más que decentes si te vas al menú del hotel, que está bien variado y a un precio justo. Pero, ten cuidado con el restaurante, no todo es oro lo que brilla. ¡Mejor asegúrate de elegir bien!
Es recomendable visitar el hotel si no se tiene buena actitud
Y aquí estamos, hablando de Esquirol, en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia, Girona. Si pensabas que ibas a encontrar un lugar chido para comer, olvídalo. Las reseñas dicen que es un sitio mal atendido, donde te hacen sentir como si fueras tonto. Los precios son ridículamente altos para los platos que son más pequeños que tu mano y con una calidad que deja muchísimo que desear. Así que, si puedes, evita 100% este lugar.
Y no hablemos del servicio, porque el trato no se queda atrás. La camarera que nos tocó, una verdadera impresentable. Con una actitud de mala gana y comentarios despectivos, te hace pensar en si realmente vale la pena salir a comer fuera. ¿Así se va a la hostelería? No sé tú, pero yo no voy a volver a poner un pie ahí, con este tipo de servicio.
En mi última visita, estuvimos esperando casi una hora para que nos sirvieran. Y mientras tanto, mesas vacías por todas partes. Al final, el primer plato llegó al cabo de una hora y media, y luego a esperar otros 20 minutos más para el segundo. No sé tú, pero yo no tengo tiempo para eso. Aunque las que servían eran rápidas, era claro que la cocina es un desastre. Si el servicio del restaurante es así, mejor busco otro lugar, y ya le chismeo a mis amigos que viven por aquí y a los que suelen venir a la Cerdanya.
Por otro lado, hubo una opinión que destacaba un poco más positivo. Alguien mencionó que comieron en un ambiente decente y con un servicio correcto, aunque el menú es extremadamente caro y se atreven a tardar demasiado. Así que, aunque hay quienes se van contentos, no estoy seguro de si valga la pena.
Así que, la gran pregunta: ¿Es recomendable visitar el hotel si no se tiene buena actitud? Con lo que he escuchado, creo que no. Si ya de por sí la atención y la comida son un problema, mejor ahorra tu tiempo y ve a otros sitios donde realmente valoren a sus clientes. Al final, siempre podrás encontrar lugares donde te atiendan bien y comas rico sin que te tomen el pelo.
Qué tipo de comida se sirvió en la última visita al hotel
Ya te conté lo de Esquirol, así que vamos a entrar en materia. No puedo recomendarlo, ni de broma. El sitio tiene una estrella, y es que la comida está de pena. Todo lo que pedimos resultó ser una auténtica cutrez y casi nos deja temblando con el precio. Y el servicio, ¡madre mía! Un tipo de 50 y pico al que le importaba más la pasta que atendernos decentemente. Al final, lo único que recibimos fue mala onda y muchos euros menos en el bolsillo. Ni de coña volvemos.
En otra ocasión, nos quedamos a dormir. Una noche con desayuno incluido, que no estuvo mal del todo. Al menos el desayuno tenía algo de variedad y... ¿sabés qué? Me dejaron salir una hora más tarde. Ahí se ganaron unos puntos, porque siempre se agradece un poco de flexibilidad. El ambiente era tranquilo y el personal, amable. Hasta me atendieron de maravilla a las 15:30 para comer. Así que, si necesitas un lugar para descansar sin preocuparte, este podría funcionar.
Una vez al restaurante, la cosa cambió. Nos dejaron entrar sin reserva y la verdad es que comimos bien, aunque no sin peros. Los precios son un poco caros para lo que es, y el agua fue un drama. Pedí un agua grande y me trajeron dos botellas pequeñas, jugando al “aquí no hay más”, mientras otras mesas tenían agua del grifo. ¡Menuda faena! Entiendo que a veces no hay más botellas, pero un poquito de comunicación no viene mal.
Y si hablamos de particularidades, pues la verdad es que el sitio no tiene nada que te haga querer volver. La comida y el servicio están en la media, no hay mucho más que destacar. Así que, en resumen, si vuelves al hotel, quizás te encuentres con un par de buenas opciones en el desayuno, pero solo si no tienes hambre por la tarde. Y en la última visita, la comida que sirvieron fue bastante normalita, nada del otro mundo. En fin, ¿qué se le va a hacer?
Cómo es la ubicación del Hotel Esquirol en relación a la naturaleza
La verdad es que el Hotel Esquirol en Avinguda de Catalunya, 58, 17527 Llívia no está nada mal, sobre todo si buscas un lugar con 4 estrellas para tus vacaciones. El sitio es estupendo, pero, ojo, la atención personal no es la mejor. Te cuento, nos sentamos y, sin más, el camarero nos retiró unas alas de café que quedaban en la mesa, y la mesa estaba llena de migajas de pan de los que estuvieron antes. ¡Un poco de respeto, por favor! Ni siquiera se dignó a pasar un trapo cuando nos trajo el pedido.
Y hablando del pedido, hicimos varios, que éramos un buen grupo. La comida no estuvo mal, pero esas pequeñas cositas te dejan un sabor agridulce. La ubicación, eso sí, un 10. Está en un lugar privilegiado, rodeado de naturaleza, perfecto para desconectar un rato y disfrutar de un buen paisaje. Es ideal si vas en familia o de vacaciones con amigos, porque no te falta nada para pasar un buen rato.
Ahora, sobre la ubicación del Hotel Esquirol en relación a la naturaleza, te puedo decir que es un lujo. Estás en un entorno que es pura belleza, con montañas y bosque alrededor que invitan a salir a explorar. Así que, aunque la atención sea algo a mejorar, si lo que buscas es estar cerca de la naturaleza y pasar días relajado, aquí lo vas a encontrar. ¡Dale una oportunidad!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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