
Si buscas un sitio único donde desconectar, Hostal Sa Tuna es tu mejor opción. Ubicado en Passeig de l'Àncora, 14, en la cala del corazón de la Costa Brava, este es el único hotel en la zona. Ahí tienes 5 habitaciones dobles con terrazas donde desayunar con vistas espectaculares, ¡y te aseguro que el placer de esos momentos es algo que no olvidarás fácilmente! Además, solo estás a un paseo de la playa de Sa Tuna, y con un ambiente perfecto para disfrutar en familia.
El Hotel Sa Tuna no solo es cómodo, sino que también tiene un servicio de conserjería para que no te falte de nada. ¿Te apetece un trago? Tienen un bar donde puedes refrescarte y un restaurante que anima cualquier día. ¿El desayuno? ¡Gratis y delicioso! Actualiza tu cuenta en redes sociales con el wifi gratuito y si vienes en coche, también hay aparcamientos disponibles.
Hostal Sa tuna
Página web
Horarios Hostal Sa tuna
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–15:30, 19:30–21:30 |
| martes | 9:00–15:30, 19:30–21:30 |
| miércoles | 9:00–15:30, 19:30–21:30 |
| jueves | 9:00–15:30, 19:30–21:30 |
| viernes | 9:00–15:30, 19:30–22:00 |
| sábado | 9:00–16:00, 19:30–22:00 |
| domingo | 9:00–16:00, 19:30–21:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Hostal Sa tuna
Dónde se encuentra el Hostal Sa Tuna
Si andas buscando un buen sitio para comer en Sa Tuna, el Hostal Sa Tuna es donde tienes que estar. Con 4 estrellas, este lugar se ha ganado su fama gracias a un servicio amable y un equipo que se preocupa de verdad por las alergias de los comensales. Claro, si vas en un día a tope, ten en cuenta que los tiempos de espera pueden ser un poco lentos, pero eso es porque la terraza estaba llena y los camareros no paraban. La comida es lo mejor: esa ensalada de tomate y ventresca te va a dejar con ganas de más, y la tortilla abierta también se lleva un buen 10. Aunque ojo con el carpaccio de atún, que estaba un pelín pasadito de salsa de soja y sabía más a salmón ahumado que a otra cosa. Las vistas son flipantes, el personal es un encanto y la comida, ¡de lujo! El precio es justo por lo que ofrecen, así que no te va a doler el bolsillo. Una visita obligada, y te recomiendo que reserves porque el sistema es rápido y fácil. Si quieres quedarte a comer, asegúrate de asegurar tu mesa de antemano.
Hablando del arroz negro, te cuento que probé el mejor de mi vida aquí. Cada bocado era pura magia con un sabor súper equilibrado. El servicio fue excepcional, cálido y humano, hasta nos esperaron con amabilidad cuando nos retrasamos al perder el camino. Las vistas son espectaculares, así que no te querrás ir. Definitivamente, volveré y lo recomendaría sin dudarlo.
Para terminar, si te preguntas dónde se encuentra el Hostal Sa Tuna, está en Passeig de l'Àncora, 14, 17255 Sa Tuna, Girona, en un lugar con vistas increíbles y unas opciones gastronómicas que no te vas a querer perder. ¡Planifica tu visita ya!
Cuántas habitaciones dobles tiene el Hostal Sa Tuna
Hablemos del Hostal Sa Tuna en Passeig de l'Àncora, 14, 17255 Sa Tuna, Girona. La verdad, la experiencia ahí ha sido bastante variada. El restaurante del hostal es una pasada, de verdad. Si te gusta comer bien, no puedes perderte la oportunidad de probar su gastronomía. La relación calidad-precio es inmejorable, y la atención que recibimos fue de 10. El entorno es espectacular y al lado del mar, así que comer aquí es una delicia para los sentidos. Si vuelvo a esta zona, sin duda repito.
Ahora, centrémonos en el restaurante-terraza. Nos sentamos y cenamos a gusto. El personal nos aconsejó genial y todo lo que pedimos estaba muy bueno. Lo que no me voy a dejar en el tintero es el postre: una espuma de crema catalana con helado de caramelo y piñones que, créeme, estaba para morirse. Además, el sitio estaba limpiecito y con un par de lavabos unisex, lo cual se agradece, sobre todo cuando hay gente. Servicio y ubicación de 5 estrellas, sin duda.
Aunque no todo es color de rosa, hay que ser realistas. Un par de usuarios mencionaron que hubo problemas con el servicio. Un camarero muy amable, eso es cierto, pero la responsable… parece que solo le interesa el dinero. Nos mandaron para atrás porque estábamos tomando algo antes de comer, a pesar de que el local no estaba lleno. Un poco raro, ¿no? Y otro comentario sobre que no sirvieron los platos al mismo tiempo. Detalles que hacen la diferencia y que a veces se pasan por alto, especialmente en un lugar con tanta expectativa.
Por último, si te preguntas cuántas habitaciones dobles tiene el Hostal Sa Tuna, te cuento que no hay info exacta, pero sí parece que se las arreglan para que cada cliente se sienta cómodo y atendido. Así que, si buscas algo tranquilo y cercano al mar, ya sabes dónde mirar. ¡A disfrutar!
Las habitaciones del Hostal Sa Tuna cuentan con terrazas
Mira, no sé ni por dónde empezar con el Hostal Sa Tuna. Bien, la verdad es que hay cosas que me gustaron y otras que... puf. El sitio tiene una ubicación brutal, a pie de playa, y la terraza es donde hay que estar. Uno de esos rincones donde, con un buen vino y una buena compañía, sientes que la vida es genial. Pero aquí viene el pero: el servicio fue de pena. El camarero, un crack, no puedo quejarme de él, pero la encargada fue un verdadero desastre. Después de estar 20 minutos ahí disfrutando, nos bajó el ánimo diciéndonos que teníamos que movernos a un lugar más incómodo y caluroso. Si hubieran sido claros desde el principio, otro gallo hubiera cantado. Al final, el ambiente tan bonito se fue al traste por esa actitud. Así que, ojo, no todo lo que brilla es oro.
Ahora hablemos de la comida, porque eso sí que fue un espectáculo. Aquí sí que se colocan un 10. La carta tiene cositas de la cocina catalana que te hacen la boca agua. Desde una ensalada con tomates y higos, hasta unos mejillones que te llevan al cielo, todo lo que probé fue una delicia. Si alguna vez estás en Sa Tuna, tienes que pedir el arroz del señoret, ese que viene consepia y gambas. No te lo puedes perder. Ah, y asegúrate de reservar mesa, cada vez que he ido estaba a tope y no es para menos.
Así que, si decides ir, mejor prepárate para lo bueno y lo malo. Y en cuanto a las habitaciones del Hostal Sa Tuna, oye, sí que cuentan con terrazas. Así que si quieres disfrutar de esas vistas espectaculares desde tu propia habitación, ¡estás de suerte! Es un espacio que invita a relajarse y desconectar, y eso es lo que al final todos buscamos, ¿no?
Qué vistas se pueden disfrutar desde el Hostal Sa Tuna
Mira, el Hostal Sa Tuna es una joyita que tienes que probar. Si vas a comer ahí, ¡prepárate! Tienen un restaurante con calidad excepcional. La dueña es un encanto, nos acomodó sin reservación porque llevábamos un carrito. La atención fue súper rápida con la comida del niño, lo cual siempre es un plus cuando estás de vacaciones. El ambiente es cálido y se nota que todo está tratado con cariño. Y la ubicación es inmejorable, estás prácticamente en la playa, así que no te sorprendas si terminan regresando.
Claro, no todo es perfecto. El restaurante tiene algunas cosas a destacar, como que los precios son un poco altos. 12€ por unos huevos revueltos son algo que te hace pensar dos veces. También notamos que, si querías un omelette, no te ofrecían nada para acompañar. Solo huevos. Pero ahí está el detalle: el servicio fue normal, no fue nada del otro mundo.
La verdad, evita tener prejuicios y lánzate al mar. No somos fan de los restaurantes en la playa, pero este es un caso diferente. Para ser nuestra segunda visita, todo fue excelente, desde el servicio hasta la organización. Eso se agradece en lugares con tanto movimiento. Si eres vegetariano, tampoco te quedas sin opciones, que suele ser una pesadilla en este tipo de sitios. Así que aunque los precios sean algo salados, estás en un lugar espectacular, así que vale la pena.
Y ya que hablamos de las vistas, desde el Hostal Sa Tuna, puedes disfrutar de unas imágenes brutales del mar. Literalmente, estás a un paso de la cala, y esas vistas son algo que no tiene precio. Así que sí, ya te lo digo: merece totalmente la pena.
Qué tan cerca está el Hostal Sa Tuna de la playa de Sa Tuna
Mira, si estás pensando en el Hostal Sa Tuna, la ubicación es un punto súper fuerte. Estás a un paso de la playa de Sa Tuna, así que si te gusta el rollo de tomar el sol y darte un chapuzón, es perfecto. Ahora bien, de lo que te cuento, la comida, aunque tiene su toque, te puede salir un poco cara. Pagas 6 euros por pan y unas aceitunas que ni siquiera pediste, y eso no me parece un detalle, más bien un atraco. La señora que lleva el restaurante no parece tener muchas ganas, así que no esperes la mejor sonrisa al llegar.
En el lado positivo, el restaurante tiene sus cosas buenas. Cuando probamos la comida, nos dimos cuenta de que sí, la calidad es top, y aunque se les ha criticado el precio, el servicio fue bastante agradable, especialmente con los peques.
A veces, la experiencia puede ser un poco frustrante. Nos pasó que teníamos reserva y todo, pero al llegar, tuvimos que esperar un montón de tiempo y además nos metieron a la terraza pero en una mesa que era más bien incómoda. Un lío total, la verdad. La camarera se sentía con aires de grandeza, como si te estuviera haciendo un favor. En fin, hay cosas que mejorar.
Y sí, en cuanto a lo de la playa, no te preocupes. Está bien cerca, así que después de comer puedes darte una vuelta y disfrutar del mar. Si vuelves, que sea con expectativas claras.
Es un lugar adecuado para disfrutar en familia
Mira, déjame contarte cómo fue mi experiencia en el Hostal Sa Tuna. Reservamos una mesa en la terraza para un sábado a las 13:15. Todo se veía genial, pero al llegar, nos plantan en la única mesa que había en el sol, y si tú sabes lo que es estar a 39 grados sin sombra, ya te imaginarás lo mal que la pasamos. Intentamos pedir otra mesa y la única opción era una con sombra, pero claro, ¡teníamos que irnos a las 14:30! ¿En serio? Después de eso, ya solo nos quedaba movernos cada vez que pasaba un coche. Un caos, amigo.
Los platos llegaron, pero la bebida... ¡ni rastro! Te cuento que un toldo que supuestamente nos daba sombra se subió varias veces, lo que ya era el colmo. La comida y la sangría de cava estaban buenas, pero el servicio hizo que me sintiera incómoda. Al final, cuando fuimos a pagar los 138 euros, una chica se acercó y le contamos lo que había pasado. Al menos nos invitó a un chupito, pero eso no quita el mal sabor de boca. Prometí que volvería a la cala, pero jamás a ese restaurant. Servicio: un desastre.
La historia no acaba ahí, porque ya llevamos años conociendo el lugar y la verdad es que la última vez fue un desastre total. El trato se volvió bordísimo. La gente parece solo querer vender y vender, y el manager de sala, un poco profesional que no te escucha. Este año, al ir a comer, el ambiente se sentía cargado y forzado, en vez de disfrutar de la comida. Un lugar bonito con un equipo que ha empeorado un montón, ¡una pena!
Y hablando de familias, si tienes peques o planeas ir con un grupo grande, tampoco es lo ideal. Hay mucha presión y te hacen sentir como si no fueras bienvenido si llegas tarde. La emoción de un día en familia se puede ir al garete con la sensación de que estás allí solo para hacerles un favor. Así que, mejor busca otro sitio donde disfrutar sin estrés.
Qué tipo de servicios de conserjería ofrece el Hostal Sa Tuna
Ya te conté un poco sobre el Hostal Sa Tuna, así que sigamos al lío. La verdad es que la experiencia ha sido un mix de cosas buenas y malas, ¿sabes? Por un lado, el restaurante del hostal tiene unas vistas que flipas y la comida, en general, está bastante buena. Pero la atención telefónica, madre mía… Intenté hacer una reserva y me dejaron colgado tres veces. Te contestan y no dejan ni que hables. La última vez, después de 5 minutos de espera, colgué porque no estaba para eso. Aunque, para no ser injusto, después logré hablar con ellos y la verdad, fueron súper amables y me solucionaron el tema. Así que solo diría que mejoren el sistema de atención telefónica, porque el personal está currando en la sala y no da abasto en los momentos pico.
Ahora, hablemos de la comida. ¡Vaya manjar! En una de mis visitas, probé un tartar de atún que estaba de infarto, y un arroz del senyoret que, te lo digo, ¡exquisito! El servicio en esos momentos fue de 5 estrellas. Una vez que te sientas, el encargado está pendiente de lo que necesites. Vamos, que si estás por la zona y no reservas, puedes tener suerte como yo una noche de mayo, y cenar sin problemas.
Pero no todo es genial. En ocasiones, el servicio deja que desear. Una amiga pidió un mini y le trajeron un grande. Cuando fue a que se lo cambiaran, la camarera se quedó con el ticket en la mano, eso no es forma de tratar a la clientela, sinceramente. Así que, si vas a desayunar, mejor piénsatelo dos veces.
Ahora, sobre los servicios de conserjería que ofrece el Hostal Sa Tuna, parece que están un poco limitados. No hay una persona dedicada exclusivamente a eso, así que durante las horas de servicio, la atención telefónica es bastante escasa. Lo que sí se nota es que el personal se esfuerza por ayudar cuando logras conectar. Pero, en general, sería bueno que implementaran cambios para que la experiencia sea más fluida.
Hay un bar en el Hostal Sa Tuna
La verdad es que si estás buscando un sitio donde quedarte cerca de la playa, el Hostal Sa Tuna es la bomba. Está en una ubicación brutal, justo en el Passeig de l'Àncora, 14. Te levantas por la mañana, sales y ¡pum!, estás al lado del mar. Ideal para darte un buen chapuzón o simplemente disfrutar del sol. La vibra del lugar es súper relajada, así que no te preocupes si solo quieres desconectar del estrés.
El ambiente es muy acogedor, y el personal te trata como si fueras de la familia. No hay nada mejor que llegar a un sitio y que te reciban con una sonrisa, ¿no crees? Además, las habitaciones tienen un toque pintoresco que te hace sentir en casa, pero con ese aire de vacaciones que todos buscamos. Las vistas desde algunas habitaciones son de locos, así que asegúrate de pedir una con balcón si puedes.
Y sí, ¡hablando de comodidad! No hay que olvidarse de la comida. Si te da hambre, en el hostal puedes encontrar opciones que no decepcionan. Ya sea que quieras un desayuno para cargar pilas o un café por la tarde, aquí tienen cubierto. Pero, ojo, si te va la movida de salir a tomar algo, el sitio tiene su encanto.
Para responder a la pregunta que todos tienen en mente: sí, hay un bar en el Hostal Sa Tuna. Así que después de un día disfrutando de la playa, puedes pasar por allí y relajarte con una cervecita o una copa. De hecho, es un buen plan caer por ahí y charlar con otros viajeros.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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