Hotel Rural Can Borrell Restaurant

Hotel Rural Can Borrell Restaurant

Si estás buscando un cueva acogedora en medio de la montaña, el Hotel Rural Can Borrell en Meranges es tu parada. Este hotel de 2 estrellas es familiar y tiene todo el encanto de un pueblo de los Pirineos catalanes, a solo un saltito de Barcelona. Con su restaurante, piscina y un ambiente bien chill, es el sitio perfecto para desconectar y disfrutar de la naturaleza. Además, tienes wifi gratis, parking privado y un saloncito donde relajarte.

Ahora, hablemos de la comida, que es un punto fuerte en este lugar. El Restaurant Can Borrell ofrece una mezcla de cocina tradicional catalana con toques creativos del chef, Oliver Verdaguer, así que si te gusta comer bien, aquí tienes que pasar. Pero ojo, su famoso meloso de ternera puede ser una delicia, aunque las porciones son algo escasas. Y claro, el servicio puede ser un poco frío y sin empatía, así que prepárate para eso. Aun así, el Hotel Can Borrell es una opción que merece la pena si buscas relax y disfrutar del entorno natural.

Hotel Rural Can Borrell Restaurant

·Hotel de 2 estrellas
Valoración media: 3,8
Opiniones: 352 Reseñas
Dirección: carrer retorn, 3, 17539 Meranges, Girona
Teléfono: 972 88 00 33

Página web

canborrell.com

Mapa Ubicación Hotel Rural Can Borrell Restaurant

Dónde se encuentra el Hotel Rural Can Borrell

¡Ey, qué tal! Si estás buscando un lugar chido para alojarte y comer bien en plena naturaleza, el Hotel Rural Can Borrell puede ser tu mejor opción. Un hotel de 2 estrellas que, aunque no suene lujoso, tiene su encanto. Queda en carrer retorn, 3, 17539 Meranges, Girona, y te prometo que hay varias cosas interesantes por ahí cerca.

Nosotros comimos allí un par de veces y, te lo digo, todo fue perfecto. La comida, excepcional, con raciones potentes. El solomillo que nos pedimos estaba de lujo, así que puedes ir con la confianza de que vas a comer de verdad. El servicio es muy atento y amable, y el precio es razonable. Es normal que cueste reservar, sobre todo los fines de semana, ¡así que mejor que lo hagas con tiempo! Y no te olvides de probar la tarta tatin de postre, ¡una delicia!

Claro, no todo son flores. Hay quien no le ha dado un buen visto a la comida, como esa vez que alguien pidió ensaladas y croquetas y salió decepcionado. 90 pavos por una experiencia que no le convenció, y eso duele. Pero, bueno, cada uno tiene su opinión, ¿verdad? Si lo que buscas es un sitio tranquilo y disfrutar de unas buenas vistas, este sitio tiene un aire rústico que te puede encantar. Pero ojo, hay que tener en cuenta que, para algunos jóvenes, los precios pueden ser un poco altos.

Nosotros estuvimos el fin de semana, y claro, todo genial. Desde la atención de Laura hasta la cocina de Oliver, un crack en la cocina que sorprende con los platos de la zona y un toque personal que mola mucho. De verdad, es un sitio para relajarse y disfrutar en familia o con amigos. Así que si te surgen unas ganas locas de escaparte a la montaña, ya sabes que el Hotel Rural Can Borrell es el lugar. Ah, y no olvides reservar mesa para comer al lado de la chimenea, ¡es lo más!

Cuántas estrellas tiene el Hotel Rural Can Borrell

Así que, después de todo lo que vivimos, debo poner las cosas claras sobre el Hotel Rural Can Borrell. Estuvimos ahí con un grupazo de 7 personas, reservando 2 habitaciones. Hasta ahí, todo parecía ir normal. Pero cuando llegamos, la recepcionista nos ofreció 3 habitaciones. Pensamos que era un gesto chido para acomodarnos mejor y tal, pero ¡gran error! Resulta que dos horas después, una empleada entró a nuestra habitación sin siquiera tocar la puerta, nos despertó a las malas y nos echó sin consideración porque supuestamente estábamos ocupando la tercera habitación. ¡En serio, qué falta de respeto!

Y no sólo eso, mientras intentábamos recoger nuestras cosas, entró otra vez sin aviso, nos regañó por no salir más rápido y hasta se atrevió a tocar nuestras pertenencias personales. ¡¿Qué?! Nunca se disculpó ni nada. ¡Imagina el mal rollo que nos dejó! Después, ya en el lobby sin habitación, nos preguntó si queríamos algo y pedimos dos infusiones de manzanilla que pensábamos que eran de cortesía, pero al final nos cobraron. Menuda decepción. Con esa actitud grosera, definitivamente la experiencia fue un desastre. No recomiendo este hotel a nadie.

Por otro lado, la historia del restaurante es un poco diferente. Aunque solo fuimos a tomar un café en la terraza, ¡nos encantó! El lugar tiene buen ambiente y, según lo que vimos, parece que la comida promete. Hablamos con un cocinero que era súper majo, y la verdad, creo que vale la pena volver, pero esta vez a comer. Aun así, hay que estar atentos a ciertos detalles, como el precio del vino, que parece un poco elevado. Y sí, aunque la comida estuvo bien, la actitud de la propietaria no ayudó mucho.

En cuanto a las mascotas, ahí sí que la cagaron. Una pareja que visitó el restaurante se llevó una decepción enorme porque querían entrar con sus dos perritas mini y se lo negaron, ¡con el comedor casi vacío! Les ofrecieron cenar en la terraza, pero con el frío que hacía, eso fue un desastre. Al final, tuvieron que dejar a sus perritas solas, cosa que arruinó por completo la experiencia. Así que, si vas con mascotas, mejor piénsalo dos veces.

Y bueno, para cerrar este lío... ¿Cuántas estrellas tiene el Hotel Rural Can Borrell? Te digo que es un hotel de 2 estrellas. Así que ya sabes, si buscas algo chido y sin problemas, mejor busca otra opción.

Qué tipo de ambiente ofrece el hotel

De verdad, si estás buscando un sitio donde desconectar y comer bien, el Hotel Rural Can Borrell Restaurant no está nada mal. Tienen un restaurante que se lleva un 5 estrellas por su cocina. Te vas a sentir en un ambiente acogedor de montaña, perfecto para relajarte y disfrutar. Oliver, el anfitrión, es un crack: muy amigable y profesional, siempre te hace sentir como en casa. Los platos están riquísimos, así que si vas, no dudes en probar lo que ofrecen. ¡Totalmente recomendable!

Sin embargo, no todo es perfecto. Algunos han comentado que la experiencia en el restaurante no ha sido tan buena. Tres estrellas para la comida, porque aunque ellocal tiene su encanto, la calidad podría mejorar, y las raciones son algo justas. Si comes con otra persona y pides algunos platos, podrías acabar pagando 93€, que para lo que es, puede parecer caro. Así que si decides ir, mejor asegúrate de que exploten al máximo el menú.

Lo que sí ha impresionado a muchos es el servicio y las vistas. La gente ha salido contenta de ahí después de disfrutar de un café en la terraza con su perro. Cinco estrellas en el servicio y la ubicación, que es ideal para escapadas, sobre todo si quieres estar rodeado de naturaleza. El pueblo es pequeño pero lleno de encanto, así que te vas a sentir en un lugar especial.

Sobre el ambiente del hotel, pues se nota que es un sitio con buen rollo y un aire familiar. La dueña, Laura, y sus hijos son muy amables y te hacen sentir genial durante tu estancia. Después de un día explorando, volver a un sitio donde hay buenas vistas y una atención de 10 es el plan perfecto. Así que ya sabes, si quieres un respiro en medio de la naturaleza, aquí tienes un lugar que parece tenerlo todo.

Qué servicios incluyen las instalaciones del hotel

Mira, si estás pensando en unas vacaciones que te saquen de la rutina, el Hotel Rural Can Borrell en Meranges es lo tuyo. Solo tiene 2 estrellas, pero créeme, se siente como un ⭐⭐⭐⭐⭐. Es un lugar acogedor y familiar, perfecto para desconectar y chillar un rato con la familia o los amigos. Está a pie de montaña, rodeado de naturaleza salvaje, riachuelos, y hasta vacas y ovejas. La paz aquí es brutal. ¡Ideal para olvidarte del estrés!

Y tengo que hablarte del restaurante, porque de verdad que es lo mejor. Platos súper bien elaborados, con productos de calidad que te dejan con ganas de repetir. Todo en un ambiente de montaña que mola un montón. El personal es muy amable y atento, así que no te vas a sentir incómodo en ningún momento. La cena de fin de año que tuvimos allí fue espectacular, no le faltó de nada: variedad, buena atención, y un sabor que nos dejó a todos flipados. ¡Definitivamente volveremos!

Las habitaciones son cómodas, sin lujos, pero limpias y con camas muy grandes y cómodas. Y esas vistas, ¡madre mía! Puedes relajarte escuchando el agua del riachuelo que pasa cerquita. El baño tiene lo básico y está bien para lo que necesitas. La paz que hay aquí es algo notable. Ahora, lo único negativo que encontramos fue que había un par de moscas, pero rapidito solucionaron el tema con unos ventiladores sobre la mesa.

En cuanto a los servicios, el hotel incluye desayuno completo, con todo lo que te imaginas: fruta, tostadas, quesos, embutidos, y hasta bollería artesana. Un café bien hecho para arrancar el día. Además, el hotel es tranquilo y adecuado para niños, por lo que los peques pueden corretear y disfrutar sin problema. Vamos, que si buscas un sitio con buenas vistas y un trato genial, no te lo pienses más. ¡A vivir la experiencia Can Borrell!

Hay acceso a wifi en el hotel

El Hotel Rural Can Borrell Restaurant es un lugar pintoresco que, aunque tiene sus cosas buenas, también tiene sus peros. Primero, la comida. Fuimos a comer y, la verdad, lo que probamos estaba todo muy bueno. Pedí unos pies de cerdo a la brasa con ceps, pensando que me servirían uno partido por la mitad. Cuando llegó el plato, flipé, porque era un pie chiquitillo y sin ceps, además de que no estaba a la brasa. ¡Menuda jugada! Menos mal que estaba rico, porque si no… Pero bueno, al final no fue tan grave.

El local tiene su encanto, de esos que te cuentan historias por las paredes. Y el servicio, ¡bien!, aunque algo más de atención a los detalles, como los manteles y servilletas de tela, no vendrían mal. El precio ronda los 40€ por persona, que en ese entorno de montaña se siente casi como un regalo. Sabes que te están tratando bien, y eso siempre se agradece. La ubicación es top, rodeado de unas vistas increíbles. Es perfecto para escapadas en grupo o en familia.

También hemos dormido allí una noche. La habitación era acogedora, aunque muy pequeña. No había mucho espacio para las maletas y la cama… un poco incómoda, hace ruido cada vez que te mueves. Y el baño, pequeño también, la bañera casi no se podía usar por el espacio. Pero, al fin y al cabo, ¡estás en la montaña! Y, oye, la cena fue sorprendente, con una ensalada de lechugas con vinagreta de la casa que nos dejó a todos flipando. El asado de cordero también estaba a otro nivel.

Ahora, sobre el wifi... la verdad es que no te esperes una conexión de alta velocidad. No hay un gran acceso a internet en el hotel, así que prepárate a desconectar un poco. Pero eso también tiene su cosa buena, ¿no? Te alejas del mundanal ruido y disfrutas del lugar. En fin, que volvemos seguro, porque a pesar de lo que pueda fallar, hay algo encantador en Can Borrell.

El hotel cuenta con parking privado

Ya te había hablado un poco del Hotel Rural Can Borrell Restaurant y la verdad es que este sitio ha visto mejores días. El restaurante, que hace unos años era un must en La Cerdanya, ha ido en caída libre. Comida de calidad, eso sí, pero las raciones son más bien escasas y los precios, ¡uff! Excesivamente caros para lo que ofrecen. El servicio tampoco ayuda, ya que no se adaptan a peticiones especiales. Si te gusta como está, genial, pero si no, te jodes y aguantas. Es una lástima porque el lugar y el pueblo son de lo más bonito.

Bajando de hacer la ruta de los lagos de Malniu, dimos con el restaurante casi por casualidad. La comida estaba buena, de calidad, pero te quedas con ganas de más. No hay menú y eso es una faena, sobre todo si buscas una comida rápida. He leído en Tripadvisor que tiene un par de comentarios variados, algunos dicen que la terraza está llena de moscas y que el agobio está garantizado. Otros han tenido experiencias más o menos aceptables, pero en general, el servicio deja bastante que desear. Un verdadero desastre en cuanto a atención.

Lo peor es que hay momentos en los que el ambiente se siente más que saturado. Recuerdo una vez que nos hicieron esperar una eternidad bajo el sol, y al final tuvimos que irnos porque nadie vino a tomar la comanda. Entiendo que los días de mucha afluencia pueden ser complicados, pero avisar al cliente es un mínimo que deben cumplir. Y eso del precio, ni se diga, pagar más de 200 euros por una habitación sencilla y sin desayuno, parece que se están pasando un poco, ¿no?

Por cierto, en cuanto a preguntas prácticas, el hotel no cuenta con parking privado. Así que si llevas coche, prepárate para buscar un espacio donde aparcar. En fin, si decides ir, ya sabes a qué atenerte: un sitio con gran potencial pero que necesita ponerse las pilas urgentemente. ¡Suerte con la experiencia!

Qué tipo de comida se sirve en el Restaurant Can Borrell

La verdad es que el Hotel Rural Can Borrell Restaurant tiene un poco de todo en las reseñas. Hay experiencias que te hacen sentir como en casa, y otras que te dejan con ganas de salir corriendo. Por un lado, hay quienes alaban su increíble ubicación y el ambiente de su terraza. Imagínate comer ahí, rodeado de buenas vistas y con una decoración bien chula. Relatan que la comida es deliciosa y el servicio es super amable. Para esos que buscan un buen rato, este sitio parece ser ideal.

Pero, ojo, que no todo es color de rosa. Otros han tenido experiencias que dejan mucho que desear. Recuerdos de hace unos años que ahora contrastan con la realidad, donde la comida y el precio ya no son lo que solían ser. Y el tema del servicio, en algunas ocasiones, es más que flojo. Cobran incluso el cubierto a los bebés y ni un responsable se dignó a dar la cara cuando se les preguntó. Eso sí que es decepcionante.

La atención al cliente también se ha mencionado como un punto flojo. Hay críticas de trato borde y mala atención que te hacen pensar dos veces si vale la pena la visita. Y ni hablar del WIFI, que parece que se va de vacaciones a la misma hora que tú. Los horarios para cenar son raros, y si llegas tarde, seguramente te quedas con las ganas de comer algo, aunque eso sí, si te toca una buena cena y la atención adecuada, puede ser un buen momento.

En cuanto a la comida, aquí sirven lo que ellos llaman cocina tradicional catalana. Hablando claro, los comentarios van desde los canelones, el jarrete, hasta un solomillo con foie que suena espectacular. Así que si decides pasarte, no dudes en probar esos platos que han dejado a más de uno con ganas de volver. ¡Promete ser un viaje culinario que no olvidarás!

Quién es el chef del restaurante y cuál es su estilo de cocina

La verdad es que el Hotel Rural Can Borrell Restaurant se ha convertido en un clásico para nosotros. Cada invierno y cada verano, nos escapamos mínimo tres veces al año y ¡no es para menos! El comedor tiene ese aire acogedor y cálido cuando nieva, perfecto para darse un homenaje. Pero cuando llega el verano, la terraza se convierte en el lugar ideal, ofreciendo unas de las mejores vistas de La Cerdanya. La comida siempre nos deja impresionados, de verdad. La elaboración y calidad del producto son sobresalientes, sin duda.

No son muchos los restaurantes que se preocupan tanto por su cocina. Desde las verduras a la brasa hasta el crujiente de confit de pato, todo es una delicia. Y no me hagas empezar con el jarrete, ¡qué combinaciones tan maravillosas! Ah, y si te gusta el vino, la carta de vinos está a la altura. Viniendo de Barcelona, la relación calidad-precio se siente muy correcta, ni te lo pienses.

Ahora, no todo es color de rosa. Escuché algunas experiencias que son un total bajón. Como esa vez que una pareja pidió canelones y pies de cerdo, y pagaron casi 50 euros por dos platillos que ni siquiera estaban bien servidos. Los canelones fríos y todo lleno de moscas, ¡vaya desastre! Y lo mismo para otras opiniones que hablaban de platos pasados y mal elaborados. La verdad, suena a que algunos días son un mega fail.

Pero si te preguntas quién está detrás del horno, el chef es encantador y se nota que le pone cariño a cada plato. Su estilo es bastante particular, tirando mucho a la cocina de calidad con atención al detalle. Trabaja genial la carne a baja temperatura y parece que hace maravillas con el meloso de ternera o la espalda de cabrito. A veces no hay WiFi ni cobertura, pero la buena comida compensa cualquier desconexión. ¿Ya te entró el gusanillo para visitar este lugar?

Cuál es uno de los platos más destacados del menú

La verdad, al llegar al Hotel Rural Can Borrell Restaurant en Meranges, no esperaba mucho. Pensé que sería otro sitio más del montón, pero, sorpresa, ¡me encontré un lugar con encanto! Si vienes de dar una vuelta por los lagos y ya es tarde, no hay nada mejor que una buena butifarra a la brasa que te va a dejar loco. Y si miras alrededor, dices "bueno, otro restaurante de pueblo", pero aquí te encuentras con un comedor elegante y con un rollo rústico que te hace sentir como en casa. No esperaba menos de un sitio con 2 estrellas, el servicio es de los que se sienten a gusto, y te aseguro que la carta es muy extensa. Tienen de todo, pero, ojo, no espera precios de menú del día.

Y ya que hablamos de calidad, el arroz de montaña es de esos platos que cuando lo pruebas ya no puedes evitar querer repetir. Me gusta que incluso celebramos un cumpleaños y, a pesar de que no tienen tartas en el menú, se curraron una entrega con velas y todo. Superamables, la verdad. La carta de vinos y cavas también está bastante bien y le da un toque especial a la cena.

Sin embargo, no todo fue perfecto, ¿eh? Pasamos tres días y tuvimos que pedir el gel de baño, que brilla por su ausencia. La atención del personal no fue del todo excelente, a veces se notó que faltaba un poco de experiencia. Comer en la terraza fue un verdadero reto por las moscas. Pasábamos más tiempo espantándolas que disfrutando de la comida. La ensalada que nos sirvieron era pequeña y un tanto mustia para el precio que pedían. En fin, me parece que no volveremos tan pronto, aunque el sitio tiene potencial.

Ahora, si me preguntas por uno de los platos destacados del menú, no puedo dejar de mencionar esos canelones que están bastante buenos. Pero, estate atento, que el carré de cordero nos dejó decepcionados, medio crudo y duro. Al final de la experiencia, me fui con la sensación de que podría haber sido mejor. Así que, hazte un favor y ve con las expectativas justas.

Las porciones de comida en el restaurante son adecuadas

Y claro, ya que estamos, hablemos del Hotel Rural Can Borrell Restaurant. La verdad es que es un sitio chido si buscas algo sencillo y acogedor. Está en carrer retorn, 3 en Meranges, Girona, y aunque no es un hotel de lujo, tiene ese toque rural que a todos nos gusta. Con 2 estrellas, cumple con lo básico y más, así que no esperes un spa, pero sí un ambiente relajado y perfecto para desconectar.

La ubicación es clave, ¿sabes? Estar rodeado de naturaleza te da una paz increíble. Puedes salir a explorar las montañas o simplemente quedarte en el hotel y disfrutar de un buen libro con una taza de café. Y no olvidemos el restaurante, es uno de esos lugares donde la comida casera nunca falla. Te sientas y te sientes como en casa. Siempre hay un menú del día que es riquísimo y variado.

Ahora, hablando de la comida, hay que decir que las porciones son más que adecuadas. No te vas a quedar con hambre, eso es seguro. Así que si te preguntas si vas a salir rodando o con ganas de un tentempié, olvídate, que aquí te van a dejar satisfecho. Ideal para recargar energías después de un día de aventuras.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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