
¡Escucha, amigo! Si estás buscando un lugar donde relajarte y disfrutar de la naturaleza en su máxima expresión, tienes que conocer Playa Fonda en Begur, Girona. Esta joya de la Costa Brava es una de las playas más impresionantes que podrás encontrar. Con sus aguas cristalinas y un entorno que te deja sin aliento, es perfecta para esos días en los que solo quieres desconectar. Y no te preocupes, que también hay caminos de ronda para que explores las calas y playas de la zona.
Para llegar a Playa Fonda, puedes ir a pie o en coche, pero prepárate para unas escaleras, porque la playa está bien escondida. Mide 160 metros de largo y 25 de ancho, lo que la convierte en una playa pequeña y tranquila, ideal para practicar deportes acuáticos como kayak o snorkel. Si lo que buscas es un sitio sin aglomeraciones, aquí encontrarás la privacidad que deseas. Y no te olvides de mirar el mapa antes de ir, así llegas sin problemas. ¡Prepárate para enamorarte de este rincón del mundo!
Playa Fonda
Horarios Playa Fonda
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Abierto 24 horas |
| martes | Abierto 24 horas |
| miércoles | Abierto 24 horas |
| jueves | Abierto 24 horas |
| viernes | Abierto 24 horas |
| sábado | Abierto 24 horas |
| domingo | Abierto 24 horas |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Playa Fonda
Dónde se encuentra Playa Fonda
¡Ey, grupo! Si están pensando en un plan playero, Playa Fonda en Begur, Girona, es la movida. A nosotros nos flipó tanto que fuimos dos veces. La playa es una joyita. El agua está limpísima y las vistas son de otro mundo. Eso sí, no hay servicios, así que no te olvides de llevar tus propias sombrillas y comida. El jueves, todo tranquilo, sin gente y con acceso fácil, pero el sábado por la mañana... ¡madre mía! A las 10:00 ya había una cola tremenda de coches buscando donde aparcar. Así que elige bien el día, bro.
Ahora, ojo con las escaleras para acceder a la playa, que hay unas cuantas y son un poco trialeras. Pero, sinceramente, vale la pena. Cuando llegas y te metes al agua, el fondo es de piedras resbaladizas, no de arena, así que si eres de los que buscan aventura, ¡este es tu sitio! Claro, si no te va mucho la onda de las piedras, puede que prefieras quedarte en la arena de otra playa, aunque aquí la belleza compensa.
La vibra es muy salvaje. Rodeada de vegetación y con el suelo lleno de esas piedrecitas grises, es un lugar perfecto para desconectar. El acceso es a través de unas escaleras, así que prepárate. En un día laborable, no tuvimos que esperar y había incluso parquing por solo 3 €. Pero si... tienes un rollo de pegote con el aparcamiento, mejor que te muevas en moto o autobús desde el pueblo. ¡Súper cómodo!
Te vas a encontrar con aguas claras y tranquilas, perfectas para un chapuzón. ¿Y dónde está exactamente? Pues en Begur, Girona, con su postal que se te queda grabada en la retina. Así que, ¡no te lo pierdas! ✨
Qué hace que Playa Fonda sea especial
Y hablando de Playa Fonda, si no has estado, ¡te lo estás perdiendo! Es una de esas calas que te roban el aliento por el paisaje. Tiene un agua cristalina, de un color que no te lo imaginas, y la arena, bueno, es un poco distinta, ¡es más bien gris y con piedras! Pero no importa, porque lo que importa aquí es relajarse y disfrutar del momento. Eso sí, si tienes movilidad reducida, este no es tu lugar. Para llegar hay que encararse a unas escaleritas bastante empinadas. Así que, ¡prepárate!
Te cuento que cada vez que voy, que suele ser en fin de semana, es un ritual. Siempre voy a ver el amanecer y disfrutar de la calma. No se recomienda reservar, y la verdad, no hay que esperar nada. Por unos 3 euros puedes aparcar y después caminas un ratito, bajas las escaleras y estás ahí, metido en este paraíso. Si te pegas bien a la montaña, puedes encontrar un poco de sombra. Ojo, lleva unas acquashoes porque las piedras son traicioneras.
Me fascinó lo limpia que estaba el agua el último día que fui. Aunque puede que a veces sea un poco masificada, hay días en los que estás de suerte y puedes encontrar tu rinconcito sin líos. Pero lo mejor, sin duda, son esos paisajes espectaculares que parecen pintados. Ahora, sobre esa supuesta piscina natural que se dice que hay… ¡tranqui, que la realidad no siempre es como la fantasía! A veces se queda un charco por ahí si hay olas, pero en épocas de sequía te puedes quedar mirando un hueco seco. Pero oye, si estás buscando un lugar para nadar, ¡aquí el agua es puro deleite!
Entonces, ¿qué hace que Playa Fonda sea tan especial? Es esa mezcla de naturaleza impresionante, aguas limpias y ese ambiente de relax donde te puedes dejar llevar. Aunque es pequeña, cada rincón tiene su magia, y no hay excusa para no visitarla. ¡Así que ya sabes, prepara la mochila, unas cervezas y disfruta de ese rincón de la Costa Brava!
Cómo es el entorno de Playa Fonda
Si no has estado en Playa Fonda, te estás perdiendo una joya que vale la pena. Esta playa es de esas que bien merecen un 5 estrellas por su ambiente. La atmósfera es chill, perfecta en cualquier época del año. Sí, hay un parking durante el verano que te cuesta 3€ y, aunque en verano puede estar a tope, el resto del tiempo puedes aparcar sin dramas. El acceso está bien, hay que bajar unas escaleras, pero tampoco es un reto de supervivencia. Lo mejor es que, al final del camino, te topas con esa arena que se vuelve piedra cuando te acercas a la orilla. El agua está limpia y clara, ideal para un chapuzón.
Mira, el rollo aquí es que, aunque no es la mejor playa en cuanto a servicios, la vibe es diferente. Menos gente que en Aiguablava, lo cual ya es un plus. Y si llegas pronto, antes de las 11 de la mañana, puedes asegurarte un buen sitio. Las vistas son simplemente espectaculares y de vez en cuando, cuando el mar está en calma, puedes hacer snorkel y descubrir la vida marina. Además, hay unas piedras donde puedes atreverte a saltar al agua si te va la adrenalina.
Lo mejor llega al final del día. Si te quedas hasta la tarde, estarás prácticamente solo en la playa. No hay nada mejor que disfrutar del atardecer con el sonido de las olas de fondo. La cala es amplia y tiene un encanto especial. Eso sí, espera guijarros en lugar de arena fina, pero tampoco son tan molestos. Es un lugar donde la naturaleza es reina, así que cuídalo y usa las papeleras que hay, ¡por favor!
En cuanto al entorno de Playa Fonda, es todo un espectáculo. Estás rodeado de acantilados y vegetación que le dan un toque salvaje. Las vistas son de ensueño, especialmente cuando el sol empieza a ponerse. En fin, si quieres un día de playa que no sea un caos y disfrutar de la naturaleza, Playa Fonda es tu sitio.
Cuáles son las principales características de las aguas de Playa Fonda
La Playa Fonda es un verdadero paraíso escondido en la Costa Brava. Si buscas un lugar tranquilo para relajarte, aquí lo has encontrado. Con esas aguas cristalinas y tranquilas, es el sitio perfecto para desconectar y disfrutar del solecito. Desde el parking, que solo te cuesta 3€ todo el día, haces una caminata de unos 5 minutos y ahí estás, al borde del agua. Te recomiendo ir entre semana, porque a las 10 de la mañana ya había sitio y el ambiente era más que perfecto.
La playa tiene una buena onda familiar, pero hay que tener en cuenta que el acceso no es apto para todos. Te tocará bajar unas escaleras empinadas que, sinceramente, no son lo mejor para quienes van con movilidad reducida o con carros de bebé. Si vas a hacer el viaje, mejor lleva zapatos de goma porque la playa es de piedras, así que estar descalzo es más un sufrimiento que un placer. Y si eres de los que le gusta tomar sol, hazlo temprano porque aquí el sol se va rápido.
La verdad, la cala es una de las más bonitas de la Costa Brava. Con aguas limpias y súper invitantes para un chapuzón, aunque la arena no es la más cómoda para caminar. Ideal para aquellos que quieren tranquilidad, pero ten en cuenta que, especialmente en temporada alta, puede llenarse de más turistas de lo que te gustaría. Por eso, si decides ir, prepárate y llega temprano para asegurar tu lugar. La mejor hora es 08:30/09:00 si no quieres quedarte fuera.
Respondiendo a tu pregunta sobre las aguas de Playa Fonda: son cristalinas y limpias, lo que la convierte en un lugar perfecto para nadar y disfrutar de un buen chapuzón. Eso sí, como ya mencioné, lleva escarpines para que el acceso al agua sea un poco más cómodo.
Cuál es el tamaño de Playa Fonda
Si estás pensando en Playa Fonda, prepárate para descubrir una cala super bonita, con una ubicación que no te vas a creer. El parking está ahí mismo y solo te cuesta 3€ el día, así que no hay excusa para dejar el coche lejos. Y lo mejor de todo, ¡es playa para perros! Si llevas a tu peludo, él también va a disfrutar de este paraíso. El agua, además, es super cristalina y tienes unas vistas que son pura belleza.
Un tip: la arena es negra y con muchas piedritas, así que asegúrate de llevar zapatos cómodos. El espacio es amplísimo, así que no tendrás que pelear por un buen sitio. Eso sí, no esperes encontrar servicios, aquí lo mejor es llevar tu propia comida y bebida. No te olvides de tus snacks, porque esta playa no tiene nada, pero a cambio, es una de las más lindas que hemos visitado.
Para los que son fanáticos del snorkel, mejor que vayas preparándote para la aventura. El agua es de un azul turquesa impresionante y, aunque hay unas medusas por ahí que pueden fastidiar un poco el día, sigue siendo una experiencia genial. Eso sí, si vas en agosto, olvídate de la tranquilidad, ¡va a estar bastante llena! Mejor plantéate hacer la visita entre semana, cuando hay mucha menos gente.
Ahora, sobre el tamaño de Playa Fonda: es una cala que, aunque es de piedras, ofrece un espacio bastante adecuado para disfrutar sin sentirte apretado como sardina. No está tan concurrida como otras calas de la zona y puedes encontrar un lugarcito para relajarte. Así que, si buscas un sitio donde zambullirte en aguas limpias y tomar un buen solazo, ¡definitivamente esta playa está en tu lista!
Es fácil acceder a Playa Fonda
Y mira, si estás buscando un sitio espectacular donde pasar el día, Playa Fonda es el lugar. Te habla alguien que ya ha estado allí y puedo decirte que este rincón de Begur, Girona es una joyita escondida. La cala es un paraíso con agua cristalina y arena perfecta que no se pega a todo. Te aseguro, es un planazo para tus días libres. Y lo mejor es que el parking está súper cerca por solo 3€ y puedes estar ahí todo el día. Menuda ganga, ¿no?
Aunque hay que tener en cuenta que la playa es un poco pequeña, su magia está en lo tranquilo que se siente el ambiente. Puedes ir un fin de semana y no te vas a encontrar con las multitudes que te arruinan el día. Este sitio suele estar a tope, pero incluso así, la espera es cero. No es necesario hacer reservas, solo llégate, disfruta del día y relájate.
Si te gusta el snorkel o simplemente nadar, este es el sitio ideal para ir en familia. Recuerda que debes llegar antes de las 10 am porque el parking se llena enseguida. ¡Aprovecha! Puedes ir con chanclas de goma porque hay algunas rocas, esas zapatillas se hacen imprescindibles ahí. El camino hasta la playa son solo 5 minutos de escaleras, así que ni te preocupes, que el acceso es facilísimo.
Así que, ya te digo, acceder a Playa Fonda es pan comido. Solo tienes que dejar el coche cerca, bajar un rato por las escaleras y ya estás listo para disfrutar. ¿Vas a dejar pasar un día así? ¡Ni loco!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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