
Si buscas un lugar donde disfrutar de comida casera catalana y pasar un buen rato, el Restaurant Estació de Queixans es tu sitio. Desde que echamos a andar en noviembre de 2015, hemos mantenido el espíritu del local que abrió sus puertas en 1999. Aquí, no solo vas a encontrar platos auténticos y de calidad, sino también un ambiente familiar y relajado que te hará sentir como en casa. ¡Y no te preocupes por lo de aparcar, que aquí hay espacio para todos!
Ubicado en la antigua estación de tren de Queixans, este restaurante es perfecto para ir con los peques, ya que tienen un área donde pueden desahogarse después de comer. Con una calificación de 4.3 de 5 en Restaurant Guru y más de mil reseñas de clientes satisfechos, está claro que la gente vuelve por algo. ¿Te animas a explorar nuestro menú? Aquí hay un montón de platos sabrosos a precios que no romperán tu bolsillo. ¡No te lo pienses más y ven a disfrutar de lo mejor de la cocina mediterránea en un lugar único!
Restaurant Estació de Queixans
Horarios Restaurant Estació de Queixans
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:00–17:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 20:30–23:30 |
| sábado | 13:00–17:00, 20:30–23:30 |
| domingo | 13:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurant Estació de Queixans
Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurant Estació de Queixans
¡Ey, gente! Si andáis por la zona de Queixans, tenéis que hacer una parada en el Restaurant Estació de Queixans. Este sitio está montado en una antigua estación de tren, ¡súper chulo! El ambiente es de lo más tranquilito y peculiar, ideal para relajarte después de un día ajetreado. Además, el servicio es muy agradable, con camareros que se notan que están ahí con ganas de atenderte. Lo mejor de todo es que los platos de cocina catalana son de muy buena calidad y a precios accesibles.
Vamos a lo práctico: un menú guay te puede costar entre 20 y 30€ por persona. Te digo que los platos típicos que ofrecen están geniales. La gente se vuelve loca con el trinxat de la Cerdanya y las albóndigas, ¡qué ricas! Y si te preocupa el aparcamiento, ¡no te estreses! Hay un montón de plazas libres y es gratis.
Ahora, no todo es color de rosa. Aunque he escuchado alguna que otra queja sobre el servicio, sobre todo si no manejas el catalán. La verdad, hay quien ha sentido que los camareros no se esforzaron mucho en cambiar el idioma. Pero, oye, no dejes que eso te desanime, que la comida es de 5 estrellas.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en el Restaurant Estació de Queixans? Pues te espera una explosión de cocina catalana: tienen canelones de carne, oreja bien especiada, garbanzos abundantes, y, por supuesto, un trío de butifarras que es un verdadero manjar. Si te gusta probar platos auténticos de la zona en un ambiente relajado, este es tu sitio sin duda. ¡Ya me contarás qué tal!
Desde cuándo está en funcionamiento el Restaurant Estació de Queixans
Mira, si estás pensando en lanzarte a probar el Restaurant Estació de Queixans, mejor piénsalo dos veces. La calidad-precio es pésima y la comida es un desastre. Te cuento: pedimos sopa de cebolla y nos trajeron una tostada dura, un poquito de queso sin huevo y cuatro trozos de cebolla. O sea, ¡ridículo! Y ya ni hablemos de los platos miserables que nos sirvieron. Por 27,50€/persona, puedes esperar un mínimo de calidad, pero aquí ni siquiera te incluyen pan decente, una rodaja por cabeza y te cobran por todo lo que pidas. ¡Una locura!
Luego, el servicio es un desastre. Estuvimos tres horas esperando para comer. ¿En serio? Salvo la galta al horno, que tenía buen sabor (hasta que le cayó mal a uno de los compis), todo lo demás fue un verdadero fiasco. Hamburguesa al plato, cigrons con unos rovellons, y un pie de cerdo que, aunque salado (saladísimo, para ser exactos), no llenó ni un poco el estómago. La comida podría tener un 0 en calidad si se votara.
En la otra cara de la moneda, hay quienes dicen que los menús de 30€ tienen su gracia. Buenas cantidades, pero podrían dar un poco más de cariño a los acabados. Los canelones estaban buenos, pero la bechamel era un chiste, demasiado líquida. Y en general, parece que le falta algo para ser ese restaurante de referencia que prometen. Para dejarlo claro: no todo son malas críticas. Hay quienes disfrutan de la experiencia, pero si te haces una idea de lo que vas a encontrar, quizás no salgas tan decepcionado.
Ahora, si te interesa saber cuánto tiempo lleva abierto este sitio, el Restaurant Estació de Queixans lleva funcionando desde hace un tiempo, pero para ser sinceros, creo que deberían apretar un poco más los tornillos si quieren atraer a más gente.
Cuál es la historia del restaurante desde su apertura en 1999
La verdad es que el Restaurante Estació de Queixans se ha ganado su fama y no es para menos. 5 estrellas en comida, y de verdad, ¡todo estaba buenísimo! Tienen un menú que por 20-30€ te ofrece un festín de calidad. Desde las albóndigas hasta el assortit de botifarres, todo sale rico, rico. Aunque, a veces, el servicio puede ser un poco lento. El tiempo entre plato y plato se hace eterno, y eso puede hacer que pierdas la paciencia, especialmente si vas con hambre.
Por otro lado, también he escuchado a gente que ha salido decepcionada. Dicen que les recomendaron el sitio, pero la experiencia resultó un fiasco. No dejan que los peques compartan menú, lo que ya es un downer. Y si a eso le sumas los suplementos por algunos platos y un trato de un camarero que fue un desastre total, pues como que no apetece volver, ¿sabes? Las mesas están tan apretadas que parece un mercadillo. Sin embargo, aunque la comida les dejó mal sabor en general, los postres, aunque sean un pequeño consuelo, ¡son de los buenos!
Pero si miras el lado positivo, el ambiente en la antigua estación de tren le da un rollo especial al lugar. Es un sitio donde puedes disfrutar de la cocina catalana típica de la Cerdanya y, siendo sinceros, la brasa la hacen de lujo. Además, hay muchas plazas de aparcamiento gratuitas en la calle, así que no tendrás problemas para dejar el coche. Todo esto hace que sea un lugar donde quieras repetir, aunque haya que lidiar con algún que otro contratiempo.
Desde que abrió en 1999, el Restaurante Estació de Queixans ha querido ofrecer una mezcla entre lo tradicional y lo moderno, y parece que lo han conseguido a medias. Con su menú de 25 euros que incluye varios platos, se ha forjado un nombre en la zona. La gente lo sigue visitando porque, a pesar de algunas quejas, la experiencia de comer en una estación de tren es única. Sin duda, están en la búsqueda de mejorar, pero no se pueden quejar de la calidad de la comida y el ambiente.
Dónde se encuentra ubicado el Restaurant Estació de Queixans
Te cuento, el Restaurant Estació de Queixans es una joya si buscas cocina catalana de la buena. Yo llevaba tiempo queriendo ir y la verdad, no me decepcionó. Solo tienen menús de comida casera y, sinceramente, cada plato que probamos estaba delicioso. Los camareros, todos muy jóvenes, siempre estaban atentos a lo que necesitabas, así da gusto. La sala anexa es bastante funcional, aunque le vendría bien algo que recuerde que estás en lo que fue una estación de tren, ¿no crees?
En cuanto a la relación calidad-precio, este sitio es un verdadero chollo, sobre todo en la Cerdaña. Podés comer bien por 20-30 € por persona, y la comida es 5 estrellas, así como el servicio. Eso sí, el vino de la casa está bien, pero estaría genial que metieran algunos vinos más en la carta. Es un detalle que siempre suma.
Ahora, no todo es perfecto. Escuché a algunos decir que han notado una bajada en la calidad del conejo y, la última vez que fui, la espera entre el primer y segundo plato fue eterna. La excusa fue un “problema” que tuvieron, pero ni una disculpa o detalle por la demora. Para colmo, ¡los precios subieron un 10%! Esa parte es una lástima, porque el servicio, que antes era de 5 estrellas, ya no lo es tanto, y me apena ver cómo baja la calidad.
Aún así, si buscas algo rico y tradicional, el Trio de Botifarres a la Brassa es un plato que no puedes dejar pasar. En general, la experiencia es buena, pero con esas cositas, la vara está alta. En cuanto a la ubicación, el Restaurant Estació de Queixans está en Estació Renfe de Queixans, s/n, 17538 Queixans, Girona. Fácil de encontrar, ¡así que no hay excusas para no ir!
Es adecuado el restaurante para familias con niños
Está claro que el Restaurant Estació de Queixans tiene un rollo muy original, ¡está en la antigua estación del pueblo! Eso ya te mola, ¿verdad? Aparte, le dan un toque especial al lugar. Comimos el menú, que me parece que rondaba los 29,50 €, pero si te pones a elegir platos con suplemento, eso se te puede ir de las manos. La comida, bueno, no está mal, pero no se va a llevar un Óscar por ello. En general, normalita. El servicio, otra historia: tuvimos que recordarles que nos faltaba un plato y, aunque no había mucha gente, se notó que estaban un poco despistados. Quizá podría merecer una segunda oportunidad, pero no esperes que el precio del menú sea siempre el más bajo.
Por otro lado, hay sitios que te dejan impresionado. Cuando llegas y no tienes reserva y aún así te dan mesa... ¡Eso ya es un win! Aquí el menú les ha salido redondo. Hicieron macarrones, costillas, alcachofas y manitas de cerdo, y la peña sale del restaurante con una sonrisa de oreja a oreja. Los postres también están que flipas, esos brownies y pasteles son de otro mundo. Y lo mejor, no tardan nada en servirte. Sin duda, es un lugar que recomendaría a todo el mundo cuando estén en Queixans.
¿Y qué me dices de la atención? ¡5 estrellas! El equipo es súper amable, y eso siempre marca la diferencia. La comida tiene ese toque tradicional, y aquí han hecho un buen trabajo con lo que ofrecen. Además, el precio es bastante razonable por todo lo que traen a la mesa. Con el encanto de estar en una antigua estación, el lugar se siente acogedor.
Ahora, si te estás preguntando si es un sitio adecuado para familias con niños, sí, lo es. Tienen opciones en el menú que seguro van a gustarles. Además, el ambiente es tranquilo y hay espacio, así que los peques pueden moverse un poco sin que parezca un circo. Así que, ¡cámara lista! Pueden disfrutar de una buena comida y vivir ese rollo de la estación, muy top.
El Restaurant Estació de Queixans ofrece opciones de aparcamiento
Mira, si estás por la zona, el Restaurant Estació de Queixans es una parada obligatoria. Con 4 estrellas y un menú cerrado que viene con opciones bien buenas, la comida no decepciona. El trato es de lujo, el personal es super amable, aunque hay que decirlo, a veces se siente un poco de ruido. El precio ronda los 30-40€ por persona y vale la pena.
La comida está bien en general, aunque el entrecot no fue mi mejor experiencia, espero que sea cosa de un día. Pero el servicio… ese sí que es excelente. Si vas en grupo, no hay que hacer cola, así que siéntate y disfruta al toque.
Ahora, si buscas un menú más variado, este lugar también lo tiene. La sopa de cebolla es un must y no digamos de la tarta de queso y el assortit de botifarres… ¡en serio, no te lo puedes perder! El precio es un chollo: entre 20 y 30€ por persona, así que no hay excusas para dejarlo pasar.
Este sitio, que es una antigua estación de tren, está en el corazón de la Cerdanya, lo que le da un toque especial. El gerente, Jose, se encarga de que todo vaya sobre ruedas, así que es difícil no disfrutar. Y si vas con la familia, el menú cuesta solo 18€ con bebida y postre. ¿Te imaginas? ¡Una buenísima opción!
Por cierto, si te preocupas por el aparcar, el restaurant tiene aparcamientos gratuitos, aunque a veces puede ser un poquito complicado encontrar sitio. Pero en general, hay suficiente espacio para no perder tiempo y disfrutar de la comida. ¡Así que ya sabes, no dudes en caer por ahí!
Cómo es el ambiente en el Restaurant Estació de Queixans
Mira, si te apetece un sitio donde la comida catalana se sienta como un abrazo casero, tienes que dar una vuelta por el Restaurant Estació de Queixans. 5 estrellas, te lo digo de corazón. El servicio es de primera y la comida, ni te cuento. Hacía tiempo que no me zampaba un flan de huevo tan bueno. Este lugar no es solo un restaurante, es como entrar en un pedazo de historia, porque está en lo que solía ser la antigua estación de tren. ¡Un planazo!
La carta te va a flipar. Comida casona a tope. Pedimos unas croquetas de carn de olla y berenjenas fritas con miel para picar, y, colega, ¡impresionantes! Luego nos lanzamos a unas sopas de cebolla y galets. La cosa se puso seria con un trinxat y mandonguillas con sanfaina que simplemente no tienen comparación. Y claro, el final dulce con mel i mato y un heladito de limón. ¡Y hasta nos ofrecieron unos chupitos al final! Un detallazo.
Ahora, en cuanto al ambiente, hay que decir que es bastante agradable. El sitio tiene su rollo acogedor y te sientes cómodo, aunque a veces los platos llegan con un poco de prisa y se te pueden acumular. Pero bueno, eso no le quita lo bueno a la experiencia. Precio correcto, así que no te vas a dejar una fortuna en el intento. ¡Déjate caer por allí, no te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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