Restaurante Braseria Tarres

Restaurante Braseria Tarres

Si andas por Tarrés y te pica el hambre, tienes que hacer una parada en el Restaurante Braseria Tarres. Este sitio es un clásico de carretera, pero créeme, lo hacen bien. Su cocina mediterránea no solo atrae a los locales, sino también a turistas que saben dónde está la buena comida. Y si estás ahí un domingo, no te pierdas su menú de 16€: buena relación calidad-cantidad-precio, perfecto para reponer fuerzas después de un viaje.

Aquí no solo encontrarás carnes a la parrilla y platos de pescado deliciosos, sino que también los caracoles son bastante buenos. Eso sí, no esperes un servicio de cinco estrellas, puede ser un poco cuestionable a veces. Pero, oye, si lo que buscas es comer bien y sin complicaciones, ¡este es tu sitio! Así que, ¿qué estás esperando? Dale una oportunidad y disfruta de un buen plato en la N-240, ¡te va a gustar!

Restaurante Braseria Tarres

·€
Valoración media: 3,7
Opiniones: 395 Reseñas
Dirección: N-240, 51, 25480 Tarrés, Lleida
Teléfono: 973 17 58 17

Mapa Ubicación Restaurante Braseria Tarres

Dónde se encuentra el Restaurante Braseria Tarres

¡Oye, si andas por la N-240, no te puedes perder el Restaurante Braseria Tarres! Este sitio es un clásico de carretera y, sinceramente, el menú a 10€ con café incluido es un chollo. El otro día pedí un xurrasco, pero se me olvidó hacer foto porque me daba hambre. Eso sí, le faltaba una patata y una tira de carne. Un detalle, el dueño parece ser un apasionado de las motos, así que si eres de dos ruedas, ¡te vas a sentir en casa! ✌

El trato aquí es de 10 estrellas, en serio. Los camareros son simpáticos y te hacen sentir como en familia. Las raciones están bien y, si te sobra, ellos mismos te lo envuelven para que te lo lleves. Y si te gusta experimentar, no te pierdas los caracoles, están guisados como Dios manda. Ah, y tienen una mini exposición de motos que está bastante chula.

La ubicación es excelente. Justo al lado de la autopista en el km 50 de la N-240, con un gran aparcamiento. Es perfecto para camiones y autocaravanas, así que si andas de road trip, es el sitio ideal. Te quiero contar una anécdota: el otro día un tal Ricard me echó una mano con un problema mecánico el día de Navidad. ¡Un crack!

Por cierto, no vayas buscando cocina de diseño porque aquí lo que hay es cocina casera, sencilla y bien cocinada. Si paras con tu familia, es un buen lugar para comerse unos caracoles y disfrutar de platos tradicionales catalanes. Aunque la carne a veces se pasa un poco para mi gusto, tiene su punto. Eso sí, los arroces no son su fuerte, ¡apúntalo! Pero no dudes en hacer una parada aquí, ¡seguiremos volviendo por esos caracoles!

Entonces, para que no te pierdas: el Restaurante Braseria Tarres está ubicado en la antigua carretera N-240, km 50, en Tarrés, Lleida.

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Braseria Tarres

Y ya sabes, no es la primera vez que me pego una comilona en el Restaurante Braseria Tarres, pero esta vez me he quedado con un sabor agridulce. La jefa, que hacía de camarera, parecía más un sargento que otra cosa, correteando por el comedor y vigilando todo como si estuviera en una misión. Demasiado enérgica y poco amigable, la verdad. Y te cuento, salí con hambre, y eso que no soy de comer mucho. El postre… ¡vaya timo! Me dijeron que era casero y era un flan de polvos que ni te cuento. Mis amigos y yo coincidimos en que no volveremos más.

Por otro lado, hay quien ha tenido su buena experiencia ahí. Un colega se topó con un buen menú diario y le gustó bastante. El restaurante está bien ubicado, justo al lado de la carretera y tiene un parquing amplio. Él pidió un combinado y quedó sorprendido por la buena cantidad: ensalada, un huevo, patatas fritas y un buen trozo de bacalao rebozado. El trato fue correcto y, aunque el local es un poco viejo, estaba limpio. ¡Eso ya cuenta!

Pero, sinceramente, después de escuchar más críticas y leer un menú de 16€, no veo yo la razón de gastarme tanto ahí. Los caracoles son la única cosa que parece destacar, pero la carne deja bastante que desear. Y lo de los calamares y chipirones… un aceite horrible y mal cocinados. Te juro que pensé que me había colado en un menú de 9 o 10€. ¡Ni se te ocurra tirar el dinero ahí!

Y lo que me mató: un compañero pidió unos pies de cerdo a la brasa, y en vez de eso le trajeron unos crudos y llenos de ceniza. Los caracoles eran fritos rehechos, y la ensalada… digna de un comedor social. Al final, como si no fuera suficiente, nos regalaban un chupito que no estaba a la altura.

Así que, si te preguntas qué tipo de cocina tiene la Braseria Tarres, parece que intentan ofrecer platos caseros y tradicionales, pero la realidad es que les falta bastante que desear en calidad y servicio. No hay mucho más que debas esperar si decides pegarte la vuelta.

Por qué el Restaurante Braseria Tarres es considerado un clásico de carretera

Mira, si te pasas por la Braseria Tarres en la N-240, 51, te vas a encontrar con un restaurante de carretera que tiene su historia. Paré a comer una vez y, la verdad, salí con una sensación rara. Calidad muy, muy deficiente. La merluza parecía más un plástico que pescado, y los chipirones, grasientos como ellos solos. Y para colmo, el empedrado era de bote, ¡ni hablar de la cerveza! Con el menú no la sirven. Pero, oye, hay que darle un punto a la camarera Lisett, que se esmeraba de verdad. Gracias a ella, al menos me llevé una buena vibra.

Ahora, si lo tuyo son los desayunos, parece que este sitio mejora en la mañana. La camarera es rápida y el trato es bueno, además el precio está bien y el parking es amplio. Si te hace ilusión ver antigüedades, tienen unas cuantas expuestas. Aunque, por otro lado, el local se siente un poco frío y con una oferta de licores bastante escasa. Mucho de miniaturas de motos, y la repostería es más bien escueta.

El menú tiene un precio que ronda los 16 euros, pero sinceramente, yo diría que lo que te dan vale 8 o 9. Caracoles estaban normales, pero fuera de eso, no esperes platos elaborados. Todo lo demás que probé era más de lo mismo: comida fría, y te cobran suplemento hasta por el ajoaceite. En fin, parece que la calidad no es su fuerte.

Pero, ¿por qué entonces es un clásico de carretera, te preguntas? Pues, a pesar de todo, se mantiene abierto y los dueños son conocidos por algunos como yoli y Ricardo. La gente que va allí lo hace por la tradición y, aunque algún día te encuentres algo que no te convenza, el trato amable y esa atmósfera clásica de parada en carretera siempre están presentes. Así que, si estás de paso, puede que te lleves un par de historias, aunque la comida no sea la mejor.

Es recomendable visitar el restaurante solo si se está de paso por Tarrés

Mira, si pasas por Tarrés, el restaurante Braseria Tarres es una parada que vale la pena. Te vas a encontrar con un trato de 5 estrellas, la camarera que te atiende es súper simpática y hace que te sientas como en casa. Además, la relación calidad-precio está muy bien, así que no te vas a vaciar los bolsillos. Es el sitio ideal para hacer un alto después de un par de horas en la carretera.

Los platos combinados y los bocadillos son otro nivel, eso sí, no esperes un menú gurmé. La atención es buena, y aunque a veces la espera puede ser un poco más larga, teniendo en cuenta cómo está todo hoy, se aguanta. Algunos platos son tan completos que te vas con la barriga bien llena. Pero ojo, si sólo pides el desayuno, como esos 2 huevos con panceta y cortado a 9,30€, quizás te decepciones, porque por ese precio podrías haberte ido a un menú decente.

El lugar es un poco viejo y cutre, tienes que aguantar el grito de la jefa a la camarera de vez en cuando, que eso no se ve bien. Pero también hay que decir que el aparcamiento es amplio, y el sitio está limpio. Si quieres un desayuno tranquilo, los bocatas son buenos, aunque el café deja mucho que desear. Ojo con los aires de comida, el bar huele un poco raro al entrar, pero, al menos, el baño está limpio.

Si te preguntas si vale la pena pararte ahí solo si estás de paso, la respuesta es un rotundo . No solo por la comida, sino también por el ambiente relajado y el trato amable. Así que no lo dudes, dale una chance si andas cerca.

Qué platos son destacados en la carta del Restaurante Braseria Tarres

Bueno, si estás en la ruta y necesitas un kit-kat, el Restaurante Braseria Tarres es una parada que vale la pena. Situado en la N-240, no tiene lujos, pero la atención es buena y el ambiente es tranquilo. Eso sí, no esperes que te cambien la botella de vino por dos bebidas sin alcohol, por si acaso tienes a alguien que no beba. Pero, vamos, la comida está bastante bien y el menú de 10€ es todo un acierto.

Ahora, sobre el sitio, tiene un buen parking, lo cual es un plus. Ideal si estás haciendo un viaje largo con amigos o familia. Aunque, ojo, la que está en la barra parece estar un poco sobrecargada. Se podría aprovechar mejor ese espacio con un par de manos más ayudando. Es un lugar de paso, y la verdad es que lo tiene todo para una parada rápida.

Ah, y no puedo dejar de mencionar los caracoles guisados. De verdad, si llegas a probarlos, me darás la razón: ¡son de los mejores que he comido! En general, la comida es casera y de calidad, y para los que aman la brasa, aquí van a estar en su salsa. Eso sí, cuidado con los radares mientras conduces por la zona, que a veces te desconcentras buscando el sitio y te haces una fotografía con el radar, y eso jamás es divertido.

En cuanto a la carta del Restaurante Braseria Tarres, lo que no puedes dejar de pedir son los bocatas y, por supuesto, esos caracoles guisados. También tienen un menú a mediodía que está bastante bien y unos desayunos que la gente suele recomendar. Así que ya sabes, si pasas por Tarrés, no dudes en hacer una parada aquí. ¡No te arrepentirás!

Qué opciones de menú hay disponibles los domingos

Y bueno, la verdad, si estás pensando en pegarte un buen atracón en la Braseria Tarres, piénsalo dos veces. Fui con la familia pensando que sería un plan chido, pero la cosa se volvió un desastre. Primero, la comida estuvo regular, sin nada que la hiciera resaltar. Era como comer algo que ya sabes, te vas a olvidar al minuto. Además, la atención fue lenta, todo lo que pedimos se hacía esperar más de la cuenta y ya ves que no es el mejor plan cuando vas con niños. Acabamos con la paciencia al borde.

La experiencia en general fue bastante decepcionante. La comida no tenía gracia, es como si los cocineros no se hubieran esforzado en ponerle un poco de sal a la vida. Los platos no eran más que una mezcla de ingredientes, y al final, nos costó un buen dineral para lo que realmente recibimos. Para ser honesto, no creo que vuelva en familia después de lo que vivimos.

Ahora, hablemos de los domingos. Si estás pensando en salir a desayunar o almorzar con un buen menú, mejor busca en otro lado. En la brasería parece que no tienen toooodo lo que imaginas. Sus opciones son limitadas y, como ya mencioné, el sabor no está a la altura. Así que si no quieres repetir la experiencia, tal vez quieras explorar otras alternativas. ¡Hay mucho más por ahí!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados