
Si buscas un lugar donde disfrutar de cocina casera de verdad, el Restaurante Can Casadellà en Serra de Daró es el spot. Este sitio lleva la auténtica comida mediterránea y española a otro nivel, con sus embutidos artesanales, caracoles sabrosos y su famoso cerdo. Además, si tienes algún motivo especial, puedes reservar la masía para celebraciones con los tuyos. ¡Perfecto para esos momentos en familia o con amigos!
El ambiente es muy rural, así que prepárate para desconectar del ruido de la ciudad. Aunque algunos critiquen el servicio, la mayoría de la peña repite porque se nota la calidad en cada plato. Y si tienes peques, el lugar es acogedor y seguro para ellos. Con una pequeña piscina y buena vibra, es un sitio ideal para pasar un buen rato. Si no lo conoces, ¡ya estás tardando en probarlo!
Restaurante Can Casadellà
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Mapa Ubicación Restaurante Can Casadellà
Dónde se encuentra el Restaurante Can Casadellà
¡Ey, colegas! Hoy vengo a contarles sobre mi experiencia en el Restaurante Can Casadellà, ubicado en Afores S/N, Diseminado Afueras, 7, 17133 Serra de Daró, Girona. El lugar tiene un rollo rústico y peculiar, ya te digo, pero no todo es miel sobre hojuelas. La comida deja bastante que desear, especialmente en lo que respecta a su manipulación y conservación. Para empezar, los embutidos estaban secos y con moho. Ni pa’ comer, la verdad.
Luego pedí un rabo de toro que estaba bastante bueno, pero el postre, la famosa tarta “de queso”, era de polvos y la frambuesa estaba pasada. Fatal. Por si fuera poco, a mi mujer le han sentado fatal los caracoles, y lleva toda la tarde corriendo al lavabo. ¡Menuda forma de arruinar el día! Ah, y el café cortado, que debería ser el toque final, fue un asco porque la leche estaba quemada y tenía mal sabor. Ah, y no me olvides mencionar que un perro entró a la cocina justo delante de nosotros. Un momento cómico, pero totalmente antihigiénico, ¿sabes?
De visita grupal, decidimos parar aquí tras recorrer los lindos pueblos de Ullastret y Pals, que son una maravilla con sus calles medievales. La comida estuvo bien en general, pero les falta pulir varios detalles. Los lavabos estaban muy sucios, un asco. Los embutidos eran espectaculares, pero los segundos, que llegan a la brasa, son de calidad regularcilla. Me sorprendió, y no para bien, que el pan te lo sirvan sin tostar y te digan que lo hagas tú. La verdad, quise dar más estrellas, pero así es complicado.
Ya para cerrar, voy a ser directo: la experiencia en Can Casadellà fue de todo menos lo que esperábamos. La carta que tienen en internet no se parece en nada a la que te dan cuando llegas. Pedí una parrillada y lo que me trajeron fue más un plato combinado que otra cosa. Para olvidar. Así que ya saben, si piensan en ir, recomiendo leer reseñas antes de lanzarse.
Para aquellos que preguntan, el Restaurante Can Casadellà se encuentra en Afores S/N, Diseminado Afueras, 7, 17133 Serra de Daró, Girona. ¡Así que a cuidarse y a no repetir la jugada!
Qué tipo de comida ofrece el Restaurante Can Casadellà
Mira, si estás pensando en pasar por el Restaurante Can Casadellà, mejor piénsalo dos veces. Te cuento que este sitio es una auténtica vergüenza. Los menús que tienen en la carta son como un espejismo, porque cuando pides algo, no lo tienen. Imagínate, la parrillada que prometen no tiene nada que ver con lo que te ponen, y lo que llega a tu mesa parece un chiste. Menos de 150 gramos de carne de mala calidad y, para acabarla de amolar, entre las moscas que se posan en la comida y el ambiente sucio, ya te digo que no tiene ni pizca de higiene.
Por si eso no fuera suficiente, me sirvieron pollo crudo, y eso que hasta tuve que pedir que lo cocinaran más. Te juro que cuando lo trajeron de nuevo, seguía sangrando. Menuda cara tenían los camareros, como si fuéramos nosotros los culpables de todo, cuando ni siquiera nos quejamos, ¡fuimos súper educados! Y no hablemos del embutido, que estaba seco, insípido… eso debió de pasar por unas cuantas manos desde hace tiempo. ¿Y el precio? ¡25€ por un plato de embutido que ni llegaba a 250 gramos! Ahí, 50€ el kilo por algo que es una estafa en toda regla.
Y el servicio, ni hablemos. Entramos con reserva a las 14:30 y salimos a las 18:00 sin haber terminado. Los camareros ni nos miraban, conseguiendo que pidiéramos una y otra vez los platos. ¿Las patatas? Nunca llegaron. Los postres y la cuenta, tampoco. Cuando al final nos quejamos, el jefe fue igual de indiferente, así que decidimos marcharnos en vez de esperar más. En fin, no lo recomiendo para nada y está claro que no volveremos.
Ahora, volviendo a lo de la comida, Can Casadellà ofrece algo de parrillada y embutido, pero con la calidad y el servicio que te cuento, la propuesta se queda en nada. Así que si buscas una buena comida, busca en otro lugar porque aquí no te lo van a dar.
Qué platos son destacados en el menú del restaurante
Mira, el Restaurante Can Casadellà no es precisamente un lugar de ensueño. Si te digo la verdad, su servicio es 3 estrellas, ni bien ni mal. El lugar es bastante grande, pero he tenido una experiencia horrible con las moscas. No sé qué les pasa, estaba más ocupado apartando moscas que disfrutando de la comida. En mi plato había más moscas que judías, un verdadero desastre. Y olvídate de comer pan, tenía que apartarlas cada vez que quería coger un trozo. El responsable, en su mundo, hizo lo mismo que yo: nada. Justo por eso, no pienso volver.
La comida, la verdad, es como un rancho de la mili. Ni buena ni mala, pero tampoco es lo que esperas pagar. El menú, por 35 € tenía un poquito de todo, conejo, pollo, butifarra... todo rescalfado y seco. Te venden un sueño y al final, solo te encuentras con un plato triste. Eso sí, hay quienes parecen haber tenido una experiencia mejor. He visto reseñas de gente que aplaude los embutidos y las carnes a la brasa, así que no sé si fui yo el que tuvo mala suerte o si el lugar tiene días buenos, pero ¡uf!
Y no hablemos del dueño. Por lo que cuentan, es un personaje que pasea por el restaurante como si no fuera con él. Un amigo salió de allí diciendo que fue la peor experiencia alimentaria de su vida. Entraron a las 15:30 y salieron tres horas más tarde, ¡sin haber comido! Eso ya es el colmo. La limpieza del lugar también deja mucho que desear. Las fotos de los animales que hay por allí muestran un lugar acogedor, pero en la realidad, es un sitio descuidado.
Ahora, sobre los platos estrella del menú... Bueno, si lo que dicen es cierto, las carnes a la brasa son lo que se lleva la palma. Pero... ya sabes, asegúrate de llevar un buen repelente para insectos por si decides arriesgarte. ¡Si no te quieres ir volando junto con las moscas, claro!
Es posible reservar la masía para celebraciones especiales
Hablando del Restaurante Can Casadellà, hay de todo, la verdad. Lo primero que noté es que el lugar tiene 4 estrellas. No está mal, pero hay cosas que podrían mejorar. Cuando fui, pedí una ensalada y cordero, y vaya, ¡era un montón de comida! El cordero estaba rico, se notaba que estaba bien cocinado. Ahora, no voy a mentir, había algunas moscas volando por ahí, lo que es un poco molesto. Todo eso me salió en 22 euros, así que en general, está bien para el precio.
Algunos colegas que han estado allí dicen que tienen una casa rural con encanto bien chula, perfecta para escapadas en grupo. El servicio de los trabajadores como Eduard, Roberto, y Joan es bastante bueno, lo que suma un par de estrellas más. Te tiras un buen rato comiendo y disfrutando del campo con embutidos y platos caseros, muy del rollo tradicional que todos buscamos.
Pero ojo, que no todo es perfecto. Hubo una vez que fui con un grupo y la cosa fue un descontrol absoluto. Pasamos cuatro horas en el restaurante y parecía que los camareros estaban de vacaciones. Claro, la comida estaba buena, pero el servicio dejó mucho que desear. Hacerte un reclamo para que traigan el siguiente plato se convirtió en toda una aventura. La realidad es que me decepcioné bastante y pensé que sería la primera y última vez.
Sin embargo, si te gusta el ambiente rural, ese sitio tiene su encanto. En otra ocasión, fuimos a comer después de dar una vuelta en moto con amigos, y me lo recomendó uno que sabía de la movida en Pals. La comida era espectacular, y el lugar perfecto para ir con colegas o con la familia. Tienen esas cosas que hacen que te quedes un rato, los pavos reales y las cabras le dan el toque interesante.
Ahora, sobre si puedes reservar la masía para algo especial, no tengo una respuesta clara de esa info. Pero por lo que se oye, tal vez puedas preguntar y hacer tu celebración allí, ya que tienen un espacio bastante acogedor y con buen rollo. A ver si la próxima vez lo confirmo y, si tienes dudas, pregunta directamente que seguro que te aclaran.
Qué ambiente se puede encontrar en el Restaurante Can Casadellà
Ya te digo, el Restaurante Can Casadellà tiene sus más y sus menos. Vamos a empezar por lo bueno: la comida es de buena calidad, y si le metes a la barbacoa de carbón, ya has hecho un hit seguro. Pero, ¡ojo! La cosa se pone lenta y el personal está bastante poco profesional. Te quedas ahí como un pato esperando a que te traigan lo que pediste. Además, podría estar un poco más limpio, porque da la sensación de que no han pasado ni el plumero.
Pero no todo es color de rosa. Las moscas son un espectáculo y el embutido, pues... bueno, parece que salió del congelador hace un rato. Si quieres una cerveza, deberías conformarte con la lata porque el vaso es un lujo que allí no te ofrecen. Queda claro, el servicio deja mucho que desear y lo que anuncian en la carta a veces no se parece en nada a lo que te traen. Eso de “lo que ves es lo que hay” aquí no se aplica.
Y si te metes en un grupo grande, ya puedes ir cruzando los dedos. Un colega pidió unas tostadas que nunca llegaron y otro se quedó sin comer porque su plato desapareció. Una locura total. Te están sirviendo un plato y entre que lo recogen y lo traen de vuelta, te da tiempo para contar los meses que han pasado. El servicio es un desastre.
Así que, ¿cuál es el ambiente en el Restaurante Can Casadellà? Imagínate un lugar con buena comida pero un servicio también un poco caótico. Algo auténtico, pero no esperes un servicio de cinco estrellas, aquí la paciencia se pone a prueba. La mezcla de ruidos, la espera y algún que otro rato oscuro con las moscas te saca de quicio. Así que, si decides ir, ve preparado para una aventura gastronómica de esas que no se olvidan fácil.
Es un lugar adecuado para familias con niños
Mira, si estás buscando un sitio donde comer de verdad y sin tanta formalidad, Can Casadellà es la movida. Este restaurante rural se siente como una segunda casa, aunque un poco más rústica. 5 estrellas por la comida rica y generosa, sin pretensiones. Te olvidas de esos lugares fríos y cursis. Aquí, la cosa va de disfrutar platos caseros con sabor auténtico, usando ingredientes frescos y locales. Es el típico sitio donde te despachas a gusto y ya estás pensando en la próxima vez.
El ambiente es tan relajado que te vas a sentir cómodo enseguida. Los camareros son cercanos, nada de servilismos raros, como si estuvieras en casa de un colega. Te aseguro que no hay nada mejor que comer bien y reír un rato, ¿verdad? Además, el lugar tiene ese encanto rústico que no se encuentra en cualquier parte. Vistas chulas y un entorno que te hace soltar ese estrés del día a día. ¡Te va a encantar!
Si decides ir con amigos, genial, porque es ideal para grupos. El día que yo fui había música en vivo y hasta baile, lo que le da un toque extra especial. ¡Aprovecha y pídele un plato de embutidos caseros! Son brutales y la carne no se queda atrás. Ahora, sí, puede que tardan un poco en servir, pero la espera vale la pena. Aquí no hay prisa, disfruta del momento y déjate llevar por la buena onda del lugar.
Y sí, para los que se preguntan si es un lugar adecuado para familias con niños, la respuesta es que sí, ¡y tanto! El ambiente es familiar y tranquilo, perfecto para que los peques corran un poco sin que te dés un ataque. El gran Rocky, el cerdo que deambulea por la entrada, es todo un espectáculo, y las gallinas van a hacerles la tarde. Así que, si buscas un plan chido y sin complicaciones, ¡Can Casadellà es el sitio!
El restaurante cuenta con alguna zona de entretenimiento para niños
La verdad es que estamos hablando del Restaurante Can Casadellà y vaya que ha dado para un montón de historias. La otra vez fuimos a desayunar con unos colegas que venían de Bélgica y querían pegarse un buen festín de comida catalana. ¡Y lo logramos! El desayuno fue lo mejor, con un montón de embutidos y una ensaladita, luego elegimos entre varias opciones calientes y nos tiramos por la carne a la brasa. Estaba tan tierna y rica que nos quedamos flipando. Ah, y de postre, no me podía faltar el requesón, está que flipas. Mis amigos, además, se la pasaron genial haciendo fotos a los animales que tienen en el jardín. Sin duda, una experiencia que repetiría!
Pero no todo el mundo está tan contento. Me enteré de una experiencia horrorosa de unos que fueron hace años, diciendo que era decepcionante total. Hablaban de mal servicio y de que se sienten estafados. O sea, pedir una parillada y que sea una vergüenza, ¡eso sí que no! Los caracoles sin salsa y unos postres que dejaban mucho que desear. Y claro, eso puede pasar en cualquier sitio, pero cuando vas con un grupo y al final acabas pagando una pasta, pues no es lo más ideal. Conste que la persona es de Cataluña y lo menciona en castellano para que todos lo lean, así que imagínate cómo se sentía.
Pero si hablamos de buena comida, puedo dejar claro que el lugar es un must. Un par de amigos pasaron casualmente y se encontraban con que, aunque el sitio no es un palacio, la comida sorprendió a todos. Esos caracoles, segundo puesto en su ranking, ¡y los calsots estaban brutales! Raciones enormes y carne fresca de la granja. Sin duda, si te gusta comer bien, aquí hay un filón.
Sobre si tienen algo para los peques, aunque no he visto nada específico, en las reseñas mencionan que es adecuado para niños. Así que puede que sí tengan algo de entretenimiento para ellos, aunque no lo sé al 100%. Pero la amabilidad del personal no falta, así que seguro que hacen lo posible para que todos pasen un buen rato. ¡Animaros a ir y contadme cómo os va!
Qué opinan los clientes sobre el servicio en el restaurante
En serio, el Restaurante Can Casadellà tiene su cosita, pero hay que hablar claro. Algunas experiencias dejan mucho que desear. Como esa vez que alguien se intoxicó, ¿te imaginas? No está de más mencionar que los camareros van a su bola, así que si vas en grupo con la familia, mejor que lleves buenas expectativas. La ubicación no es la mejor y el servicio... bueno, digamos que no sobresale.
Por otro lado, hay quienes dicen que la comida puede ser bastante buena, aunque a veces el ambiente es un poco raro. Te encuentras con moscas, reguetón a todo volumen y niños correteando, lo que puede arruinar un poco la experiencia. Si estás con amigos y buscas una comida rica, çhay opciones que han funcionado, pero ¡cuidado con lo que te pides!
Lo más positivo llegó con las opiniones de esos que contaron que el lugar es más que majo. La comida de calidad y el trato al cliente son el doble de buenos en comparación con otras experiencias. No te olvides que muchos productos son de producción propia, así que hay un toque especial en lo que te sirven. Si vas de vacaciones y llevas a los peques, ellos lo van a flipar con el espacio para jugar y los animales que rondan por ahí.
Y sobre el servicio... a ver, hay de todo. Algunos dicen que es excelente, otros no tanto. En general, depende de la suerte que tengas. Desde camareros que brillan por su amabilidad hasta otros que parecen un poco perdidos. Así que ya sabes, lo mejor es ir con una actitud relajada y abierta, ¡y disfrutar la experiencia!
Por qué los clientes suelen repetir su visita al Restaurante Can Casadellà
Ya te digo, el Restaurante Can Casadellà en Afores S/N es un sitio que vale la pena. Este lugar se ha ganado 5 estrellas a pulso. La comida? ¡Brutal! Aquí no estás solo para comer, sino también para disfrutar con la buena onda que te traen Eduard, Joan, Roberto y Toti. Si necesitas algo, ellos se aseguran de que lo tengas. Las habitaciones, servicio y ubicación son un 5, así que, ¡no te vas a querer ir!
Claro, hay opiniones mixtas. Algunos piensan que es algo caro para lo que ofrecen. Se quejan de que la calidad es normal, pero yo creo que si vas con un grupo, ¡tienes que darle una oportunidad! Si es con la familia, la comida y la buena gente hacen que valga la pena, y el servicio sigue siendo un 4. La ubicación tampoco está mal, así que, ¿qué más quieres?
Ahora, sí, tampoco todo es perfecto. Hay quienes se han llevado un chasco con el tema de los precios y el servicio un poco desorganizado. Pero, oye, si sabes a lo que vas y dejas esos prejuicios en casa, la comida es auténtica y te hace sentir como en el pueblo de antes. A mí, eso me da un 5 estrellas seguro. Te sientas en la mesa y sientes que te están cuidando.
¿Por qué tantos repiten en Can Casadellà? Pues porque a pesar de lo que digan algunos, al final la comida es rica, los embutidos son de calidad y, aunque haya sus líos con la cuenta, siempre terminan ajustando lo que no esté bien. La auténtica experiencia de lo que era la vida en el campo, la buena onda de los camareros y un ambiente que te atrapa. Eso hace que quieras volver, sin duda. ¡No te lo pierdas!
Hay alguna opción de piscina disponible en el establecimiento
¿Qué tal, gente? Si estáis buscando un sitio para comer en Serra de Daró, tenéis que probar Can Casadellà. Desde el momento en que pones pie en el lugar ya te das cuenta de que no es un típico restaurante. Aquí se viene a disfrutar de la comida sin prejuicios. El servicio es super atento y amable, te hacen sentir como en casa. Y los embutidos, madre mía, ¡son caseros! Si te gusta comer bien, este lugar está a otro nivel. Sin duda, regresaré.
Aunque no todo es genial. Un fin de semana fuimos a comer y la cosa se descontroló. Había mucha gente, pero lo que más me sorprendió fue lo lento que iba todo. Tres horas esperando para terminar de comer, ¡sin sobremesa ni nada! La última vez que vi un tiempo de espera así fue en el colegio. Eso sí, los embutidos estaban muy buenos y las raciones eran grandes, pero el resto de platos, en sabor y elaboración, estaban bastante justos. Me quedé con una sensación agridulce, porque ese sitio tiene potencial, pero les falta afinar la ejecución.
Otro domingo, llegamos sobre la 1 PM y ya había un buen número de comensales. No teníamos mucho que hacer con la lluvia, así que decidimos entrar antes de nuestra reserva. Para nuestra sorpresa, al darnos la carta la camarera nos suelta que no les quedaba brasa. ¿Enserio? ¡La mayoría de su carta se hace a la brasa! Eso fue un chasco epico. Pedimos embutido, que estaba bien, pero el pan duro y la ensalada un poco sosa. Tardaron un montón en servirnos, y además lo hicimos todo a destiempos. Para rematar, nos fuimos sin postre ni café. La recomendación de un compañero me dejó frío, y si hubiera leído un par de reseñas antes, me ahorraba el viaje.
Ya para culminar, si vais a Can Casadellà, optad por el menú de 40 euros por persona. Os traerán embutidos, quesos, calamares a la romana, croquetas y caracoles hasta que digáis basta. Todo casero y la calidad es buenísima. Sebastián, el camarero que nos atendió, se lleva un 10. Terraza y parking tienen, así que os movéis con comodidad. Y para los que preguntan si tienen piscina, la verdad es que no hay opción de piscina disponible en el establecimiento. Pero si lo que queréis es comer hasta reventar, ¡ya sabéis dónde ir!
Qué hace que la cocina del Restaurante Can Casadellà se considere "auténtica"
Así que, ya te cuento, el Restaurante Can Casadellà es un lugar que, la verdad, explota el concepto de lo que es disfrutar de una buena comida. 5 estrellas, sin duda. Este sitio es un micromundo único, una mezcla brutal de naturaleza, tradiciones y esa buena gastronomía que todos amamos. Ahora, eso sí, tienes que ir con la mente abierta. Si buscas un restaurante tradicional, mejor que lo pienses dos veces, aquí te espera una experiencia diferente.
La comida que sirven es un espectáculo, ¡especialmente sus embutidos! Todo artesanal y hecho por ellos mismos, así que seguramente vas a flipar. Y ni hablar de los caracoles, que son otro nivel. El servicio puede ser un poco irregular en ocasiones, como una vez que estuvimos más de 15 minutos esperando a que nos cobraran. Un bajón, porque la comida estaba buena, pero la espera le quitó un poco del sabor a la experiencia. Aún así, con un ambiente tan chido, te puede seguir mereciendo la pena.
Hablando de la ubicación, está en un punto guay, donde puedes disfrutar de buenas vistas. En general, el lugar es ideal para vacaciones, viajes en grupo o en familia. Las habitaciones están bastante bien y el servicio, cuando no te olvidan en la mesa, también es bastante correcto. Pero claro, no todo el mundo va a sentir lo mismo. Otra vez, un amigo se quejó de que el sitio estaba un poco sucio y que la comida era muy básica. Pero, en mi opinión, lo que realmente hace que la cocina del Restaurante Can Casadellà se considere "auténtica" es ese toquecito de lo casero, de lo hecho con amor y los productos frescos que utilizan. Así que, si te animas, ¡hazlo con ganas y disfruta!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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