Banys Vells Banyoles

Banys Vells Banyoles

¡Eh! Si estás por Banyoles y quieres un plan de esos que no se olvidan, Banys Vells Banyoles es el sitio. Imagínate comer unas tapas ricas mientras disfrutas de vistas espectaculares del lago. Aquí, la movida es clara: comer, nadar y volver a empezar. Además, en temporada alta, ¡te puedes meter al agua! ¿Te suena bien, verdad?

La onda es rústica y acogedora, y la gente lo tiene claro: con 4.1 sobre 5 en opiniones y más de 4,200 comentarios, nadie quiere perderse este spot. Pero ojo, no todo es perfecto. Algunos han comentado que el servicio a veces va lento y que los camareros pueden ser un poco groseros. Aun así, la experiencia de disfrutar una buena comida, buena música en vivo y meter los pies en el lago vale la pena. ¡No te lo pierdas!

Banys Vells Banyoles

Bar restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 5.230 Reseñas
Dirección: Passeig Lluís Maria Vidal, 1, 17820 Banyoles, Girona
Teléfono: 683 30 37 31

Mapa Ubicación Banys Vells Banyoles

Dónde se encuentra Banys Vells Banyoles

¡Tío, si no has estado en Banys Vells Banyoles, te estás perdiendo algo muy guapo! Este bar restaurante está en el Passeig Lluís Maria Vidal, 1, 17820 Banyoles, Girona, justo al lado del lago. Es el planazo perfecto para ir con la familia o los colegas a disfrutar de buena comida y, si hace calor, ¡darte un baño refrescante! 5 estrellas en todo, la verdad. Tienen fácil acceso al lago, duchas y una zona de vestuario que va de lujo.

El rollo aquí es que la atención es de *10*. La peña es joven, pero son unos cracks. Siempre están dispuestos a ayudarte y, además, están muy pendientes de todo. La variedad de tapas está brutal, con Patates Braves y Sepia a la Plancha como platos recomendados. Te sale por unos 30-40€ por persona, pero ni te arrepentirás. ¡La comida y el servicio son 5 estrellas!

En una de mis visitas, me senté en una mesa que estaba literalmente sobre el lago. Es una experiencia única, compas. Te tomas algo mientras vuelas aves y disfrutas de un ambiente increíble. La comida estaba buena, aunque ¡ojo! tardaron un poco en atenderme, quizás porque había un par de mesas. Ah, y el precio de esa vuelta fue más asequible, entre 10-20€ por persona. El ambiente es 5 estrellas, un sitio con encanto, perfecto para disfrutar del atardecer.

Mira, si solo vas a tomar algo, te recomiendo que lo hagas, pero asegúrate de comer algo también, ¡porque el agua del lago está buenísima! Aunque hay bastantes niños, lo cual le da un ambiente algo ruidoso, sobre todo si eres más de tranquilidad. Pero bueno, ¡es como el chiringuito de la piscina! Así que, ya lo sabes, si alguien te pregunta, Banys Vells Banyoles está en el Passeig Lluís Maria Vidal, y no te lo puedes perder. ¡Hazte un favor y ve ya!

Qué tipo de comida se puede disfrutar en Banys Vells

Y, claro, Banys Vells en Banyoles es el sitio ideal para hacer una parada y relajarte un rato. Tienen vistas espectaculares al lago que te van a dejar flipando. ¿Y la comida? Pues las patates braves son un must. Además, los nachos están siempre ahí para saciar ese antojo, aunque lo demás puede ser un poco hit or miss. Pero la verdad, con un buen ambiente y camareros jóvenes que se ven serviciales, te vas a sentir a gusto. Total, por un precio de 10-20€, es un planazo.

Aunque, hay que ser sinceros, no todo es perfecto. El sitio tiene su encanto y tal, pero si eres de los que les pican los mosquitos, prepárate porque hay unos cuantos rondando. La comida está bien, pero hemos tenido líos con los pedidos. Las hamburguesas hicieron un recorrido un poco raro: llegaron pasadas de cocción y hasta cambiarlas fue toda una misión. Al final, conseguimos lo que queríamos, pero es un rollo tener que estar ahí luchando con el servicio. Con todo, los chicos son atentos y realmente intentan ayudar, así que no está mal. 20-30€ para cenar, merece la pena si te gusta el paisaje.

Ahora, si de verdad quieres mi opinión, lo peor fue lo de la silla que me reventó el pantalón. Más allá de lo absurdo, el encargado no supo gestionar bien la situación. La estética es bonita, sí, pero si tienes un descuido con el mobiliario, mejor que lo tengas en cuenta, moteros y demás. Además, que me prometieran que el "jefe" se iba a hacer cargo y luego se hiciera el loco… genial. Así que, atentos al tema de las sillas.

Eso sí, ven con paciencia y preparado para disfrutar de las vistas, que de verdad son lo mejor del lugar.

Es necesario hacer reservas para comer en Banys Vells

Si buscas un buen plan, Banys Vells en Banyoles es un sitio que no te puedes perder. Comida rica y todo esto justo al borde del lago, así que si te sientes caluroso, puedes saltar al agua cuando quieras. El servicio es bastante decente, aunque mencionaré que la lona que cubre está llena de agujeros. En pleno sol, se agradecería tener eso más tapado, ¿verdad? Aun así, la cosa fluye, y la comida no decepciona.

Si solo quieres parar a tomar algo, aquí también eres bienvenido. El espacio es amplio, con capacidad para unos 200 personas, y si traes a tu mascota, genial, aunque ellos no pueden ir al baño. Te toca hacer fila, pero a nosotros nos fue bastante rápido. Eso sí, si vas en verano, prepárate para el calor. Mi consejo: ¡date un chapuzón primero! El agua se ve clara y fresquita, y hay un montón de peces y patos para que te distraigas mientras te tomas algo.

Yo estuve solo por trabajo y la atención fue genial, me dieron una mesa frente al lago y pedí una burger vegana que me voló la cabeza. No tuve que esperar mucho y, la verdad, estaba deliciosa. Estuve tan a gusto que se me pasaron las horas. Además, el ambiente es muy chill, perfecto para disfrutar de la tarde tras una jornada intensa.

Hablando de ambiente, hay que decir que este lugar es ideal para familias y parejas. Si van con niños, van a flipar rodeados de patos y peces, la verdad. Pero ojo, si lo tuyo es la tranquilidad, tal vez te convenga evitarlo en temporada alta porque se llena de gente.

Y en cuanto a si necesitas hacer reservas, te diré que no es estrictamente necesario, pero si quieres asegurarte un buen sitio (especialmente en la terraza de madera), lo mejor es que llames con anticipación. Así te garantizas ese puesto con vistas espectaculares al lago. En fin, ¡vale la pena darte una vuelta por Banys Vells!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Banys Vells

La mezcla de lo bueno y lo malo en Banys Vells es un tema a debatir, ¿no crees? El lugar en sí es un sitio precioso. Cuando llegamos, la chica de la puerta nos atendió de maravilla, bien educada y con una sonrisa. Pero luego la historia cambia. La camarera que nos tocó fue un auténtico desastre. Le pedimos que nos explicara la carta, que estaba en catalán y a nuestros familiares de Granada se les hacía un lío. En vez de ayudar, se puso a hablar en catalán sin parar. ¡Vaya falta de respeto! Encima, cuando le pedimos que cambiara la guarnición de un plato, al final nos trae lo que pone en la carta y dice que no lo sabíamos. Mal rollo, la verdad.

Lo salvó la comida. Todo estaba top, hasta el punto que me dolió darle menos de cinco estrellas. Si no fuera por el servicio, hubiese sido un pleno. Las croquetas de cua de bou se llevaron el oro, pero es un bajón que no puedas pedir mezcladas. Solo puedes elegir un sabor por ración y, con las cuatro variedades que tienen, ¡es una pena! Aun así, me lancé con los fingers de pollo y una caña de cerveza. Eso sí, prepárate para un juego de aparcamiento, siempre está complicado encontrar sitio, así que considera dejar el coche lejos.

Ahora, no me voy a olvidar de una tarde genial allí. Fuimos por un té y refrescos, y claro, no perdimos la oportunidad de darnos un baño. El ambiente era chill, con agua clara y a una temperatura ideal. Entre la ligera sombra y el sol, era perfecto para relajarse y seguir bronceándose. Eso sí, si te importa aparcar, ten en cuenta que ese día fue un lío y tuvimos que poner el coche cuatro manzanas más allá.

Ideal para un día de aventura en el agua, pero ¡cuidado con el trato de algunas camareras!

Cuáles son las opiniones generales sobre Banys Vells

Si estás buscando un plan chill en Banyoles, Banys Vells es un sitio que deberías considerar. El lugar es muy lindo, justo al lado del lago, con unas vistas a la naturaleza que te dejan con la boca abierta. Perfecto para relajarte y disfrutar de un buen momento. Aunque yo solo pedí unos tragos y picoteo, las papas bravas fueron un show en sí mismas. ¡Casi una hora de espera para que llegaran! Eso sí, cuando al final las trajeron, estaban bastante ricas. El servicio dejó un poco que desear, con un par de altibajos, pero no arruinó la experiencia.

Ahora, para el que quiera un plan más activo, también está genial para darse un chapuzón en el lago. Tienen vestidores, duchas y hasta socorrista. Esto le da un plus al sitio, y la verdad es que vale la pena ir aunque sea solo por tomarte una cervecita y zambullirte en el agua. Eso sí, cuidado con los precios de la comida. Son un poco elevados, pero todos los camareros son muy simpáticos y hacen que te sientas a gusto.

Lo que más resalta de Banys Vells, además de su ambiente impresionante, es el hecho de que puedes comer bien y degustar platos como pulpo y chorizo que están de lujo. Pero, ojo, el servicio podría pulirse un poco. La espera entre platos a veces es demasiado y, un tip, si algún cubierto se cae, ¡hay que cambiarlo, no recogerlo y ponerlo de nuevo en la mesa!

La mayoría de la gente está de acuerdo en que el lugar es precioso y el ambiente es de lo mejor. La comida, aunque variada y rica, a veces llega con una espera un poco larga. El servicio tiene cosillas que mejorar, pero la atención del personal queda en un punto positivo. Así que, si buscas un sitio bonito para disfrutar del lago, este es tu lugar, ¡aunque lleva un par de cosas en mente para que tu visita sea impecable!

Banys Vells ofrece música en vivo

Hombre, si buscas un lugar 5 estrellas para comer y tomar unas copas, Banys Vells es la movida. Está justo junto al lago de Banyoles, y el ambiente es espectacular. Te digo que al atardecer, además, hay música en directo. Perfecto para dejarte caer con tus colegas, pero coge mesa con tiempo porque se llena rápido, así que un poquito de paciencia nunca viene mal. Las copas están a buen precio, por ejemplo, un gintonic por 6€ está de lujo para estar donde estás.

Si vas con los críos, no hay problema. Este sitio es 4 estrellas para un día de verano en familia. Mientras ellos se divierten en el lago, tú puedes disfrutar de un vermut o una comida rápida sin muchas pretensiones. Lo mejor, sin duda, son las vistas y el entorno natural, que te hacen pasar un día muy agradable. El servicio es el típico de lugares así, atendido por estudiantes, así que no esperes un trato de cinco estrellas, pero cumplen.

Y ojo, que si no te importa el calor, la comida está bastante bien. La hamburguesa vegana que se pidió una amiga estaba brutal, aunque es verdad que el calor puede apretar un poco bajo el techado. El servicio, eso sí, podría mejorar, parece que los camareros estaban un poco perdidos. Pedimos unos yogures de postre del menú infantil que tardaron un montón en llegar, pero cuando lo hicieron… ¡madre mía! Eran de esos yogures naturales, buenísimos, de lo mejor que hemos probado.

Volviendo al tema, ¿Banys Vells ofrece música en vivo? Pues sí, por las tardes y noches, así que ya sabes, buena comida, copas y un ambiente de 10. ¡No te lo pierdas!

Es posible nadar en el lago durante la temporada alta

Y bueno, ya te digo, Banys Vells Banyoles es un lugar que tiene su rollo. Estás en el Passeig Lluís Maria Vidal, justo al lado del lago, y eso ya le da un plus. La calidad de la comida está más que aceptable y el precio ronda entre 20-30 € por persona. La verdad, no te vas a quejar si pides unos fingers de pollo o una sepia a la plancha. Pero ojo, no todo es perfecto. El servicio, sinceramente, deja bastante que desear. Sería genial que se espabilasen un poco porque el sitio tiene potencial.

A mí me encanta el ambiente del lugar. He ido mil veces y siempre quedo encantado con esas vistas al lago y las puestas de sol. Es un lugar que invita a relajarse y disfrutar. La vibe es tranquila y hay muchas opciones para comer, aunque hay que tener en cuenta que el servicio puede ser amateur, lo cual es un fastidio. Tanta belleza alrededor, y que se pierda por unos camareros que parecen no tener muchas ganas de currar, pues es una pena.

Y en cuanto a lo que vale la comida, hay opciones más baratas también, como entre 10-20 €, pero ya te aviso que no esperes un manjar de dioses, a este precio la comida está bien, pero no esperes maravillas. Y, la verdad, algunas platos llegan a los 11,50 € y te dan pura ilusión con porciones mini. Aún así, si te apetece tomar una cervecita y tumbarte al lado del agua, te va a gustar seguro.

Ahora, sobre la pregunta del millón: ¿Es posible nadar en el lago durante la temporada alta? Pues sí, se puede. Así que ya sabes, si quieres darte un chapuzón y disfrutar del sol, no dudes en pasar por Banys Vells. Aunque, ya te aviso, mejor ve cuando el sol esté fuerte y asegúrate de disfrutar de todo lo que ofrece aunque a lo mejor la comida te deje un poco que desear. ¡Es parte de la aventura!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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